Vecinos de la zona sur de Paraná reclaman de manera urgente la pavimentación del tramo de calle Ricardo Balbín, entre Salvador Caputo y Avenida Pedro Zanni. La arteria está cubierta de broza y el tránsito constante de vehículos, especialmente camiones, genera grandes nubes de polvo que afectan la salud y la calidad de vida de quienes viven en la zona.
Vecinos de Paraná viven entre nubes de polvo y reclaman pavimento urgente
Vecinos de calle Ricardo Balbín, en Paraná, reclaman pavimentación urgente ante el polvo, el tránsito pesado y los problemas de salud que generan.
Vecinos de Paraná viven entre nubes de polvo y reclaman pavimento urgente.
"Esta es una situación que viene desde hace muchos años, te diría más de veinticinco. Hay vecinos que viven acá desde hace décadas. Yo estoy en la zona desde 2012 y puedo hablar de lo que me tocó vivir, pero el problema se agravó mucho en 2019 y 2020, cuando se hizo el ensanche de Avenida Jorge Newbery. A partir de ahí, el tránsito pesado que iba por esa avenida empezó a canalizarse por Caputo y luego por Balbín, que es la arteria que hoy tiene el problema", explicó uno de los vecinos en diálogo con UNO.
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El frentista detalló que el tramo más afectado se encuentra entre el aeropuerto y el salón de fiestas y eventos La Cheltonia. "El tramo que estamos reclamando es calle Ricardo Balbín, entre Salvador Caputto y Avenida Pedro Zanni, entre el aeropuerto y La Cheltonia, por así decirlo", dijo.
Con el aumento del tránsito pesado, el deterioro de la calle se volvió cada vez más evidente. "Cuando se intensificó el tránsito pesado por esta arteria, debido al tamaño y peso de los camiones, la calle se rompía constantemente. En 2021 ya no daba para más y entre todos los vecinos se consensuó cortar la arteria porque la situación era realmente insostenible", contó.
Tras ese corte, personal municipal realizó un ripiado, pero no resultó suficiente. "A raíz de eso vino personal de la Municipalidad y se logró hacer un ripiado con ese ripio de Yuquerí, pero como el trabajo no se realizó correctamente (habían dicho que debía hacerse con un cajón para encajar bien el material), con el paso de los camiones se fue desplazando hacia los costados. Hoy en día, la situación es prácticamente la misma que antes, con la broza expuesta", agregó.
El calor y la falta de agua agravan aún más la situación. "Con el calor y la falta de agua, el problema se potencia mucho, porque los vecinos no pueden regar siquiera un poco frente a sus casas y el polvillo se levanta de manera impresionante", dijo. "Cada vez que pasa un camión, una camioneta o un auto, se forma una nube de broza que queda suspendida en el aire. Incluso viviendo encerrado, el polvo entra igual; no es algo que desaparezca por permanecer dentro de casa", agregó.
Los efectos sobre la salud son evidentes. "Cada vez hay más chicos, adultos y adultos mayores con problemas respiratorios, asma y problemas de la vista. Hay vecinos que viven yendo al médico", señaló. También mencionó casos particulares: "Una mamá que vive con sus hijos puso carteles para que los vehículos pasen despacio porque en su casa hay niños con asma. Ella se fue del barrio un tiempo y tuvo que volver por cuestiones de alquiler, ya que no podía alquilar en otro lugar".
El tránsito pesado también provoca daños materiales. "Poniéndolo en primera persona, los bienes de uno sufren el movimiento, porque la arteria es irregular y los camiones van saltando y vibrando, y eso se transmite a las casas cercanas", explicó. "Además, los vehículos de los vecinos sufren daños constantemente al transitar por la arteria, y tienen que estar reparándolos con frecuencia. El polvillo entra en los autos, reseca todo y va cubriendo los bienes personales", agregó.
Sobre los reclamos ante las autoridades, el vecino contó que hubo intentos de gestión que no se concretaron: "En la gestión anterior se había llegado casi a lograr una licitación para todos esos tramos, porque forman parte de lo que sería la circunvalación. Pero luego, con el corte de la obra pública y otros inconvenientes, todo quedó sin avanzar". Respecto al mantenimiento actual, agregó: "Los vecinos llaman, pero el camión regador no pasa directamente. A veces se lo ve, pero solo pasa rápido y en una sola pasada, lo que no da ningún resultado", agregó.
Frente a esta situación, los vecinos avanzan en su organización comunitaria. "Nos juntamos con un veedor municipal para conformar una comisión vecinal, con el fin de tener un poco más de peso, porque sobre ese tramo hay varias vecinales que participan. Esto nos permite afrontar con mayor fuerza el problema que tenemos", explicó. "Hace muchos años existía la comisión vecinal, pero después no se renovó. Ahora, por los reclamos y para tener representación, los vecinos decidimos juntarnos y conformar nuevamente la vecinal".
La situación genera frustración y preocupación entre los residentes. "La situación es desesperante. Hay vecinos que si pudieran se irían, pero ya están instalados y no es fácil empezar de vuelta", contó. Algunos incluso pusieron sus casas en venta y se mudaron: "Hay vecinos que pusieron a la venta su casa y se han ido. En 2021, cuando hicimos el corte, uno de ellos puso un cartel en su casa", relató.
Los vecinos piden ser escuchados y recibir soluciones concretas mientras se espera la pavimentación definitiva. "Por ahí lo que esperamos es una solución hasta tanto se dé el pavimento, que sea un trabajo muy bien realizado, con encajonamiento acorde y que se mantenga, ya sea con riego, cartelería y demás", concluyó.
















