El Festival Internacional de Cine de Entre Ríos (FICER) se consolidó como uno de los eventos más relevantes en la escena cinematográfica de Argentina, con un impacto significativo tanto a nivel regional como nacional.
FICER: la plataforma que visibiliza el cine argentino e internacional
En su cuarta jornada, el FICER continúa apostando al desarrollo y fortalecimiento de la industria audiovisual de la región
Por Fernanda Rivero
Fernanda Rivero/UNO
Maximiliano Schonfeld, presidente del Instituto Audiovisual de Entre Ríos, y Eduardo Crespo
Reas: Yoseli tiene un tatuaje de la Torre Eiffel, sueña con viajar. Nacho es un hombre trans encarcelado
Gustavo Fontán, la escritora Gloria Peirano y el director artítico Eduardo Crespo
Este espectáculo destaca el cine producido en la provincia y se presenta como una plataforma que visibiliza el cine argentino e internacional. Con su enfoque en el intercambio cultural, el FICER promueve la difusión de obras cinematográficas de alta calidad, contribuyendo al desarrollo y fortalecimiento de la industria audiovisual.
FICER
En su cuarta jornada, el festival tiene programada una grilla con más de 12 proyecciones en distintos centros y cines de la ciudad. El sábado 14, la propuesta comienza a las 10 en el Centro Provincial de Convenciones de la mano de Jugando con el cine, una actividad especial también taller para las infancias, y termina a las 00 en el Centro Cultural La Vieja Usina (Sala Grande) con una proyección y música en vivo de Cancionero Litoral Expandido.
A través de la proyección de trabajos de cineastas locales, el festival pone en valor la producción audiovisual de Entre Ríos y fomenta la creación de nuevos proyectos en la región. Este impulso beneficia a los realizadores locales y enriquece el panorama cultural argentino al ofrecer al público una variedad de géneros y estilos cinematográficos.
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Además, el FICER tiene un impacto directo en el ámbito económico y turístico de la región. Al atraer a miles de visitantes, tanto nacionales como internacionales, genera una reactivación de sectores como el turismo, la gastronomía y los servicios, lo que resulta en un beneficio para la comunidad local. Los asistentes disfrutan de las proyecciones y se sumergen en la cultura entrerriana, lo que refuerza el atractivo de la provincia como destino turístico.
“Esto es grandioso, la producción, la organización, la decoración, todos los puestos que hay, los lugares, me encanta todo. Soy una fanática del cine, así que estar acá es como estar en Disney. Y disfruto de poder compartir esta pasión con tanta gente que viene a conocer Paraná”, dijo Camila antes de entrar a una de las salas del Centro Cultural La Vieja Usina (ubicado en Gregoria Matorras de San Martín 861).
UNO llegó al Centro Cultural para presenciar la proyección de Reas. Sinopsis: Yoseli tiene un tatuaje de la Torre Eiffel en la espalda y siempre quiso viajar, pero fue detenida en el aeropuerto por trafico de drogas. Nacho es un hombre trans que fue detenido por estafa y armo una banda de rock en la cárcel. Dulces o rudos, rubios o rapados, cis o trans, detenidos hace tiempo o recién ingresados. En este musical hibrido, todos recrean sus vidas en una prisión de Buenos Aires.
La película fue creada con la participación de mujeres cis, pero también incluyó a mujeres y varones trans que la directora (Lola Arias) conoció durante su trabajo como tallerista de teatro y cine en distintas cárceles de Argentina. Son estas personas quienes, a través de sus relatos, reconstruyen sus propias historias, mientras la narrativa de la ficción documental musical se desarrolla a lo largo de 1 hora y 20 minutos. Hace 8 años, Arias había trabajado en la Cárcel de Ezeiza, y cuando decidió emprender este proyecto, convocó a quienes había conocido allí, pero que ya se encontraban en libertad. Por esta razón, el rodaje de la película se llevó a cabo en la Cárcel de Caseros, que en ese momento ya no funcionaba como prisión.
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Otra de las virtudes del festival es su rol como plataforma de visibilidad para cineastas emergentes. Los nuevos talentos tienen la oportunidad de presentar sus obras ante una audiencia amplia y diversa, lo que les permite ganar público en el circuito cinematográfico. La posibilidad de participar en la competencia oficial y acceder a premios otorga a los cineastas una valiosa oportunidad de posicionarse en la industria. Además, a través de talleres, conferencias y actividades educativas, el festival crea un espacio para el aprendizaje y el intercambio de conocimientos entre profesionales del cine y jóvenes talentos.
El cineasta Gustavo Fontán y la escritora Gloria Peirano dirigieron un taller conjunto sobre la creación literaria y cinematográfica. Con un cupo completo, esta propuesta formativa se convirtió en un espacio de intercambio, conversación y reflexión que unió el cine y la literatura, siempre a través de la escritura. En el marco del taller, Peirano exploró los distintos factores que impulsan y activan el acto de escribir. Reflexionó sobre la complejidad del auténtico deseo de escribir, así como sobre la relevancia de lo personal y lo autobiográfico en ese proceso. Además, subrayó la importancia del tiempo y la distancia al analizar el lenguaje como materia prima en la escritura de una novela o un poema.
El Festival Internacional de Cine de Entre Ríos es una plataforma integral que fomenta el crecimiento cultural, la formación de nuevos cineastas, el intercambio internacional y la visibilidad de talentos emergentes. Además, contribuye al desarrollo económico y turístico de la región, consolidándose como un evento clave en el panorama cultural y cinematográfico.



















