El superclásico del fútbol argentino que protagonizan River Plate y Boca Juniors suele alterar la programación de distintas jornadas deportivas o encuentros oficiales. Un claro ejemplo es la modificación del día y horario del próximo encuentro que disputará Patronato por la Primera Nacional.
El día que Patronato jugó un partido oficial a la misma hora que el Superclásico
En octubre de 2005 Patronato enfrentó en el Grella a 9 de Julio de Morteros por el Torneo Argentino B. Ese juego se disputó a la misma hora que un River-Boca
Por Matías Larraule
Próximo desafío del Rojinegro por la Primera Nacional
El Rojinegro, que tenía programado su siguiente compromiso para el domingo a las 16 —una hora antes del inicio del duelo que se jugará en el estadio Más Monumental—, adelantó el cotejo correspondiente a la décima fecha de la Primera Nacional. En este sentido, recibirá a Deportivo Maipú el sábado desde las 20 en el estadio Grella, por la Zona B.
Este no fue el único partido reprogramado. El duelo entre Gimnasia y Tiro de Salta y Güemes de Santiago del Estero había sido fijado para el mismo horario que el clásico entre el Millonario y el Xeneize. Finalmente, la dirigencia del Albo decidió retrasar su inicio hasta las 19.
Estas decisiones responden a la búsqueda de una mejor recaudación, ya que el encuentro entre los equipos más convocantes del país puede impactar negativamente en la asistencia de público. Sin embargo, en ocasiones, algunos protagonistas optan por romper con esa lógica.
Un ejemplo de ello ocurrió el 16 de octubre de 2005, cuando el estadio Grella fue escenario de un partido que se disputó en simultáneo con el superclásico que se jugaba en Núñez, en el marco de la 11ª fecha del Torneo Apertura.
En barrio Villa Sarmiento, Patronato recibió a 9 de Julio de Morteros por la séptima fecha del Argentino B, Grupo E. El pueblo rojinegro se desentendió del superclásico y acompañó a su equipo con la ilusión de recuperar la plaza perdida en las categorías superiores organizadas por el Consejo Federal.
El Superclásico, a segundo plano
En la jornada previa, el Santo había rescatado un punto en su visita a Libertad de Sunchales tras igualar 1 a 1. El resultado no era negativo, aunque el plantel se retiró con bronca por el arbitraje de Jorge Pascana.
“Otra vez nos vuelve a perjudicar un árbitro”, expresó José Luis Marzo tras el encuentro. “En el tiro libre que termina en el empate de Libertad, marca que era indirecto. Nadie la toca antes de que entre e igual lo cobra”, agregó en declaraciones publicadas por Ovación el 10 de octubre de 2005.
Claudio Weinzettel también apuntó contra el juez: “Lamentablemente no sólo tenemos que luchar contra el equipo rival, sino también con los árbitros”, señaló a la salida del vestuario. Luego, se enfocó en lo que venía: “En el Grella tenemos que ganar todos los puntos en juego, como sea”.
Tras ese encuentro, Patronato afrontó dos partidos consecutivos como local. El primero marcó el cierre de la primera rueda y le daba la posibilidad de alcanzar a 9 de Julio en la cima de la zona. En ese contexto, el entrenador Luis Murúa le solicitó a la dirigencia disputar ese compromiso en el mismo horario que el superclásico.
El DT mantuvo la base del equipo que había igualado en Sunchales y realizó una sola modificación en el mediocampo: el ingreso de Rodrigo Álvarez en reemplazo de Exequiel Reynoso. Así, Patronato formó con Sebastián Bértoli; Gabriel Graciani, Claudio Weinzettel, Silvio Azoge y Ríos; Rodrigo Álvarez, Augusto Prono, Diego Ciarroca y Gabriel Correa; José Luis Marzo y Edgardo Brittes.
El local asumió el protagonismo desde el inicio y controló el juego durante los primeros 20 minutos. Sin embargo, cuando la visita logró emparejar el trámite, golpeó en su primera llegada: José Crovella aprovechó un rebote de Bértoli y marcó el único gol del partido para 9 de Julio.
Patronato cerró esa temporada de la mejor manera
Esa derrota complicó a Patronato en la tabla: cerró la primera mitad de la fase en el penúltimo puesto, a seis puntos del líder. No obstante, el equipo de Villa Sarmiento reaccionó a tiempo y encadenó cinco victorias consecutivas que le permitieron finalizar segundo y avanzar a la fase decisiva.
Patronato cerró el 2005 fiel a su historia: sufriendo y celebrando. Eliminó a Textil Mandiyú de Corrientes en una definición por penales y se ganó el derecho de pelear por el ascenso. Además, dejó un mensaje claro: el Rojinegro podía jugar como local, incluso, en el mismo horario que un superclásico.




















