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Claudio Osán, un artista que se rige por la premisa y el deber de ser auténtico

El paranaense fue el único argentino seleccionado para participar de la Trienal de Dibujo y Grabado de Bangkok, Tailandia

Sábado 06 de Julio de 2019

El artista plástico paranaense, Claudio Osán, fue el único argentino seleccionado para participar de la 5ª Exposición Trienal Internacional de Grabado y Dibujo de Bangkok, Tailandia, un concurso de renombre organizado por la Universidad de Silpakorn junto con el Centro de Arte y Cultura de Bangkok.

Desde su inicio hasta la fecha, la Trienal se ha convertido en un evento del más elevado nivel y prestigio internacional no sólo por la calidad de los artistas participantes, sino también por la proyección artística a escala mundial.

“Siendo tantos los postulantes de diferentes países de todo el mundo resulta más que halagador el haber sido seleccionado y que mi obra tiene valor para los jurados”, indicó el artista que representará al país con su dibujo titulado La torre, realizado con la técnica de grafito y lápiz color sobre papel.

El dibujo recrea la forma de un maniquí ataviado con un largo vestido verde y negro, sobre un fondo de pájaros prehistóricos, un tema que desde hace años el artista viene trabajando en otras obras y cuyas formas han ido evolucionando.

“El maniquí es totalmente estático, una forma absolutamente simétrica y rígida como una estatua, quizás por eso me remitió a una torre sobre un fondo que se va oscureciendo. Pero simboliza a la mujer contenida, encerrada en una forma, reprimida, estructurada por la sociedad. El maniquí es un estándar de belleza y de la felicidad que traería tener esa belleza. La obra es muy simple, pero puede tener diferentes lecturas según quien la vea, me gusta que la gente interprete libremente”, manifestó Osán a Escenario.

Se trata un dibujo que denota mucho detalle en su elaboración y un trabajo con lápiz ultra fino. “En estos ámbitos de tradición arraigada en el dibujo y el grabado se valora mucho la técnica, porque el dibujo no tiene mucho color, sino que hay que tener dominio de los grises y los blancos”, manifestó el artista, cuyos dibujos siempre se ha caracterizado por el detalle y la maestría de su técnica al dibujar, prefiriendo siempre hacerlo sobre tela, para así poder plasmar obras de mayores dimensiones sobre grandes bastidores.

La torre forma parte de una serie de dibujos que Osán viene trabajando en torno a la temática de la mujer, son simbologías que parten de la figura femenina, los maniquíes y las jaulas. “Hay quienes juegan más con los abstracto y las formas, otros son expresionistas; pero mi obra siempre ha sido figurativa y realista. Yo invento una escena a la que le voy confiriendo simbologías, cada elemento que dibujo no es casual, está diciendo algo. Casi siempre trabajo con la figura humana, pero también tengo una serie que trabajado con sillones y sillas, los cuales a veces tienen una figura sentada y otras están vacíos, y eso encierra significados”, expresó Osán, quien al inicio de su carrera se abocaba a los desnudos, pero luego fue evolucionando hacia las figuras vestidas, los rostros y personas en situaciones determinadas.

Osán es artista plástico premiado en Paraná y en el país, especializado en dibujo de figura humana. Ha dado numerosos cursos, seminarios y conferencias. Sus obras se encuentran en museos y colecciones privadas como el Museo de Dibujo y Grabado Guaman Poma, el Museo de Bellas Artes Pedro E. Martínez, el Museo Rosa Galisteo de Rodríguez, y en colecciones particulares en Buenos Aires, Brasil y Nueva York. Se desempeñó como Profesor en la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Autónoma de Entre Ríos, en las cátedras de Dibujo, Morfología Humana, Técnicas Visuales Contemporáneas e Investigación Visual.

Su primera exposición individual fue en 1983, cuando tenía tan sólo 19 años y estaba recién recibido de Profesor de Artes Visuales: “En mis primeras muestras se notaba una mezcla, una búsqueda de mi norte. Al cabo de algunos años me empecé a dedicar al desnudo, uno de los temas más recurrentes en la historia del arte; por lo cual, el artista debe tener el compromiso de hacer algo bueno y aportar algo más, porque hay tantos grandes artistas geniales que han trabajado la figura humana, desde Miguel Ángel, que uno tiene que hacer un aporte personal si se mete con esos temas, darles otros significados más allá de la belleza. Pienso que tiene que ver con la maduración del artista como persona. Cuando sos chico no podés expresar lo que aún no viviste, con el paso de los años, si tenés la capacidad de elaborar tus experiencias y plasmarlas artísticamente, empezás a perfilarte como artista”.

“Ya lo dijo Carlos Asiaín, ‘en el arte todo está hecho’. La cuestión es entonces dónde uno se para para hacer algo nuevo con eso que ya fue tocado por otros, para hacer algo auténtico más que diferente. La conclusión a la que he llegado es que tenés que tratar de ser vos mismo y tratar de expresar lo que te ha pasado a vos y llevarlo a un plano estético, no solo exteriorizarlo. Es una búsqueda hacia adentro”, concluyó.

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