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Asesinó a un policía, le robó la pistola, tiroteó la casa de su expareja y lo detuvieron

Ramón Monzón fue ultimado a puñaladas en Concepción. Arrestaron a Claudio Gallino, de 25 años. Pesar en familiares y compañeros del policía.

Sábado 08 de Agosto de 2020

Los gritos desesperados de un hombre alertaron a los vecinos del complejo de departamentos ubicados en calle Dr. Lacava 677 de Concepción del Uruguay, alrededor de la 1 de la madrugada de ayer. Un docente salió de su vivienda y observó a un hombre en un balcón, ensangrentado y pidiendo auxilio, con un cuchillo clavado en la espalda. En seguida buscó su celular y llamó al 101. El operador del Comando Radioeléctrico envió al móvil 1355 con tres policías a bordo al lugar del hecho, en la zona oeste de La Histórica. Según informaron fuentes policiales a UNO, al llegar, los uniformados escuchaban los gritos de auxilio y dolor de un hombre. El vecino que había llamado les dijo que el herido era un policía. Ingresaron al departamento número 6, subieron las escaleras y encontraron tirado en el suelo y boca abajo al sargento Ramón Miguel Monzón.

Tenía varios cortes en todo el cuerpo y la puñalada en la espalda con el arma blanca incrustada en el omóplato izquierdo, de la cual se podía ver el cabo y apenas unos centímetros de la hoja. La sangre le había empapado la camisa de color claro a rayas y el pantalón.

Monzón estaba aún consciente y les dijo a sus compañeros: “Me robaron el arma y me apuñaló Gerardo Gallino. Sáquenme el cuchillo”. El policía trabajaba en Antecedentes Personales de la División Investigaciones de la Departamental, por lo cual se cree que por eso pudo identificar al agresor, aunque no se descarta que lo haya conocido por otras razones.

De inmediato solicitaron una ambulancia y le pedían al herido que no se moviera, tal como se recomienda para esos casos. La unidad de emergencias del servicio Vida llegó y trasladó a Monzón al hospital Urquiza.

Como ya conocían a la familia de Gallino, llamaron por teléfono a su hermana. Le preguntaron si su hermano estaba en la casa y les dijo que no. Luego, los policías reciben un audio de la madre del sospechoso, quien les dijo que su hijo no estaba en su vivienda, al tiempo que les permitió a los efectivos entrar a revisar el domicilio. Por esto, fueron a la casa de calle Lacava y 8 del Norte bis y corroboraron que Gallino no estaba. Pero la madre les aportó un dato clave: les dijo que su hijo Claudio había llegado unos minutos atrás con un arma de fuego y que salió otra vez con la pistola en la mano. Por esto, ella misma había llamado al 101 para denunciar la situación y alertar a la Policía que su hijo andaba con un arma y había efectuado unos disparos.

A esta altura, policías recorrían cada rincón de la ciudad buscando a Gallino. Unos minutos después, una mujer se presentó en la comisaría Tercera para denunciar que su expareja, Claudio Gallino, había pasado por su casa de calle Lacava y Magaldi y le tiroteó el frente de la vivienda. Estaba muy nerviosa y no quiso esperar a radicar la denuncia formal, por lo que se fue de la dependencia y volvió a su domicilio.

En la frenética búsqueda del principal acusado se desplegaron policías de la Guardia Especial, distintas comisarías y divisiones. Rastrillaron los barrios 30 de Octubre, La Mora y ATE. Un grupo que recorría el barrio La Mora observó a un hombre que andaba solo y estaba agazapado en la penumbra, el cual al ver el patrullero salió corriendo y se metió en una precaria vivienda. Lo persiguieron y alcanzaron antes de que entrara, y al momento de reducirlo el joven les dijo que era de apellido Domíguez. Sin embargo, los policías ya lo habían reconocido como Gallino, y además tenía en el bolsillo su DNI que acreditaba su identidad y su edad de 25 años.

En minutos llegaron más policías al lugar y las autoridades de la Departamental. Debido a que había un clima de tensión en una zona complicada, apuraron el procedimiento: le embolsaron las manos a Gallino y lo trasladaron a la Alcaidía de la comisaría Primera. Personal de la Guardia Especial quedó custodiando la casa a donde iba a esconderse el detenido, hasta que la Justicia autorizó el allanamiento.

Al ingresar, el personal de la División Criminalística relevaron la escena y localizaron varios elementos de interés para la causa. Aunque no se precisó oficialmente, allí podría haber estado el arma reglamentaria robada a Monzón, la cual ya fue secuestrada.

La causa está a cargo de la fiscal Albertina Chichi, quien ordenó una serie de medidas de prueba, entre ellas la autopsia que hoy será realizada por el médico forense. Lo que ayer no estaba del todo claro era el móvil del asesinato: si fue únicamente el robo del arma, o si existió una circunstancia previa. El hecho de que el ataque haya sido en el interior del departamento abona esta segunda hipótesis, ya que el complejo de departamentos tiene primero una puerta y portón sobre la calle, que no estaban violentados, como así tampoco la puerta de la vivienda de Monzón. Además, el cuerpo de la víctima presentaba múltiples heridas en la zona del abdomen, la espalda y la cabeza.

Respecto a Gallino, será imputado por el delito de Homicidio, mientras se analizan otras evidencias para luego solicitar la prisión preventiva. Desde la Policía se informó que tiene “diversos antecedentes policiales”, aunque no se precisó si por delitos o por contravenciones.

Asimismo, la investigación se profundizará para saber si tuvo un cómplice. En este sentido, no se descartan nuevos procedimientos para identificar a un posible segundo partícipe del hecho.

“Desde la Jefatura de Policía local, se les hace llegar el más profundo pésame a la familia del funcionario policial Sargento Primero Monzón, Ramón Miguel”, se informó en el parte de la fuerza. Asimismo, muchos lo recuerdan como una persona “muy solidaria y buen compañero”.

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