El domingo 2 de octubre se llevó a cabo en Paraná el recital de la artista nogoyaense Emilia Mernes en el Club Echagüe de Paraná con un marco imponente de público y con las localidades totalmente agotadas. En ese sentido, la joven artista que ya es una estrella reconocida y de alcance mundial arribó a la capital entrerriana en el marco de su gira nacional el fin de semana pasado. De este modo, Emilia lleva su música a distintas ciudades y a cada punto del país donde la esperan miles de fans de todas las edades. Tal es el caso de Lourdes Rodríguez, una nena de 12 años que permanece en silla de ruedas y que pudo asistir al show y disfrutarlo al máximo. En la oportunidad, pudo cumplir su sueño de conocer a la artista en persona y tomarse una foto con ella.
Una fanática de Emilia Mernes cumplió su sueño
Ana Centurión, quien acompañó a Lourdes al show, comentó a UNO lo que significó la experiencia para la nena y lo emocionante que fue intercambiar unas palabras con Emilia, que con humildad y sencillez no tuvo inconvenientes en acercarse a conversar de manera afectuosa.
"Lourdes es mi hermana del corazón y cuando salieron las entradas para ver a Emilia el 4 de agosto mi idea fue regalársela porque la sigue mucho, le encanta su forma de bailar y como es", indicó Centurión y afirmó: "El regalo ideal fue que vayamos las dos. Y una vez que teníamos las entradas compradas consulté por la accesibilidad porque es complicado manipular una silla de ruedas en el marco de un recital. Además, yo quería que ella estuviera bien, cómoda y que pudiera apreciar el show".
Con mucha emoción, cuando llegó el día del show, la nena, oriunda de la ciudad de Paraná, se lookeó de forma similar a como Emilia lo hace para cada una de sus presentaciones. Su hermana la peinó con dos colas y le aplicó los distintivos brillos debajo de los ojos. Además, realizaron un cartel para llevar a la gran cita en el Club.
Ambas tenían entradas para el sector Gold y se dirigieron unos minutos antes de la apertura para ingresar y ubicarse en el lugar designado. "Luego vino una mamá y me dice que ella también tiene una hija con la misma discapacidad y que iba a ver la posibilidad de que nos ubicaran adelante de la valla de seguridad para no estar al lado de gente que nos choque. Fue así que nos cambiaron al lado de la valla y Lourdes logró disfrutar del recital de principio a fin", dijo Centurión y destacó la organización y la amabilidad de todo el equipo de trabajo que acompaña a la artista.
Tras finalizar el show, Centurión consultó si cabía la posibilidad de que la cantante se tomara una foto con Lourdes y la cantante accedió sin ningún reparo. "Nos fuimos a la parte de atrás del Club y ahí esperamos unos minutos ya que Emilia estaba con sus familiares un momento. Después llegó el momento de la foto y Emilia le agradeció que haya asistido al show y Lourdes se emocionó hasta las lagrimas. La experiencia fue única", cerró la acompañante de la nena. Sin dudas, la estrella mundial de la música urbana no pierde su esencia caracterizada por la humidad y la sencillez para manifestar su cariño con el público.
Asimismo, esta experiencia evidencia que en determinados shows y con algunos artistas se tiene en cuenta la importancia de la accesibilidad y que las condiciones sean para todos iguales, y las presentaciones de Emilia son un ejemplo de ello.



















