María Antonia de Paz y Figueroa, más conocida como Mama Antula, se agregará a la lista de cuatro santos que tiene actualmente Argentina, entre ellos el santo Cura Brochero de Córdoba y el médico italiano que se desempeñó en la Patagonia, Artémides Zatti, ambos canonizados por el Papa Francisco.
Argentina: cuando los santos vienen marchando
Mama Antula. Será canonizada por el Papa Francisco.
Santos. Argentinos que figuran en la Delegación Episcopal para la Causa de los Santos.
Brochero. El cura que nació y murió en Córdoba donde es venerado.
La Delegación Episcopal para la Causa de los Santos, enumera en el apartado de los santos al sacerdote José Gabriel del Rosario Brochero, al enfermero Zatti, a la madre Nazaria Ignacia de Santa Teresa de Jesús March y al lasallano Héctor Valdivielso Sáez.
Allí también registra a 13 beatos argentinos -sin contar a Mama Antula-, la mayoría proclamdos por el Papa Francisco. Entre ellos el obispo Enrique Angelelli, asesinado por la dictadura en un preparado “accidente” automovilístico en 1976 y beatificado el 27 de abril de 2019.
En tanto que destaca que los Siervos de Dios son 41 entre los que figuran el esclavo africano conocido como el Negro Manuel, guardián de la Virgen de Luján; y las causas recientemente iniciadas por la Arquidiócesis de Paraná de María Cruz López, Victor Manuel Schiavoni y Carlos Rodolfo Yaryez.
El Cura Brochero
El pasado 16 de octubre se recordó el 7º aniversario de canonización de José Gabriel del Rosario Brochero, más conocido como el Cura Brochero.
Nació el 16 de marzo de 1840, en el paraje Carreta Quemada, cerca de Santa Rosa de Río Primero, en el norte de Córdoba (Argentina). El 4 de noviembre de 1866 se ordenó como sacerdote.
Tras desempeñar su ministerio sacerdotal en la catedral de Córdoba y ser prefecto de estudios del Colegio seminario Nuestra Señora de Loreto, el 19 de noviembre de 1869 fue elegido vicario del departamento San Alberto, con unos 10 mil habitantes de toda Traslasierra. Se instaló entonces en Villa del Tránsito, la localidad que desde 1916 lleva su nombre.
Murió ciego, padeciendo de lepra. “Murió de la forma en que vivió, con mucha humildad y sencillez”, afirmó el Padre Guido Ricotti, actual párroco de Villa Cura Brochero.
El proceso de canonización del cura Brochero comenzó en 1967 y fue declarado beato por el Papa Francisco en 2013, y finalmente fue canonizado en 2016, convirtiéndose así en el primer santo argentino nacido en el país.
El Enfermero de la Patagonia
El próximo 13 de noviembre se celebrará la memoria litúrigica de Artémides Zatti, conocido como el Enfermero de la Patagonia.
Zatti fue canonizado en octubre del año pasado por el Papa Francisco y se conviritó en el primer Salesiano no mártir en ser proclamado santo.
Don Zatti, como solía ser llamado, nació el 12 de octubre de 1880 en Boretto, Regio Emilia, Italia, vivió en la Argentina a partir de 1897, donde adoptó la ciudadanía y murió en Viedma, en 1951. El enfermero era conocido por su labor en la Patagonia al servicio de las personas necesitadas. Su trabajo estaba enfocado en las casas humildes de las periferias, a partir de su incorporación al movimiento de los Salesianos de Don Bosco.
Zatti había sido declarado beato por Juan Pablo II en 2002 y fue canonizado por la cura de un hombre que sanó de un ictus isquémico cerebeloso derecho, complicado con lesión hemorrágica voluminosa, en agosto de 2016, en Lipa, Filipinas.
El primer argentino canonizado
Héctor Valdivielso Sáez nació el 31 de octubre de 1910 en el barrio porteño de Boedo. A los 4 años sus padres volvieron a España.
Héctor Valdivielso Sáez es uno de los ocho católicos que alcanzó la corona del martirio durante la llamada Revolución de Asturias, poco antes de la Guerra Civil Española.
La historia indica que a los 24 años de edad, convertido ya en hermano de La Salle fue detenido, junto con sus compañeros, por los marxistas el 5 de octubre de 1934, en la escuela Nuestra Señora de Covadonga, del pequeño pueblo de Turón, a 20 kilómetros de Oviedo, donde enseñaban a hijos de mineros.
Después de permanecer varios días en la "Casa del Pueblo", los siete hermanos lasallanos y el padre pasionista que evangelizaba con ellos, fueron llevados en la madrugada del 9 de octubre hasta el cementerio de Turón, ante cuyas tapias los fusilaron los milicianos, sin acusación ni juicio previo.
En la ceremonia de beatificación, el 29 de abril de 1990, Juan Pablo II dijo que habían sido martirizados por "odium fidei", es decir, por odio a la fe, y que aceptaron cristianamente el sacrificio antes de renunciar a Cristo Jesús.
La ceremonia de canonización del beato argentino se realizó en el Vaticano el 21 de noviembre de 1999. tras la comprobación de un milagro atribuido a su intercesión, que se produjo el mismo día de la beatificación, el 29 de abril de 1990.
Santa Nazaria
La Madre Nazaria Ignacia March Mesa murió en Argentina pero nació en España y vivió mucho tiempo en Bolivia, por lo que es considerada la primera santa boliviana.
Sin embargo figura dentro de los cuatro santos argentinos en el sitio de la Delegación Episcopal para la Causa de los Santos.
El 26 de enero de 2018 el papa Francisco autorizó la santificación de la madre Nazaria Ignacia March Mesa, la religiosa que en la década de 1910 llegó desde España para quedarse en América Latina. Vivió en México, Bolivia y en Argentina. En 1992, el papa Juan Pablo II la había beatificado en Roma.
La bendición de una nueva santa
"Una virgen, una laica consagrada, una mujer absolutamente de Dios; que supo de lucha, de esfuerzo, de una vida en caridad; pero que fundamentalmente trabajó para la continuidad de los ejercicios espirituales, que eran para facilitar el encuentro con Jesús y un instrumento para que los hombres y mujeres de su tiempo se encuentren con Cristo”, expresó el delegado episcopal para las Causas de los Santos, monseñor Santiago Olivera, sobre la futura canonización de Mama Antula.
Monseñor Olivera recordó que “el Santo Cura Brochero decía que los ejercicios espirituales eran el ‘baño del alma’ y Mama Antula ayudó para que muchos, encontrándose con Jesús, puedan transformar sus vidas; porque Jesús pasa haciéndonos el bien, pasa sanando; y es maravilloso ser instrumento para que Jesús nos sane, nos transforme, nos recupere”.
“Es de una actualidad notable”, sostuvo, y reflexionó: “Los argentinos tenemos la necesidad de encontrarnos con Jesús y nos dejemos transformar por sus sentimientos, por sus modos, su mirada, su comprensión, por su amor, por su inclusión a todos”.
“Creo que es una gracia para nuestra Patria, con tanto dolor, con tanta dificultad, con tanta confusión: Sale en este tiempo, esta mujer que se convierte, sin duda, en un faro como todos los santos; en una luz en el camino que nos lleva a transitar –sin duda- los caminos de Jesús”, completó.
El delegado episcopal expresó su deseo de que “tengamos pronto el anuncio de que pueda ser beato el querido cardenal Eduardo Pironio; y también se está estudiando allí un supuesto milagro atribuido al venerable Enrique Shaw” y señaló: “Son las causas más próximas, por lo que tenemos que seguir rezando y dando gracias a Dios por estar siendo testigos, en este tiempo; y recogiendo el fruto de la oración y el trabajo de tantos que hacen que, hoy nosotros, podamos alegrarnos y gozar de estos regalos de Dios que son hombres y mujeres santos de nuestro país".
Asimismo, aprovechó la oportunidad para invitar a los católicos a que, particularmente el 1° de noviembre, solemnidad de Todos los Santos, “renovemos la oración por la santificación del pueblo argentino y la glorificación de sus Siervos de Dios”.
La alegría del Episcopado
La Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó su alegría profunda por el anuncio de la promulgación del decreto relativo al milagro atribuido a la intercesión de la beata Mama Antula, que autorizara el Papa Francisco.
“Con este anuncio, la Argentina se prepara a celebrar la canonización de su primera santa mujer, ejemplo de vida e intercesora para todos y todas”, destacó la mesa ejecutiva en un comunicado.
El Episcopado invitó a unirse, “con un corazón orante y agradecido, en la espera del día de la canonización, pidiendo su intercesión para que, en la Argentina, podamos unirnos al misterio de Cristo y servir a los hermanos y hermanas como Mama Antula lo hizo”.



















