Hablemos de los recitales que empiezan mucho antes de que se enciendan las luces del escenario. Comienzan en los grupos de WhatsApp, en la organización del viaje, en la búsqueda de una entrada, en la remera que se guarda especialmente para esa noche y en el encuentro con amigos que, quizás, hace tiempo no se ven. Todo eso genera la presencia de Don Osvaldo en Paraná.
Don Osvaldo vuelve a Paraná y renueva su encuentro con el público
Este sábado, Don Osvaldo, la banda liderada por Patricio Fontanet se presentará en el Club Echagüe ante la gran expectativa del público del litoral
Por Fernanda Rivero
Este sábado, Don Osvaldo, la banda liderada por Patricio Fontanet se presentará en el Club Echagüe ante la gran expectativa del público del litoral
Don Osvaldo en Paraná
Alrededor de la banda, la música también se vive de esa manera: como una experiencia compartida que reúne a personas de distintas edades y lugares, unidas por canciones que forman parte de sus historias.
Este sábado, Paraná volverá a ser parte de ese ritual, porque la banda encabezada por Patricio Santos Fontanet se presentará a las 21 en el Club Echagüe, ubicado en 25 de Mayo 555, en el marco de la gira de presentación de Zona Liberada, su más reciente producción.
Pero el regreso también invita a mirar todo lo que sucede alrededor del show. La previa tiene sus propios códigos: las reuniones en las inmediaciones del lugar, las banderas, los puestos de merchandising, las camisetas con nombres y frases que identifican a los seguidores y las conversaciones entre quienes comparten una misma pasión. Para muchos, asistir a un recital implica también reencontrarse con personas conocidas en otras fechas, sumar kilómetros y construir nuevas amistades.
La visita anterior de Don Osvaldo a Paraná, en mayo de 2024, dejó una postal de esa convocatoria. El Club Echagüe recibió a una multitud y desde varias horas antes del comienzo del espectáculo los alrededores comenzaron a llenarse de seguidores. Llegaron personas de distintas localidades entrerrianas y de otras provincias. Algunos viajaron en familia, otros con amigos y también hubo quienes emprendieron el camino en soledad, pero encontraron compañía en esa comunidad que se forma alrededor de la música.
Las remeras y las banderas también tuvieron su lugar. En aquella oportunidad, seguidores contaron cómo habían confeccionado una bandera entre varios amigos, aportando cada uno para que pudiera acompañarlos en los recitales. Otros llegaron desde localidades cercanas para comprar indumentaria y llevarse un recuerdo de la noche. Son pequeños gestos que muestran cómo la experiencia musical excede el tiempo que dura una presentación.
En ese universo, las canciones funcionan como un lenguaje compartido. Hay historias personales, recuerdos, emociones y momentos de vida que cada persona asocia con una melodía. La música se convierte así en un punto de encuentro, en una forma de reconocerse con otros y de sentirse parte de algo colectivo.
Don Osvaldo continúa ese recorrido artístico que comenzó en 2014, luego de las etapas de Callejeros y Casi Justicia Social. Con tres discos de estudio y una trayectoria que mantiene una fuerte convocatoria, el grupo sigue recorriendo escenarios del país y encontrándose con un público que acompaña cada nueva presentación.
La convocatoria también genera un movimiento que se extiende más allá del espacio donde se realiza el recital. Los viajes desde distintas localidades, los encuentros en bares y puntos de reunión, la circulación de indumentaria y la organización entre seguidores forman parte de una dinámica que se repite en cada presentación. Hay quienes aprovechan la fecha para compartir el viaje con amigos, quienes conocen nuevas personas en las filas y quienes hacen de cada concierto una oportunidad para volver a encontrarse. Así, el rock sostiene vínculos y construye espacios de sociabilidad que se renuevan con cada gira.
En Paraná, como en otras ciudades del país, esa cultura de recital se expresa en gestos que parecen pequeños, pero tienen un significado especial: una remera elegida para la ocasión, una bandera que lleva el nombre de un grupo de amigos, una entrada que se guarda como recuerdo o una fotografía que registra el encuentro. Son símbolos de una historia compartida que cada seguidor construye a su manera. Y aunque cada uno llegue con sus propios motivos, todos encuentran en la música un lugar común. Las entradas están disponibles en EdenEntradas.com.ar


















