El DT de Patronato Marcelo Fuentes valoró el punto que cosechó Patronato al igualar 0 a 0 ante Deportivo Maipú, por la fecha 28 de la Primera Nacional. El Rojinegro sacó mayor distanciar de la zona de descenso en un juego donde tuvo dificultades para diagramar una formación y un funcionamiento ante la acumulación de lesiones y suspensiones.
Marcelo Fuentes valoró el empate de Patronato en Mendoza
Marcelo Fuentes resaltó el esfuerzo que realizaron sus dirigidos para rescatar una unidad en la visita del Rojinegro a Deportivo Maipú.
Prensa Patronato
Maximiliano Rueda, Alejo Miro, Franco Soldano, Brandón Cortés y Renzo Reynaga fueron bajas para el encuentro. Con ese panorama, Fuentes debió mover piezas y apostar por una estructura que le permitiera contener a un rival al que considera uno de los equipos que mejor maneja la pelota en la categoría.
Marcelo Fuentes, conforme con el esfuerzo de sus dirigidos
“El esfuerzo de los jugadores fue tremendo”, destacó el entrenador. Y explicó que durante el segundo tiempo decidió modificar algunas cuestiones tácticas, buscando una formación más cercana al 4-4-2. La intención era aprovechar los espacios que pudiera dejar Maipú con el desgaste y encontrar alguna posibilidad para quedarse con los tres puntos.
Pero Patronato no tuvo demasiadas oportunidades. De hecho, el propio Fuentes reconoció que fue un encuentro cerrado para su equipo. “Vi una concentración de cómo jugar el primer tiempo ante un equipo que es el mejor que maneja la pelota en la Primera Nacional. Tratamos de pararnos de mitad para atrás para comprimirle los espacios por afuera porque tienen gente que juega muy bien con la pelota”, explicó, en declaraciones a La Fiesta del Fútbol.
El plan que le permitió sumar en la casa de Deportivo Maipú
La estrategia funcionó durante buena parte del partido. Patronato consiguió mantener al conjunto mendocino lejos de situaciones claras y sostuvo el cero. En ese sentido, el entrenador destacó especialmente la actuación de sus defensores y del arquero Alan Sosa. “En el segundo tiempo los que funcionaron de manera superadora fueron los chicos en defensa. Alan sacó dos pelotas de gol y los chicos en defensa jugaron muy bien”, remarcó.
La idea para la segunda mitad era esperar el momento. Fuentes entendía que el desgaste de Deportivo Maipú podía generar espacios para atacar de contra. Patronato tuvo una chance en los pies de Valentín Pereyra, pero no logró transformarla en gol.
“Pensamos que con el desgaste que ellos tenían, de contras le podíamos convertir. Tuvimos una en los pies de Valentín, pero fue un partido tan cerrado para nosotros que ni siquiera tuvimos un córner”, reconoció.
Por eso, el técnico no dudó en definirlo como “un partido complejo”. Y en ese escenario, el punto terminó teniendo valor. “Tenemos que seguir estando fuera de la zona en la que estamos afuera. Si sumáramos de a tres estaríamos más felices. El empate no es un mal resultado”, sostuvo.
La enfermería de Patronato
Fuentes también puso el foco en uno de los principales problemas que viene condicionando al equipo: la imposibilidad de mantener a sus futbolistas disponibles durante varias fechas consecutivas.
“Estamos teniendo titulares de siete u ocho puntos en cancha que los perdemos de un partido al otro y que tenemos que suplantar jugador por jugador. Si no, tenés que cambiar el sistema”, explicó.
En ese sentido, mencionó particularmente el caso de Maximiliano Rueda, a quien considera una pieza importante dentro de su estructura. “Hay que ver cómo vuelven. Rueda, por ejemplo, en este equipo es titular y nosotros lo perdimos. Entonces tenés que ver cómo lo equilibrás para defender o lo armás para atacar”, señaló.
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El entrenador también hizo referencia a otros futbolistas que todavía no pudo tener a disposición y a la necesidad de evitar recaídas. Tomás Attis y Franco Soldano, por ejemplo, fueron nombres que el cuerpo técnico prefirió preservar.
“En algunos casos perdimos jugadores, como Attis y Soldano, que no estaban dando rendimiento y no pudimos contarlos porque quiero que cuando vuelvan no tengan recaídas en las lesiones”, manifestó.
Ante la necesidad de encontrar alternativas, Fuentes tuvo que recurrir a movimientos dentro del plantel. Barolín tuvo que ser corrido de posición, mientras que Rivero sumó minutos. Todo en un partido que el propio entrenador definió como “muy físico”.
El desafío del Rojinegro
Ahora el desafío será sostener lo conseguido y aprovechar la semana de trabajo. Para Fuentes, ese tiempo resulta fundamental en un equipo que necesita recuperar jugadores, ajustar movimientos y, sobre todo, ganar ritmo. “Es impagable haber tenido una semana de trabajo. Pudimos practicar para sacar al menos un punto”, valoró.
Sin embargo, el entrenador sabe que el empate no alcanza para olvidarse de las necesidades que tiene Patronato. El objetivo inmediato es elevar el nivel de funcionamiento y llegar mejor preparado a cada partido. “Tenemos que elevar las cargas de trabajo, para estar más finos y picantes. Vamos tomando cosas individuales para el funcionamiento colectivo”, explicó.
El próximo compromiso será ante Temperley, nuevamente con la obligación de sumar de a tres. Patronato deberá esperar cómo evolucionan sus lesionados y, a partir de allí, Fuentes comenzará a definir las piezas para intentar darle continuidad al equipo. “Ahora nos viene Temperley y veremos qué armas tomamos para quedarnos con los tres puntos”, cerró.



















