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Movimientos sociales reclamaron por la falta de alimentos

El gobierno nacional no logra comprar alimentos y peligra el abastecimiento de comedores. Reclamo de organizaciones por la falta de respuestas oficiales

Miércoles 06 de Mayo de 2020

Los datos son elocuentes. La semana pasada se abrieron las licitaciones de harina, aceite, fideos, arroz, leche en polvo, azúcar y l entejas . Se ofreció comprar 11.900.000 paquetes o botellas de esos productos. Como estableció un decreto presidencial después del escándalo de los sobreprecios, los precios máximos fueron el tope al que se adjudicó. Sin embargo, la falta de credibilidad de que el Estado pagará en un plazo de 15 días impidieron que se cubre la demanda. Apenas lograron hacerse del 34% de los productos que pidieron. Dicho de otra forma, solo compraron uno de cada tres alimientos que necesitaban . Para ser más precisos: el Estado no logró comprar un solo kilo de arroz, lentejas y azúcar.

El Obelisco porteño es, una vez más, la escenografía elegida por gran cantidad de organizaciones sociales para manifestarse. El planteo es la falta de alimentos en los comedores comunitarios que varias de ellas manejan. Ellos conocen las vísceras del poderoso Ministerio: queda alimento para ocho días. "Se quebró el stock. No queda alimento y no pueden comprar", comentaba un histórico proveedor.

Ayer, en el depósito del Ministerio de Desarrollo Social, en Villa Martelli, solo dos camiones descargaron. Uno de azúcar, el otro de arroz; en épocas normales, el flujo es de entre 35 y 50 diarios.

La semana pasada se conocieron los resultados de las siete licitaciones de los siete productos de la canasta básica. Antes ya se habían topado con un preaviso: la compra de dulce de membrillo había quedado vacante ya que no se presentó nadie. El presidente Alberto Fernández, que pocos días antes se había reunido en Olivos con Luis Pérez Companc, número uno de Molinos, se ilusionaba con que las grandes empresas de alimentos se presenten. En aquella licitación de membrillo, el esperado era Arcor. No fue nadie.

Días después, salieron las otras siete de alimentos de la canasta básica. De cada uno de los productos (harina, aceite, fideos, arroz, leche en polvo, azúcar y lentejas) se licitaron 1.700.000 millones de unidades de paquetes o botellas. Todas tenían como referencia de precio máximo lo establecido por el listado de Precios Máximos menos una categoría: la leche. Todas quedaron con lotes sin adjudicar menos una. ¿Cuál? La leche, que no tiene precio máximo ya que las propiedades que se requieren para este producto especial, con algunas fortificaciones, no tiene su correlato en la lista de precios oficiales.

La historia de los galpones del Ministerio Social vacíos de alimentos empezó el 6 de abril. Ese día, cuando LA NACION publicó la compra de alimentos con sobreprecios de hasta 100%. Al abrigo de la pandemia de, coronavirus, el Gobierno convalidó precios de alimentos de la canasta básica muy por encima de lo que se paga en las góndolas de barrio. Compró 4,76 millones unidades repartidas en paquetes de arroz, lentejas, fideos y azúcar, además de un millón de botellas de aceite. El ticket sumó $543 millones. Si hubiese pagado el precio que cualquier argentino abona en el almacén de la esquina se podría haber ahorrado, al menos, $220 millones.

Finalmente se produjeron movilizaciones. En el Ministerio de Desarrollo Social son conscientes de la limitación que hay. Los inventarios se achican y lo que está en el medio es el abastecimiento de alimentos. Saben, además, que hubo muchos empresarios que fueron a las licitaciones como un gesto al Gobierno aunque relegaron algo de ganancias. Nadie cree que con los mismos procedimientos de siempre, se pague en tiempo y forma. La provisión de alimentos depende de cambios en la burocracia estatal. Y estas modificaciones, de políticos con poca cintura para la crisis. La amenaza de las ollas vacías está cada vez más cerca. (La Nación).

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