El boxeo amateur paranaense está ante la posibilidad de sumar un nuevo campeón provincial a sus filas, ya que a Agustín Ramírez le surgió la chance de pelear por el título de la Federación Entrerriana de Box (FEB) de la categoría Hasta 64 kilos, que quedó vacante.
Agustín Ramírez, listo para disputar la corona
El paranaense Agustín Ramírez peleará por el título de la Federación Entrerriana de Box de la categoría Hasta 64 kilos, que se encuentra vacante.
Víctor Ludi/UNO
Agustín Ramírez se enfrentará con Catriel Álvarez, de Gualeguaychú, por el cinturón de la FEB.
Quien era el monarca de la división, el villaguayense Ramón Silva, no cumplió con los plazos establecidos para realizar la defensa del cinturón, por lo que la entidad lo despojó de la corona. Ante esto, desde la FEB convocó a los dos primeros del ránking de la división: Ramírez, primero del escalafón, y el gualeguaychuense Catriel Álvarez, segundo, quienes dirimirán sobre el cuadrilátero el cetro.
Si bien todavía falta la confirmación oficial de la entidad, ya habría fecha y lugar para este enfrentamiento: sería el viernes 6 de noviembre, en el estadio Abel Ruiz del Club Atlético San Agustín de la capital entrerriana. Sólo resta que la Federación le dé el OK a la propuesta realizada por el Team Pistrilli, para que este combate pueda realizarse en las ya mencionadas fecha y lugar. De surgir algún inconveniente, la entidad deberá definir dónde y cuándo se llevará a cabo este enfrentamiento.
Agustín Ramírez está expectante
Ramírez sabe que, tarde o temprano, deberá pelear por el título y para eso se entrena duramente.
“Llevo 11 peleas como aficionado y me siento orgulloso por tener esta posibilidad tan rápido. Estoy muy conforme con la preparación que vengo realizando con todo mi equipo, encabezado por mi técnico Fabricio Pistrilli. Es muy importante para mí tener la posibilidad de pelear por el título entrerriano y ahora quiero ganarlo. Desde que comencé a practicar este deporte soñaba con tener la posibilidad de disputar un título, y ahora es una realidad. Me estoy preparando muy fuerte para dar todo sobre el ring y quedarse con el título”, le contó a Ovación el joven que se desempeña como soldado voluntario en la Base de Apoyo Logístico (BAL) Paraná del Ejército Argentino.
Además, el pugilista de 23 años dejó en claro que deberá salir a imponer condiciones desde el campanazo inicial: “Estoy seguro de lo que tengo que hacer y me estoy mentalizando para eso. Sobre el ring trataré de replicar el trabajo que realizo en el gimnasio, que es ir a buscar continuamente la victoria, dando hasta lo que no tengo. Mi idea es salir a ganar y para eso no puedo guardarme nada el día de la pelea. Debo ser aguerrido y agresivo para salir a buscar la victoria desde el primer campanazo, para no dejar ningún tipo de dudas y quedarme con el título”.
“Desde que comencé mi carrera –prosiguió–, voy tranquilo y focalizado en hacer mi trabajo. Preparándome bien y escuchando a mi rincón, he ganado una experiencia que me permiten saber qué es lo que debo hacer sobre el ring. Me siento capacitado para enfrentar a cualquier rival”.
El esfuerzo del día a día
Para llegar de la mejor manera a sus peleas, Ramírez debe articular su día entre sus compromisos laborales y deportivos, lo cual le genera un importante desgaste.
“Todos los días me levanto alrededor de las 5 de la mañana y me presento en la BAL, donde alrededor de las 6 hacemos el toque de diana (NdeR: en jerga militar, es la primera señal que ordena comenzar las actividades diarias). Allá entrenamos, sea saliendo a correr o realizando algo de deportes. Al mediodía llevamos adelante un alistamiento físico y, cerca de las 15, vuelvo a mi casa para comer y descansar. Por la tarde vengo al gimnasio con muchas ganas, más allá de que mis días son cansadores, sobre todo cuando vengo de una guardia de 24 horas. Pero mi compromiso con el gimnasio y constancia hacen que no ponga ningún tipo de excusa para venir a entrenarme. Además, más allá que son cosas distintas, el entrenamiento que desarrollo en el ejercito me ayuda a estar bien físicamente para las peleas. Sé que tarde o temprano, este esfuerzo me dará su recompensa”, contó.


















