El voleibolista Facundo Hernández, oriundo de San José de Feliciano, atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera deportiva. A los 24 años, el entrerriano se encuentra en Francia, donde integra el plantel de Harnes Volley-Ball, equipo que competirá en la segunda división del vóley de ese país. Después de su recorrido por el deporte argentino, el jugador consiguió dar el salto a Europa y busca consolidarse en una liga de mayor exigencia.
Facundo Hernández: "De a poquito voy cumpliendo sueños"
El voleibolista nacido en Feliciano atraviesa su primera experiencia en Europa, donde defiende los colores del Harnes de Francia en la Segunda División.
Facundo Hernández: "de a poquito voy cumpliendo sueños".
El central argentino de 2 metros de altura lleva casi dos meses en territorio francés y se encuentra a la espera de su debut oficial, previsto para este viernes. El comienzo de la temporada se retrasó por inconvenientes administrativos que también perjudicaron a su equipo en la tabla de posiciones. A pesar de ese panorama, el entrerriano mantiene la ilusión de sumar experiencia y continuar creciendo en el ámbito profesional.
Actualmente reside en Lens, una ciudad ubicada a unos 15 minutos de las instalaciones de su club. Allí comparte plantel con Juan Pablo Pereyra, excompañero suyo en Paracao, cuya presencia resultó importante para afrontar los primeros meses lejos de Argentina. Entre entrenamientos, diferencias culturales y dificultades con el idioma, el jugador comenzó a construir una nueva etapa de su vida.
En diálogo con Ovación, Hernández expresó su satisfacción por esta oportunidad: “Estoy super contento y con muchas expectativas para esta temporada. Hubo mucho esfuerzo detrás para poder estar hoy en Francia, en una liga muy competitiva y de mucho nivel. Al principio fue complicado llegar y adaptarme a la cultura, al idioma y también a los entrenamientos. Sentí que la intensidad era mayor que en Argentina”.
El entrerriano explicó que las exigencias físicas fueron uno de los principales cambios que encontró en Europa. “Entrenamos todo el día, de mañana y de tarde. Ahora no tanto porque estamos por comenzar a jugar y es un torneo largo. El cuerpo técnico gestiona muy bien las cargas para cuidar a los jugadores”, señaló.
La competencia contempla dos partidos semanales y en noviembre se sumará la Copa de Francia. Por eso, el objetivo es mantener al plantel en buenas condiciones durante una temporada exigente.
Sin embargo, Harnes comenzó con una desventaja importante. Por problemas administrativos, el equipo recibió dos derrotas y una penalización de seis puntos antes de su estreno.
“Nos dieron por perdidos dos partidos y, aparte, arrancamos con menos seis puntos. Es bastante complicado. Los primeros encuentros necesitamos ganarlos sí o sí para recuperar esos puntos y recién después empezar a sumar. Esta semana fue bastante catastrófica, pero ahora estamos enfocados en jugar”, explicó Hernández.
Pese a las dificultades, el jugador destacó el nivel de sus compañeros y los resultados obtenidos durante la preparación. “Jugamos torneos y amistosos contra equipos muy fuertes y nos fue muy bien. Estamos ansiosos por arrancar y ver qué nivel tenemos frente al resto”, manifestó.
La adaptación de Facundo Hernández en Francia
Además del aspecto deportivo, Hernández debió acostumbrarse a una cultura diferente. La alimentación, el idioma y las nuevas costumbres forman parte de su experiencia cotidiana.
“Con la comida hay muchas cosas distintas. Conseguir carne es complicado, no hay la variedad de cortes que tenemos allá. Pero nos vamos acostumbrando y conociendo la cultura. El pollo, por ejemplo, se consigue fácilmente”, contó.
El acompañamiento de Juan Pereyra también fue importante durante este proceso. “Es un plus tenerlo acá, más que nada por el idioma. Por suerte se armó un grupo muy bueno, con varios jugadores que vienen juntos desde el año pasado”, destacó.
Aunque disfruta de su presente, la distancia con Entre Ríos se hace sentir. “Con mi familia hablamos bastante seguido. Se extraña mucho. Cuando estaba en Buenos Aires tenía fines de semana libres y viajaba a Feliciano, pero ahora estamos muy lejos y se complica. Siempre dan ganas de volver”, reconoció.
Sueños cumplidos y por cumplir
El central de 2 metros de altura considera que atraviesa un buen momento deportivo y pretende aprovechar su primera experiencia europea para seguir progresando.
“Estoy en un momento muy bueno, con muchas expectativas y ganas de llegar lejos. Hay piedras en el camino, pero tengo que seguir trabajando, pensando en mi futuro y sumando experiencia. Me gustaría continuar jugando en Europa, a este nivel o incluso en uno mayor”, aseguró.
A los 24 años, el entrerriano ya cumplió varios de los objetivos que se había propuesto cuando comenzó su carrera. Primero llegó a competir en Buenos Aires, en la élite del deporte en Argentina y ahora consiguió instalarse en el vóley europeo.
“Mi sueño era llegar a Europa. Primero quería jugar en Buenos Aires, lo conseguí, y ahora estoy acá. De a poquito voy tachando y se van sumando sueños. Ojalá en algún momento pueda sumar minutos y partidos con la Selección argentina”, expresó.
Mientras espera su debut en Francia, Hernández mantiene intactas las ganas de continuar creciendo. Lejos de Feliciano, pero con sus raíces siempre presentes, el voleibolista entrerriano busca escribir un nuevo capítulo de una carrera que todavía tiene muchos objetivos por delante.





















