La Oorganización Mundial de la Salud estima que una de cada seis personas en el mundo experimenta soledad. En un contexto atravesado por la tecnología y los vínculos a distancia, las mascotas pueden sumar compañía, rutinas y momentos de interacción, lo que aporta una mejora en la salud mental.
Salud mental y el vínculo con las mascotas como parte del bienestar cotidiano
En el Día Mundial de la Salud Mental, el vínculo con los animales invita a recuperar algo esencial: la posibilidad de estar presentes.
Salud mental y el vínculo con las mascotas como parte del bienestar cotidiano
La salud mental no se construye únicamente desde el abordaje de los problemas cuando aparecen: también involucra los vínculos, las rutinas y las conexiones que forman parte de la vida cotidiana. En 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó un informe sobre conexión social que estimó que 1 de cada 6 personas en el mundo experimenta soledad y advirtió sobre su impacto en la salud física y mental.
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La convivencia con una mascota requiere presencia: alimentarlo, cuidarlo, jugar, acariciarlo, llevarlo a pasear y ocuparse de sus necesidades genera momentos de interacción y rutinas de cuidado.
El vínculo con las mascotas
“Una mascota no reemplaza los vínculos humanos ni constituye exclusivamente un tratamiento para un problema de salud mental, pero sí puede formar parte de una vida cotidiana con más compañía, rutinas y conexión”, explica María Fernanda Serralta, médica veterinaria. "La convivencia con un animal implica una responsabilidad concreta y sostenida: hay que alimentarlo, atender sus necesidades, compartir tiempo y cuidar su salud. Esa interacción cotidiana puede ser especialmente valiosa en momentos en los que las personas sienten mayor desconexión".
En el Día Mundial de la Salud Mental, el vínculo con los animales invita a recuperar algo esencial: la posibilidad de estar presentes. Una caminata, una caricia, un rato de juego o, simplemente, compartir un espacio son experiencias cotidianas de conexión que ocurren más allá de las pantallas. Acompañar ese vínculo también significa contribuir al cuidado de los animales y al bienestar de las familias que conviven con ellos.


















