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Estrena "Dark Phoenix", el cierre dramático de la saga X-Men

Tras 20 años, llega a su fin la saga, con una historia que narra las dualidades que atraviesan a la protagonista.

Jueves 06 de Junio de 2019

X-Men: Dark Phoenix llega a los cines este jueves para darle fin a la saga de 20 años de los Hombres X, con una película en la que el arco dramático demuestra que un filme de superhéroes puede ser algo más que explosiones, efectos especiales y piruetas, algo en lo que durante estos 20 años los productores hicieron hincapié.

Sin embargo, la entrega número diez de los mutantes de Marvel no se estrena sin polémicas: luego de posponer dos veces su salida al público, medios estadounidenses publicaron declaraciones de un ejecutivo de 20th Century Fox, casa productora, en la que deslizaba que el retraso se debió a sugerencia de Disney, empresa que compró finalmente el estudio de la familia Murdoch.

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Esta teoría fue abonada por los actores James McAvoy (Charles Xavier) y Michael Fassbender (Magneto), quienes en una entrevista promocional dijeron que el final debió ser filmado nuevamente porque se pareció a una secuencia de “otra película de súper héroes estrenada hace poco”.

El reparto principal incluye, además de McAvoy y Fassbender, a Jennifer Lawrence, Nicholas Hoult, Sophie Turner (la protagonista, que saltó a la fama con Game of Thrones), Tye Sheridan, Alexandra Shipp, Kodi Smit-McPhee, Evan Peters y Jessica Chastain.

El conflicto gira en torno a Jean Grey, quien es enviada al espacio junto a sus compañeros mutantes y accidentalmente absorbe una suerte de energía maligna que desentierra su costado oscuro, convirtiéndola en la tan temida Dark Phoenix. En base a este planteo, el filme se construye como pequeñas piezas de acción en las que los X-Men intentarán detener a Dark Phoenix, mientras se debaten entre ayudar a su colega o aniquilarla para evitar que arrase con el universo entero.

Esta nueva aventura vuelve sobre un tópico ya explorado previamente en el corpus de esta saga, aquel que cuestiona si es posible cambiar la naturaleza innata de un individuo, o si cada uno está preconfigurado para convertirse inevitablemente en aquello que debe ser, sin importar lo que busquen imponer tanto el adoctrinamiento como el compás moral. Además, se trata del debut como director de Simong Kinberg, guionista de las dos películas previas, y también guionista del olvidable y traumático reboot de Los 4 fantásticos de 2015.

En conjunto, X-Men: Dark Phoenix es una película de superhéroes que no tiene ningún aspecto especialmente memorable, pero que cumple con lo que promete, especialmente en unos combates que van de menos a más (el acto final es frenético y divertido) y en una estética que resulta realmente hermosa cuando la protagonista desata sus poderes. Es por tanto, un cierre de lo más digno a una franquicia que, muy posiblemente, tenga un nuevo comienzo tras el chasquido de dedos de la compañía del ratón Mickey.

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