Patronato
Viernes 09 de Marzo de 2018

Las mentiras tienen patas cortas

De un tiempo a esta parte Patronato es noticia por sus logros deportivos. La llegada de River debería ser hoy el título principal y eje de los comentarios de los medios de comunicación abocados a la participación del equipo en la Superliga. Pero la entidad periódicamente es noticia por el accionar de los violentos, que lejos están de ser hinchas.

La tarde del 27 de noviembre de 2017, cuando el Rojinegro cayó con Unión de Santa Fe por 2 a 1, el nombre del club recorrió el país cuando forajidos golpearon a un grupo de chicos del Deportivo Strobel que llegaron a la cancha beneficiados por un programa del Ministerio de Desarrollo Social de Entre Ríos.

El lamentable suceso motivó un repudio generalizado y el interés de unos pocos –el gobernador Gustavo Bordet, la ministra Rosario Romero– por llegar al fondo de la cuestión y aplicar el castigo que los agresores se merecían. La gran mayoría se encolumnó detrás de la causa con un libreto pergeñado. Mostrando una cosa con las cámaras y grabadores, sabiendo que después iba a pasar otra o lo que finalmente sucedió: sanciones leves, juicios abreviados, acuerdos judiciales de los cuales un especialista en derecho podría brindar mayores detalles o justificaciones que el común de la gente no admite. Fue cuestión de que transcurrieran tres meses y un poquito más para que quedara al descubierto que todo lo investigado, proclamado y expuesto públicamente formó parte de una gran mentira; lógicamente con patas cortas y varios cómplices.

La balacera que recibió la casa del vicepresidente Nelson Rolandelli, efectuada por desconocidos, descubre la falacia dirigencial que en su oportunidad aseguró que los violentos que le pegaron a los niños de Strobel habían ingresado al Grella con las entradas de protocolo cedidas por los medios de prensa. ¿Qué dirán ahora? ¿Que el responsable de una radio, diario o canal entregó la pistola a los delincuentes que amparados en la oscuridad de la noche pretendieron intimidar al dirigente de Patrón?

Parte del engaño son las autoridades policiales que en la conferencia de prensa del jueves, en la que se dieron detalles sobre el operativo para el partido de esta noche, quisieron hacer creer que con la prohibición del ingreso, por causas penales, está desarticulada la organización delictiva que opera dentro y fuera de la cancha.

No conozco en profundo el tema de Derecho para involucrar a jueces, pero denme lugar para mis sospechas. Los que no tengo dudas que están metidos en la gran mentira, con responsabilidad, son los políticos de ayer y hoy; ojalá que los de mañana no. Casi siempre empecinados en sancionar leyes para que los que viven al margen de la Constitución no tengan padecimientos, sin medir las consecuencias de los que pretenden vivir en paz.

Todo lo que se dice, hace o deja de hacer para erradicar a los violentos de las canchas del fútbol es parte de un circo. Una gran mentira en la que nadie cree y tiene patas cortas.

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