La comunidad de la ciudad de San Miguel de Tucumán, está de luto por la triste noticia del fallecimiento de Matías Devicenzi, el enfermero que adoptó a un bebé abandonado en el Hospital del Este hace tres años. A los 36 años de edad, Devicenzi falleció en el mismo hospital donde trabajaba y adoptó a su hijo Santino, debido a complicaciones de neumonía.
Tucumán: murió el enfermero que se hizo conocido por adoptar a un bebé abandonado
Devicenzi falleció en el mismo hospital donde trabajaba y adoptó a su hijo. El enfermero de Tucumán especializado en neonatología había inspirado a muchos
La historia de Devicenzi conmovió a la ciudad hace tres años, cuando adoptó a Santino, un bebé que había sido abandonado en el mismo hospital donde trabajaba. Desde entonces, la vida de Matías y Santino estuvo ligada al hospital y a la ciudad, y su historia inspiró a muchos.
La historia de adopción
Matías Devicenzi, enfermero especializado en neonatología, llegó un día de enero de 2017 a su trabajo, pero aquel día ocurrió algo que cambió sus planes. No tenía pensado ser padre aún, pero el destino juega sus cartas y cambia todo; allí estaba Santino (no es su nombre real), un bebé que había sido abandonado en el centro médico con un pronóstico complicado.
El enfermero se acercó a la cuna de plástico, miró la historia clínica y vio que el bebé tenía problemas genéticos, malformaciones, deficiencia respiratoria y una enfermedad uronefrológica. "Me fui de vacaciones en febrero. Cuando regresé lo primero que hice es preguntar por el bebé y aún permanecía internado. Estaba grave. Me acerco a la cuna, como hago con todos porque me gusta hablarles y le digo 'Si abrís los ojos te llevó a mi casa´", cuenta Matías.
Según relata, no terminó de decirlo y el pequeño lo miraba con dos enormes ojos negros pese a estar conectado a una serie de aparatos de soporte vital que ayudaban a su frágil cuerpito a seguir con vida. "No pensé más y me sentí que era su papá. Muchos se sorprendieron y otros me decían que estaba loco. ¡Cómo te vas a meter en algo así solo y a los 29 años! No me importó y comencé los trámites", señala el emocionado padre.
Los primeros pasos fueron complicados no sabía nada sobre el proceso de adopción. Se inscribió en el registro y luego se sometió a una serie de entrevistas sociales que fueron superadas ya que "reunía todos los requisitos para ser padre", agrega. Santino había llegado a los cinco meses y su salud seguía grave. Tuvo que ser operado por un problema en la vejiga y "asumí que era su padre aún sin serlo. Le dije: ´acá estoy, vas a estar bien y vamos a ser felices juntos".
Tras ello el pequeño fue llevado a la Sala Cuna y Matías no pudo verlo por dos meses. Pero el destino volvió a jugar sus cartas y el 12 de octubre de aquel año, precisamente el día del cumpleaños número 30 del enfermero, se le informó que le había sido concedida la guarda legal. El período de adaptación, de unas tres semanas normalmente, "se acortó a una por la gran conexión que teníamos" señala este muchacho que tiene 6 hermanos y 20 sobrinos. Santino presentaba un retraso madurativo y su papá lo llevó a estimulación temprana que junto al amor de toda la familia alcanzó rápidamente el nivel acorde a su edad.


















