El regreso de Poné a Francella, uno de los programas más emblemáticos de la televisión argentina, está generando tanto entusiasmo como controversia. Telefé confirmó su reestreno para la temporada de verano de 2025, con el objetivo de captar a los televidentes nostálgicos y, al mismo tiempo, atraer a nuevas audiencias. Este icónico ciclo, que marcó una era de éxito en la televisión local, tiene su vuelta con la promesa de revivir los momentos más recordados del programa.
Entre nostalgia y polémica, regresa "Poné a Francella" a la televisión
La vuelta del programa "Poné a Francella" a Telefe, protagonizado por Guillermo Francella, genera entusiasmo y controversia.
"Poné a Francella"
"Poné a Francella" en Telefe
La expectativa es alta, considerando el impacto que el programa tuvo en su época. Telefe apuesta a recuperar parte de la audiencia inicial en un contexto en el que las plataformas de streaming se han convertido en la principal competencia del consumo televisivo tradicional. En redes sociales, el anuncio del regreso generó un aluvión de comentarios, entre los cuales muchos expresaron su emoción por revivir una parte importante de la historia del entretenimiento argentino.
El estreno será este sábado 28 a las 22.15, y los televidentes pudieron disfrutar nuevamente de los sketches más célebres del programa, como Enrique el antiguo, La Nena, Sambucetti y El psicólogo, personajes que fueron icónicos bajo la conducción de Guillermo Francella. Estos momentos se consideran parte de la memoria colectiva de la televisión argentina, pero su regreso no está exento de polémicas. Hubo comentarios de todo tipo.
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A lo largo de los años el programa ha sido objeto de críticas, especialmente al ser revisado desde una perspectiva contemporánea. Muchos señalan que varios de sus chistes, basados en estereotipos de género y en situaciones que hoy podrían considerarse sexistas, no serían aceptables en el contexto actual. Los personajes femeninos, en particular, a menudo ocupaban roles reducidos y cosificados, lo que genera una reflexión sobre cómo el humor y los valores sociales han evolucionado desde su emisión original.
Además, el programa fue criticado por la falta de diversidad en sus personajes y en sus guiones. Chistes que en su época buscaban provocar la risa a menudo resultan hoy ofensivos para ciertos colectivos, lo que ha generado un debate sobre la evolución de los estándares sociales y televisivos. Sin embargo, muchos defensores del programa argumentan que Poné a Francella fue una representación fiel del humor de principios de los 2000 y que, si bien algunas de sus situaciones pueden ser cuestionadas hoy, no deben juzgarse con los mismos criterios actuales.
















