Este fin de semana dio inicio el fútbol local en el territorio entrerriano con el comienzo de la Copa Entre Ríos Masculina que tuvo una disputa de 23 encuentros. Cabe destacar el género porque la misma cita pero en la rama Femenina ya está cerca de conocer a las nuevas campeonas.
El color del fútbol en la Provincia de Entre Ríos
Por Alan Barbosa
El color del fútbol en la Provincia de Entre Ríos.
Para profundizar, tenemos que saber que Unión de Crespo sacó una mínima ventaja, en condición de visitante, por 1 a 0 ante Social y Deportivo San José. En Gualeguaychú, Unión del Suburbio no aprovechó su localía y cerró un 0 a 0 en casa ante Santa María de Oro de Concordia.
La Copa Entre Ríos es, para la gran mayoría de estos deportistas amateurs, una buena oportunidad de demostrar su nivel, plasmarlo en el campo de juego y barajar las posibilidades de dar un salto de calidad.
En el caso de la cita masculina, los clubes saben que llega el primer mes del año y tienen que tener todo listo para dar inicio al sueño de conseguir la copa. Muchos hacen gastos fuera de lo normal para conseguir ese anhelo y festejar ante su hinchada fiel, que está desde los principios. Quizás, mucho antes de que se construyera el estadio propio o se consiga un loteo para hacer la cancha.
El campeonato local reúne un montón de cosas. Potrero Panzaverde, buen fútbol, familia, euforia, algarabía, pasión, hambre de gloria y un sinfín de cuestiones. Estaría todo el día escribiendo sobre lo que se vive en cualquier cancha de los 78.781 km² que recorren a la provincia entrerriana.
Obviamente, hay clubes que poseen un poderío económico mucho más fuerte que los demás. Que se plantean como objetivo principal quedarse con el título. Los restantes luchan con sus armas y van sorteando su suerte con el correr de los partidos. El hecho de ser fútbol equipara un poco las cosas.
En resumen, estos fueron los números de la jornada inicial: 11 equipos locales lograron la victoria, se registraron siete empates y hubo cinco triunfos visitantes. En la suma de todos los encuentros se marcaron un total de sesenta y siete goles, un promedio de 2,91 por juego. Sólo en dos partidos no hubo emociones fuertes. La contracara fue el triunfo de Gimnasia de Concepción del Uruguay como visitante de San Marcial. El 7 a 3 final brindó goles para todos los gustos.
Otro partido muy importante es el que juegan los hinchas. Aquellos que se criaron al lado de la cancha, que pidieron la camiseta del club del barrio para su cumpleaños, que sueñan con jugar, aunque sea unos minutos, en la Primera del equipo por el cual pasaron familiares, amigos y desconocidos.
Yo soy de Los Conquistadores. Un pueblo que no pasa los 1.500 habitantes. Existe un club, denominado con el mismo nombre del poblado. Nosotros, allá, le decimos el Verde del Oeste por los colores que tomó la camiseta y por la ubicación geográfica en el departamento Federación.
Mi abuelo materno defendió los colores hasta que su físico dijo basta. Nunca lo vi jugar pero todos me han dicho que fue de los mejores en su posición, sino el mejor. Con el club, junto a tíos y conocidos, ganaron el Torneo Preparación de 1987. Ni nacido estaba yo.
Los Conquis disputa la Liga de Chajarí desde hace varios años. Solamente ganó Torneos de Preparación, un Clausura en el 2006 y la última final anual a la que llegó fue en el 2007. Perdió ante Santa Ana 4-1 en el global. Tengo destellos de imágenes de ese encuentro. La ida el Verde cayó 4 a 0. En la vuelta (atajó mi papá y la rompió) ganó 1 a 0 pero no le alcanzó. La gente se volvió contenta a su casa, pese a la derrota, porque el pueblo había llegado hasta el último partido. El pueblo había llenado todos los estadios y acompañó en cada trayecto de ese año. De eso se trata el fútbol amateur, de seguir pese a los resultados.
El club del pueblo nunca disputó un torneo de estas características. Pero que lindo sería, no? Así, como mi club, debe haber cientos más en la provincia que sueñan en grande o aspiran a crecer.
En fin, con la vuelta a las canchas para disputar la Copa Entre Ríos, se me vino a la cabeza el recuerdo de aquellos domingos de tarde. Cargar el mate, los sillones y comprar unas tortas fritas para ver el partido. De eso se trata lo simple del fútbol amateur. Del color en los barrios, del amor por la pelota desde temprana edad.
La Copa Entre Ríos devuelve eso que a veces se pierde. Ojalá que perdure.



















