Cada 27 de octubre se celebra el Día del Gato Negro, una fecha destinada a cambiar la mirada sobre estos animales, históricamente asociados con la mala suerte y la brujería. La iniciativa nació en el Reino Unido para visibilizar las dificultades que enfrentaban para encontrar un hogar y promover su adopción, más allá del color de su pelaje.
Día del Gato Negro: la historia detrás de una fecha que busca derribar supersticiones
Cada 27 de octubre se busca combatir los prejuicios sobre los gatos negros y promover su adopción responsable.
Día del Gato Negro: la historia detrás de una fecha que busca derribar supersticiones
Por qué se celebra el Día del Gato Negro
La jornada fue impulsada en 2011 por Cats Protection, una organización británica dedicada al bienestar felino. La campaña surgió después de detectar que los gatos negros y los de pelaje blanco y negro tardaban, en promedio, una semana más en encontrar una familia que los de otros colores.
El objetivo fue llamar la atención sobre los prejuicios que podían influir en las decisiones de adopción y alentar a las personas a darles una oportunidad. Según la organización, diez años después del inicio de la iniciativa, los gatos negros pasaban menos tiempo bajo su cuidado antes de encontrar un hogar.
La fecha se convirtió así en una oportunidad para destacar sus características, promover el respeto por los animales y recordar que el aspecto físico no determina su personalidad.
El origen de las supersticiones sobre los gatos negros
La asociación entre los gatos negros, la mala suerte y la brujería tiene raíces históricas. En la Europa medieval, estos animales quedaron vinculados con creencias religiosas y prácticas consideradas sobrenaturales. Con el paso del tiempo, su imagen se relacionó con las brujas y las fuerzas malignas.
Uno de los antecedentes más conocidos se remonta a 1233, cuando el papa Gregorio IX emitió el documento Vox in Rama, relacionado con denuncias sobre prácticas heréticas. El texto contribuyó a vincular a los gatos con el demonio dentro de determinadas interpretaciones religiosas de la época.
Estas creencias se extendieron durante siglos y alimentaron la idea de que cruzarse con un gato negro podía anunciar un acontecimiento negativo. Sin embargo, esa interpretación nunca fue universal.
En Escocia, por ejemplo, la aparición de un gato negro en una casa se asocia tradicionalmente con la prosperidad. En otras culturas también se los considera símbolos de buena fortuna. Estas diferencias muestran que el significado atribuido a los animales depende de las tradiciones y creencias de cada sociedad.
Qué dice la ciencia sobre su adopción
Los prejuicios sobre los gatos negros también fueron objeto de investigaciones científicas. Un estudio publicado en marzo de 2026 en la revista Animals analizó cómo las personas perciben a los felinos de distintos colores en fotografías de adopción.
La investigación reunió a 1.004 participantes de Estados Unidos, quienes evaluaron imágenes de gatos negros, blancos, atigrados naranjas y atigrados marrones. Los resultados mostraron que los ejemplares negros eran considerados menos adoptables que los demás.
Además, los participantes les atribuían con mayor frecuencia emociones negativas, como miedo o enojo, y manifestaban menos seguridad al interpretar sus expresiones. Los investigadores señalaron que esa dificultad para reconocer sus señales emocionales en fotografías podría influir en las decisiones de quienes buscan una mascota.
El estudio no encontró que las supersticiones explicaran de manera significativa esas diferencias. Por eso, los autores plantearon que la calidad de las imágenes y la dificultad para interpretar las expresiones de los gatos negros podrían tener un papel relevante. Los resultados corresponden a una muestra de personas de Estados Unidos y no deben interpretarse como una medición directa de las adopciones en Argentina.
Una oportunidad para promover la adopción responsable
El Día del Gato Negro invita a dejar de lado las creencias sin fundamento y a conocer a estos animales por sus características individuales. Su color no determina su comportamiento ni su capacidad para establecer vínculos con las personas.
La fecha también permite recordar la importancia de la adopción responsable. Incorporar un animal a la familia implica asumir un compromiso a largo plazo, garantizar atención veterinaria, alimentación adecuada y un entorno seguro.
Más allá de las supersticiones, el propósito de esta jornada es que todos los gatos tengan las mismas oportunidades de encontrar un hogar. El mensaje es sencillo: el color del pelaje no debería ser un motivo para elegir o descartar a un animal que espera ser adoptado.



















