Armas
Viernes 18 de Mayo de 2018

Al menos ocho muertos en un tiroteo en una escuela de Texas

La policía detiene al atacante y encuentra artefactos explosivos dentro de la escuela y alrededor del campus

La sinrazón de la violencia armada volvió a sacudir este viernes Estados Unidos. Una persona abrió fuego en una escuela de secundaria en Santa Fe, una localidad a las afueras de Houston (Texas). Mató a al menos ocho personas, la mayoría estudiantes, y dejó un número indeterminado de heridos, dos de ellos graves. La policía detuvo al autor de los disparos y a un sospechoso. El tirador es Dimitrios Pagourtzis, un hombre de 17 años, según la agencia Associated Press. Se sospecha que ambos son alumnos del centro. La policía encontró artefactos explosivos dentro y en los alrededores del colegio.

Las autoridades pidieron a la ciudadanía que extreme la precaución hasta que se desactivaran esos explosivos. "No toquen nada que parezca sospechoso", dijo en una rueda de prensa un representante judicial. El presidente estadounidense, Donald Trump, calificó el tiroteo como un "ataque horrible" y lamentó que estas matanzas "han estado ocurriendo por demasiado tiempo" en el país. El republicano, cercano a la industria armamentística y que hasta hace poco rechazaba endurecer los controles, prometió tomar medidas para "proteger a nuestros estudiantes y asegurar nuestras escuelas".


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El nuevo baño de sangre es el más grave desde que en febrero un estudiante, equipado con un rifle militar, matara a 17 personas en una escuela secundaria en Parkland (Florida). La masacre desató una ola de indignación en EE UU y el mayor debate nacional sobre las armas de fuego de los últimos años. Impulsados por la repulsa de los estudiantes de Parkland, cientos de miles de personas se manifestaron en marzo en grandes ciudades reclamando endurecer la compraventa de fusiles. Su lema era muy claro: "Nunca más". Ese objetivo no se ha cumplido.


El de Texas es el tiroteo número 22 en colegios de EE UU en lo que va de año, según el recuento de la organización Gun Violence Archive. Considerando que han transcurrido 20 semanas, equivale a más de uno por semana. La violencia armada convierte a EE UU en una anomalía en el mundo desarrollado. Cada día mueren alrededor de 93 personas por disparos en el país. Hay casi el mismo número de armas privadas que ciudadanos en un país de 325 millones de habitantes y que ampara el derecho a portar armas.


Los primeros indicios apuntan a que el tirador carece de antecedentes penales y no hay rastros de radicalización terrorista en sus perfiles en Internet. La gran incógnita es qué le llevó a atacar. El hallazgo de los explosivos revela un alarmante grado de preparación. Pagourtzis juega a fútbol americano en la escuela que asaltó y es miembro del grupo de danza de una iglesia ortodoxa griega, según Associated Press.


El drama se desató a las 7:45 (hora local) cuando el joven empezó a abrir fuego poco antes de que empezaran las clases en el Santa Fe High School. Uno de los heridos es un policía que trabajaba en el colegio. Según el testimonio de una estudiante, el tirador llevaba una escopeta.


Una alumna explicó a una televisión local que el atacante entró en su clase de arte y empezó a descerrajar tiros. Vio a una compañera de clase con la pierna ensangrentada. "Creíamos al principio que era un simulacro de incendio pero el profesor dijo: 'Empezad a correr'", afirmó la estudiante. Muchos huyeron hasta resguardarse en un comercio enfrente de la escuela. Otros corrieron mucho más lejos.


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Las escenas de desolación se repitieron. Adolescentes llorando desconsolados a las puertas de un colegio. Padres desesperados que no saben si sus hijos están vivos. Las escenas se vivieron en Santa Fe, un municipio de 12.000 habitantes en Texas. Pero evocaron demasiadas otras. El de este viernes es el peor tiroteo en Texas desde que en noviembre un hombre mató a 26 personas en una iglesia en Sutherland Springs, una localidad cercana a San Antonio.

El clamor de los alumnos de Parkland propició que el Congreso de Florida, uno de los Estados conservadores más cercanos a la industria armamentística, aumentara de 18 a 21 años la edad mínima para comprar un rifle militar. Florida también dio luz verde a que un grupo de profesores, tras superar un entrenamiento especial, pueda ir armado en las aulas. Asociaciones educativas han censurado esa medida al advertir de que convertirá las escuelas en espacios bunkerizados y las hará mucho más peligrosas.

El armar a los profesores fue la principal propuesta de Trump tras el tiroteo en Parkland. Inicialmente, abogó por elevar también la edad mínima de compra, rompiendo con el consenso conservador, pero luego dio marcha atrás. De momento el Congreso, de mayoría republicana, solo ha adoptado tímidos retoques a la legislación de las armas. Es la misma pasividad que ha ido ocurriendo matanza tras matanza en los últimos años.

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