El fútbol argentino tiene una nueva marca histórica. El encuentro entre Nación y El Cañón, correspondiente a la segunda fecha del Torneo Clausura de la Liga Marplatense de Fútbol, quedó registrado como el partido en el que se convirtió el gol más rápido de la historia de este deporte en el país.
Récord: un gol de tres segundos para entrar en la historia
Un partido disputado en Mar del Plata ingresó en la historia por registrar el gol más rápido de la historia del fútbol argentino.
Apenas habían transcurrido tres segundos desde el pitazo inicial cuando Aitxuri Isasmendi, delantero de El Cañón, tomó una decisión que sorprendió a todos. Sin permitir que el rival pudiera acomodarse en el terreno de juego, remató directamente desde el punto central y envió la pelota hacia el arco defendido por Nación.
El disparo tomó desprevenido al arquero, que no logró reaccionar ante la inesperada ejecución. La pelota terminó dentro del arco y desató la celebración de El Cañón, que rápidamente pasó a ser protagonista de un hecho histórico.
El gol que superó registros históricos
El tanto no solo significó la apertura del marcador, sino que además permitió quebrar una marca que llevaba casi medio siglo vigente en la máxima categoría del fútbol argentino. Hasta este encuentro, el récord en Primera División estaba en poder de Carlos Danton Seppaquercia, quien había convertido para Gimnasia y Esgrima de La Plata frente a Huracán en 1979. Aquella conquista se había producido a los cinco segundos del comienzo.
La nueva marca también superó el registro que estaba vigente si se contemplaban todas las categorías del fútbol argentino. Ese récord pertenecía a Julián Rodríguez Seguer, futbolista de Liniers, quien en 2023 había convertido frente a Justo José de Urquiza a los cuatro segundos.
Isasmendi necesitó apenas tres segundos para escribir su nombre en los libros. Un remate desde la mitad de la cancha, una pelota que viajó directamente hacia el arco y la sorpresa general fueron suficientes para establecer una marca inédita.
Como si la jornada necesitara otro condimento, El Cañón terminó quedándose con el partido. El equipo visitante se impuso por 2 a 1 y se llevó los tres puntos, pero la victoria quedó inevitablemente acompañada por una escena que ya forma parte de la historia: el gol más rápido registrado en el fútbol argentino.














