Cultura
Martes 12 de Marzo de 2019

Con "Benavento", Editorial Azogue concreta su segunda publicación

Se trata de un trabajo elaborado por Mario Daniel Villagra sobre el autor victoriense: una selección poética e investigación biográfica

La Editorial Azogue, de Paraná, lanza su segunda novedad: Benavento, una selección poética, investigación biográfica y bibliográfica, con imágenes del autor victoriense, trabajo elaborado por el escritor villaguayense Mario Daniel Villagra.
Azogue, un espacio experimental de formato hogareño para la circulación y venta de ediciones independientes de poesía, novela, ensayo y artes visuales, pone en circulación la voz del poeta y maestro rural Gaspar Lucio Benavento, nacido el 6 de enero de 1902, en Victoria. Gasparele, como lo introduce Villagra, en la cronología y estudio sobre su obra.
"Uno de los atributos de la araña es que genera la tela desde su interior, y esa es una característica que coincide con la tarea de Benavento: sus poemas parten de una experiencia visceral, de una aptitud consciente en lo que habita", de esta manera Mario Daniel Villagra trae al presente una voz fundamental de la provincia para acercarla a nuevos lectores.
Villagra reside en París desde 2017, gracias a una visa talento a la que accedió tras presentar un proyecto cultural. Previamente, otro de sus trabajos fue publicado en México; y estuvo viviendo en Bolivia y Brasil. Para poder estar en Francia presentó un proyecto sobre poetas argentinos que vivieron en Francia, entre ellos Arnaldo Calveyra, Alejandra Pizarnik, Juan José Saer, Julio Cortázar y Alfonso Sola González. Actualmente está realizando un cortometraje sobre Calveyra y está cursando un master en estudios hispanoamericanos y latinoamericanos en la Université Sorbonne Nouvelle.
En París está dictando talleres de literatura creativa, y en ese contexto es que pudo concretar Benavento: "Dentro del proyecto que presenté acordamos que yo iba a seguir escribiendo para Argentina e iba a terminar ese proyecto sobre Benavento que había comenzado hacía un tiempo. Aquí tuve el tiempo para finalizarlo", dijo Villagra a Escenario.
Su acercamiento a la vida y obra del autor victoriense fue por un proyecto previo, un audiovisual sobre otra escritora victoriense, Marta Zamarripa, y otro sobre Miguel Ángel Federik. "Esos dos videos están subtitulados en francés y fueron presentados en la Casa Argentina de la ciudad universitaria en París. Cuando estábamos filmando el trabajo con Zamarripa, en Victoria di con la obra de Benavento y empecé a investigar e interiorizarme sobre él. En la Facultad de Ciencias de la Educación fui invitado a formar parte del coloquio El horizonte fluvial. En el país del sauce, que fue organizado conjuntamente con París 8, de Francia. Y en ese coloquio hice un análisis de su poema, Río. En esa oportunidad pude conocer a María Benavento, bisnieta del poeta en cuestión. Así se abrió la posibilidad de trabajar con la familia de él, pude conocer a uno de sus hijos, que tiene 92 años y está muy contento con la obra que pude hacer sobre su padre. Él me facilitó primeras ediciones de libros, cartas, fotos, recortes de diarios con algunas entrevistas. También encontré libros y fotos inéditas en el Archivo de Buenos Aires; y fue a partir de ahí que comencé una investigación en las bibliotecas entrerrianas", resumió el autor.
Lucas Mercado, impulsor de Editorial Azogue, se interesó por el trabajo de Villagra sobre Benavento previo a su viaje a París, y siguieron en contacto en pos de concretar la publicación. "Tuvimos que recortar un poco el corpus, porque Benavento no solo tiene nueve poemarios, sino libros escolares, un libro de dramaturgia, y Las sombras tienen luz, ensayos sobre personajes históricos argentinos. Así que decidimos hacer esta selección de entre cuatro y cinco poemas de cada uno de sus poemarios", detalló Villagra.
Sobre la manera en que estructuró el libro, el entrevistado explicó: "Emulé un poco la manera de trabajar de Adriana Hidalgo en el libro que hizo sobre Arnaldo Calveyra en Poesía reunida, y también de Teatro Reunido,publicado por la Eduner. Antes de las obras hay un trabajo cronológico, donde están las fechas de publicación de cada obra de Benavento, y lo que fue de su vida en ese transcurso, en qué ciudades vivió, ya que como maestro rural primero ejerció en Chubut, luego en Chaco, y esa migración lo emparenta un poco con otros escritores entrerrianos. Él murió en Buenos Aires y sus restos fueron trasladados a Victoria. Vagó mucho, y se mantuvo alejado de Entre Ríos, pero no así su obra, donde la provincia aparece muy presente".




"Gasparele", vocación poética y lírica entrerriana

Gaspar Lucio Benavento, nació en Victoria, Entre Ríos, el 6 de enero de 1902. Pasó su infancia y adolescencia en su ciudad natal y con el título de maestro normal nacional inició su carrera docente que ejerció en diversas zonas del país: Chaco, Chubut y Buenos Aires. Hacia 1930 se radicó en Resistencia (Chaco), donde dirigió la Escuela Nacional Nº 116 y desarrolló una intensa labor cultural, artística y docente: participó de la fundación de la Universidad Popular de Resistencia; fue profesor fundador del Colegio Nacional José María Paz; desarrolló ciclos de audiciones por LT 5 Radio Chaco y colaboró en el diario El Territorio. Finalizó su carrera docente como inspector técnico de Distrito en Buenos Aires, donde vivió muchos años.
"Hacia la década del 40, frecuentaba el café Tortoni, donde recitaba fervorosamente, mezclando coplas y romances y era escuchado con veneración por sus colegas. En realidad, la poesía fue su verdadera vocación. La figura de Benavento cautivó a los victorienses, a partir de La de las Siete Colinas, poemario que describe con singular agudeza las bellezas naturales de la ciudad. Su lírica capta el espíritu del campo, los montes, el río, los pájaros y árboles típicos de la zona, sin limitarlos por ello a lo que suele denominarse poesía regional", señala Marcelo Leites.
Su producción alterna la poesía con el ensayo y está compuesta por las siguientes obras: Sol de amanecer (1926), Tierra maldita (1929), Ciudad de Vera de las Siete Corrientes (1934), Madre (1940), Albricias (1942), La de las siete colinas (1946), Entre Ríos tierra de horneros (1949), Historia de las escuelas para adultos (1948) en colaboración con Fermín Estrella Gutiérrez, Jujuy, Rosada de airampos (1952), La patria está en el canto (1961), Leyendas guaraníes (1961), Títeres del mundo nuestro, El guaraní en Entre Ríos y Las sombras tienen luz (póstumo). También publicó textos escolares: Albricias, Martín Pescador y Afán y fe. Su último libro Soledad pensativa (1960) está dedicado a su mujer, Estela Larrosa, que había fallecido a los 48 años.

Comentarios