La causa penal contra el sacerdote César Schmidt responsable de la electrocución de un niño ha entrado en su etapa decisiva. Luego de que la fiscal Patricia Yedro diera por concluida la Investigación Penal Preparatoria, solicitó formalmente la remisión de la causa a juicio bajo la carátula de tentativa de homicidio.
El cura César Schmidt irá a juicio oral por la electrocución de un niño
La fiscal solicitó la remisión de la causa a juicio bajo la carátula de tentativa de homicidio para el sacerdote César Schmidt por electrocutar un portón
La fiscal solicitó la remisión de la causa a juicio bajo la carátula de tentativa de homicidio para el sacerdote César Schmidt por electrocutar un portón
Sacerdote fue imputado por tentativa de homicidio por la descarga eléctrica que sufrió un niño.
Esta instancia se alcanza luego de que el religioso rechazara un ofrecimiento de juicio abreviado por el delito de lesiones graves, optando por someterse al debate oral donde su defensa buscará la absolución.
El incidente que originó la causa ocurrió el pasado 7 de marzo en el domicilio de Schmidt, ubicado en la calle Lamadrid de la ciudad de Paraná.
Según la reconstrucción de la fiscalía, el sacerdote instaló una conexión eléctrica precaria desde un tomacorriente de su casa hacia un tejido metálico (“malla cima”) en el perímetro de su propiedad.
Al tocar el tejido, el menor recibió una descarga eléctrica de tal magnitud que le provocó lesiones de extrema gravedad, incluyendo quemaduras en sus extremidades y en la zona temporal derecha, lo que lo mantuvo bajo sedación en terapia intensiva.
La fiscalía sostiene que la culpabilidad del cura está respaldada por informes de la empresa Enersa, que confirmaron que la conexión era una instalación propia de la vivienda y no un fallo de la red.
Según consignó Análisis, los peritos calificaron la cerca como una “fuente permanente de energía altamente riesgosa y apta para producir la muerte”. Ante estos hechos, tanto la fiscalía como la querella solicitaron una pena de seis años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo. La fiscal Yedro subrayó como un agravante fundamental la condición de sacerdote de Schmidt, argumentando que su investidura conlleva una “expectativa social de comportamiento ejemplar” y el deber de proteger al prójimo.
Por su parte, la defensa del religioso ha adelantado que, además de buscar la absolución, planteará la inimputabilidad del sacerdote durante el proceso judicial.















