Las obras distinguidas por el Fondo de Fomento Audiovisual documentan hechos cruciales de la historia entrerriana reciente. Se trata de dos audiovisuales, de Santa Elena e Ibicuy que generaron controversia ya que se trata de un reflejo puro de la historia de víctimas de un frigorífico clausurado y de prácticas durante la dictadura militar en Argentina.
De Santa Elena a Ibicuy: dos audiovisuales que nos atraviesan
Dos audiovisuales entrerrianos reflejan la historia de víctimas de un frigorífico clausurado y una práctica horrorosa durante la dictadura.
De Santa Elena a Ibicuy: dos audiovisuales que nos atraviesan
DOLORES MICONI. De Santa Elena a Ibicuy: dos audiovisuales que nos atraviesan
- Testimonios de una huella de la dictadura: los cadáveres de los desaparecidos lanzados al agua desde un avión, y hallados en Ibicuy.
- Testimonios de una huella del neoliberalismo: los obreros abandonados en Santa Elena con la clausura de la mayor planta alimentaria de Entre Ríos.
Estos y otros documentales fueron seleccionados en una convocatoria federal realizada por el Fondo de Fomento Audiovisual del Instituto Autárquico Audiovisual de Entre Ríos (IAAER). Los realizadores audiovisuales María Dolores Miconi, Santiago Fiorotto, Ángeles Weisheim y Mario (Manteka) Martínez celebraron estos logros y compartieron algunos adelantos de sus obras.
LEER MÁS: Eduardo Crespo: "El público se apropió del FICER y lo defiende cada año"
En la Categoría Post Producción de Largometraje ganaron “Lázaro Blanco”, de María Ángeles Terraza Córdoba; y “Memorias de carne y hueso”, de María Dolores Miconi. Como proyecto suplente, “Abelardo Dimotta, brujería y chamamé”, de María Eugenia Figueroa.
Alrededor del trabajo
Dice María Dolores Miconi, graduada en la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER. “Los y las protagonistas de Memorias de Carne y Hueso son ex trabajadores y trabajadoras del Frigorífico Regional Santa Elena, la mayor empresa industrial y exportadora que tuvo la provincia. Generaciones de santaelenenses aprendieron a caminar entre reses y a medir su vida en cantidad de animales y turnos de ocho horas. A partir de los recuerdos, se reconstruyen las historias de vida de catorce personajes que conformaron su identidad alrededor del trabajo y de la seguridad generados por la “fábrica”, la empresa orgullo de la región, desde sus inicios en tiempos de “los ingleses”, dueños del frigorífico y del pueblo, entre amores y odios”.
Luego añade una motivación muy particular para encarar el tema: “Soy entrerriana. Me fui a Buenos Aires cuando el frigorífico de Santa Elena era la empresa industrial más importante de la provincia. Volví treinta años después y encontré una cáscara vacía y un pueblo herido que apenas sobrevive. Esa herida también es mía”.
Vuelos de la muerte
En la Categoría Producción de Documental ganó la obra “Vuelos de la muerte en el Litoral”. Santiago Fiorotto, Ángeles Weisheim y Mario Martínez explicaron así su iniciativa: “Profundos cursos de agua, montes cerrados y humedales que configuran pisos blandos forman un intrincado laberinto natural: nuestro Delta del Paraná. Esa geografía, que podría ser una quimera entrerriana, también fue escenario de crímenes contra la Humanidad”.
LEER MÁS: Vuelos de la muerte: el EAAF halló restos óseos en Ibicuy
Y agregan: “En nuestra historia cercana, los vuelos de la muerte de la última dictadura militar están asociados al Río de la Plata. La aparición sistemática de cuerpos en las costas del Uruguay y las denuncias internacionales contribuyeron a que los ideólogos de estos vuelos decidieran cambiar el lugar del destino final de los detenidos desaparecidos”.
Los cineastas explican que quieren aportar a la memoria en la provincia y en especial “a la historia de los 30.000 detenidos desaparecidos” de la Argentina.
“Este fomento es producto de años de lucha colectiva de realizadores audiovisuales entrerrianos, por la sanción y reglamentación de nuestra Ley Nº 10.937. Agradecemos y celebramos la posibilidad de contar estas historias. Felicitamos a los otros realizadores premiados y ¡que viva el cine entrerriano!”, concluyeron los realizadores.
Más aportes
La obra sobre Lázaro Blanco, de María Ángeles Terraza, se basa también en testimonios sobre el momento histórico del milagrero popular de Feliciano, y se encuentra con un grado de avance, lo mismo que el trabajo de Miconi.
Los jurados que seleccionaron a los distintos trabajos presentados fueron Lorena Quevedo, Maite Diorio, Rodrigo Peralta, Clarisa Navas, Santiago Carabante y Lucía Moller.
Aquí otros proyectos distinguidos: Categoría Producción de Cortometraje: “La muerte camina en el litoral”, de Eliseo Benedetti. “2008, Entre Ríos”, de Abril Ansaldi. Proyecto suplente: “Espíritu pájaro”, de Natalia Enríquez. Categoría Producción de Largometraje: “Camino”, de Germán Berger. Proyecto suplente: “A pedal”, de Ana Laura Seijas. En Categoría Producción de Documental hay un proyecto suplente: “El caso de Ramoncito Grandoli, la sentencia que no fue”, de José Luis Mastrolorenzo.
Categoría Co Producción Minoritaria: “Oceanía”, de Paula Mastellon.
LEER MÁS: Vuelos de la muerte: la memoria que renace desde el Delta
Los participantes de la convocatoria son realizadores anotados en el Registro Público de la Industria Audiovisual de Entre Ríos (RePIA). Las cinco líneas de fomento están diseñadas para la cobertura de distintas etapas y formatos de la producción audiovisual, y aseguran un acompañamiento integral a los proyectos de la comunidad realizadora de la provincia.
El Instituto Autárquico Audiovisual es un organismo provincial que diseña, implementa y evalúa políticas públicas destinadas al fomento, la difusión y el desarrollo de la producción, la realización y la industria audiovisual de la provincia de Entre Ríos. El IAAER depende de la Secretaría de Cultura, que pertenece al Ministerio de Gobierno y Trabajo de Entre Ríos.
Comprende diferentes áreas de formación, investigación, producción y exhibición, con el propósito de promover el acceso, el fortalecimiento y la expansión del cine entrerriano. Se encuentra compuesto por un Consejo Asesor, establecido en la Ley Nº 10.937, con representantes de la comunidad audiovisual de las cinco regiones de la provincia, y por un Fondo de Fomento para el desarrollo del sector. Es el encargado de la formulación y ejecución del Festival Internacional de Cine de Entre Ríos (FICER), una referencia a nivel nacional y se traduce en una política de Estado.




















