La investigación por el fallecimiento de la menor Luana Cabral sumó nuevos elementos que, si bien no arrojan luz sobre la causa mecánica de su deceso, permiten a la Fiscalía sostener la acusación contra sus progenitores. La fiscal Josefina Penón confirmó recientemente que los estudios forenses complementarios no pudieron determinar cómo murió la niña, debido al avanzado estado de descomposición de los restos.
Luana Cabral: la Justicia avanza en la investigación pese a una autopsia sin resultados concluyentes
A pesar de la incertidumbre forense, la Justicia mantiene la carátula de "abandono seguido de muerte agravado" para los progenitores de Luana Cabral
A pesar de la incertidumbre forense, la Justicia mantiene la carátula de "abandono seguido de muerte agravado" para los progenitores de Luana Cabral
Sin signos de violencia, pero bajo sospecha
Los exámenes realizados tanto en la autopsia preliminar de abril como en los estudios más exhaustivos en la Morgue Judicial de Oro Verde coinciden en que no se detectaron lesiones traumáticas. Asimismo, los análisis en los restos óseos no arrojaron evidencias concluyentes de desnutrición. Sin embargo, la fiscal Penón fue enfática al desmentir versiones sobre una supuesta "muerte natural", aclarando que la falta de un resultado médico no invalida la hipótesis criminal.
La estrategia de la Fiscalía
A pesar de la incertidumbre forense, la Justicia mantiene la carátula de "abandono seguido de muerte agravado". Esta decisión se apoya en un cúmulo de evidencias recolectadas que describen un contexto de extrema vulnerabilidad y aislamiento.
La investigación se centra ahora en reconstruir la vida cotidiana de Luana: la frecuencia y calidad de la asistencia médica y controles sanitarios que recibía; las condiciones de su alimentación y el entorno en el que vivía y la posible omisión de organismos estatales que debían velar por su bienestar.
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Situación procesal de los imputados
El padre de la niña permanece bajo prisión preventiva, medida que fue ratificada por la Cámara de Casación de Concordia tras rechazar los recursos de la defensa. Dado que este plazo vence en los próximos días de junio, el Ministerio Público Fiscal ya adelantó que solicitará una prórroga.Por otro lado, la madre se encuentra internada bajo custodia hospitalaria, ya que los informes médicos indican que aún no posee las condiciones psíquicas necesarias para enfrentar una declaración indagatoria.
El entorno familiar y la querella En el ámbito civil y familiar, el hermano de Luana, de apenas cinco años, ha quedado bajo el cuidado provisorio de su hermana mayor, Emilia. Ella no solo ha asumido la protección del menor, sino que también se ha constituido como querellante particular en la causa penal, acompañando activamente la acusación impulsada por la fiscalía. Por el momento, el niño no ha podido declarar debido a su delicado estado emocional.
















