Paola Firpo fue convocada a la mesa que tiene como objetivo la búsqueda de consensos para el nuevo Código Procesal Penal Federal, con el fin de propiciar un espacio para el intercambio de experiencias en el impacto de la oralidad penal en las provincias.
En su trabajo diario en Paraná, fue la magistrada que respaldó la probation acordada entre los abogados defensores, la fiscalía y la querella en la causa denominada Pool Party, donde se estableció que una adolescente mantuvo relaciones sexuales consentidas con dos jóvenes.
La magistrada aclaró los puntos del acuerdo, que luego de modo llamativo, la querellante en la causa trató de minimizar insistiendo que se estaba frente a un abuso sexual y no una relación consentida, como ella misma acordó.
Además, en los últimos años, varios abogados del foro local valoran la posición de la jueza Firpo de no ceder ante las posturas o reclamos de la Procuración en distintos puntos, en los cuáles la magistrada entendió que hubo un exceso o una extralimitación en las funciones de los fiscales.
Otra causa que fue investigada por Firpo, fue la del pedófilo Gustavo Couturier, quien finalmente fue condenado a 18 años de cárcel.
Firpo tuvo una participación directa como magistrada en la causa por los abusos en el seminario, por el cual fue procesado el cura Justo Ilarraz.
¿Porqué fue elegida?
Se conoció que la jueza fue una de las pocas en la provincia que se capacitó en cursos y postgrados en Derecho Procesal, Administrativos y Penal a nivel internacional, en Chile y Estados Unidos, entre otras capacitaciones que fueron reconocidas por los organismos nacionales de Justicia.
















