Con apenas 11 años, Alyson Guerra vuelve a quedar en el radar del fútbol femenino argentino. La futbolista concordiense fue convocada nuevamente por el Club Atlético River Plate para entrenar durante dos semanas en Buenos Aires, durante febrero, como parte de un proceso de evaluación que se inició en diciembre del año pasado y que podría extenderse a lo largo de 2026.
Con solo 11 años, la concordiense Alyson Guerra se alista para una nueva prueba en River Plate
Flavia, mamá de Alyson Guerra, dialogó con UNO sobre cómo recibieron la convocatoria, el esfuerzo familiar y las expectativas frente a esta nueva oportunidad.
Por Gerónimo Flores
Proyección. Alyson Guerra ya había participado de una primera prueba, donde dejó una buena impresión.
La joven ya había participado de una primera prueba en el predio del club de Núñez, donde dejó una buena impresión y fue preseleccionada para continuar siendo observada. Esta nueva citación llega en un contexto de expectativas, esfuerzo y organización familiar, ya que la cercanía de la fecha obliga a definir aspectos logísticos y económicos indispensables para concretar el viaje.
LEER MÁS: La uruguayense Jazmín Bertti, de 12 años, firmó con River Plate
El sueño de Alyson Guerra: una nueva oportunidad en River Plate con 11 años
Alyson se desempeña actualmente en el Club Defensores del Barrio Nebel, donde compite tanto en fútbol masculino (Categoría 2015) como en femenino Sub 12, además de entrenar con la Primera División Femenina. Su recorrido deportivo, sumado a su corta edad, la posiciona como una de las proyecciones más destacadas del fútbol femenino local.
Al tratarse de una menor de edad, debe viajar acompañada por un adulto. Si bien la familia cuenta con alojamiento en Buenos Aires gracias a parientes, los gastos de traslado, alimentación y movilidad representan un desafío para un grupo familiar numeroso. Por ese motivo, se puso en marcha una campaña solidaria que apela a la colaboración de la comunidad, comerciantes y emprendedores, ya sea mediante rifas, donaciones o difusión de la historia.
Flavia Aguirre dialogó con UNO
En ese contexto, Flavia Aguirre, mamá de Alyson, dialogó con UNO y contó cómo recibieron la convocatoria, el esfuerzo que realizan como familia y las expectativas frente a esta nueva oportunidad en uno de los clubes más importantes del país.
—¿Cómo recibieron en la familia la convocatoria de River Plate y qué significó para ustedes en lo personal y como padres?
—Al recibir la noticia, lo primero que intenté hacer como mamá fue corroborar que fuera real. Llamé al club y me atendió una secretaria, quien me dio un correo para comunicarme. Como no me respondían, volví a llamar y cuando mencioné de dónde provenía el mensaje, me confirmaron que sí, que pertenecía a la institución. Luego fue comunicarle a Alyson la situación y preguntarle qué pensaba ella. Siempre tuvo el sueño de llegar al fútbol profesional. Pero ahora que se había dado esta oportunidad, queríamos saber cómo se sentía. Cuando ella accedió y nos dijo que quería intentarlo, pasamos a lo siguiente, que era ver cómo afrontar lo económico. Era diciembre y, si bien hacía pocos días que habíamos cobrado, se nos hacía prácticamente imposible afrontar el costo de los pasajes y los gastos en general. Hablando con familias amigas del club y conocidos, nos alentaron a pedir ayuda a la gente, pasando un alias y vendiendo rifas diarias. De esa manera, logramos reunir el dinero necesario para comprar los pasajes y afrontar los primeros gastos del viaje. Para nosotros fue la oportunidad de hacer todo lo humanamente posible para que ella pudiera cumplir su sueño. En ese momento no pensábamos en que quedara, sino en que pudiera vivir la experiencia de ir y probarse.
—¿Cómo es el día a día de Alyson con el fútbol y qué sacrificios tuvieron que hacer para acompañar su sueño hasta acá?
—Ella entrena de lunes a viernes, tanto con la Categoría 2015 masculino como con el Sub 12 femenino, y hay días que durante el año también entrena con la Primera División femenina. En vacaciones la entrena su papá tres días a la semana, y otros dos días realiza entrenamiento físico conmigo. Por las mañanas también asiste a una colonia donde practica otros deportes como hockey, rugby y natación. Con respecto al fútbol, es muy disciplinada y responsable. Siempre está mirando fútbol local, nacional e internacional, lo que le permitió conocer las posiciones en el campo y cómo desarrollarse en cada una de ellas. Eso le sirve mucho en la Categoría 2015, donde generalmente la prueban en distintos puestos. En cuanto a los sacrificios, más allá de lo económico, hubo que organizarnos como familia. El día del viaje, por ejemplo, su papá tuvo que quedarse con los hermanos. Fue una organización familiar general que se replica día a día. Pero que se intensifica cuando nos toca viajar solas y pensar qué pasará a lo largo del año si estas oportunidades continúan.
—¿Qué expectativas tienen frente a esta prueba y qué le dicen a su hija para que viva esta experiencia más allá del resultado?
—Nuestra expectativa principal es que no pierda el disfrute. Queremos que vaya, aproveche la oportunidad y viva la experiencia. Siempre le decimos que, si en algún momento manifiesta que no quiere ir más, se va a respetar su decisión. Antes de la prueba de diciembre la notábamos muy pensativa y nos dijo que le preocupaba fallarle a la gente si no quedaba, por todo el esfuerzo que habían hecho para ayudarla. Ahí le explicamos que la gente colabora por solidaridad, que ella no tiene que perder el disfrute y que hay cosas de adultos y cosas de niños. Nuestra responsabilidad era juntar los fondos, y la de ella, disfrutar y hacer lo que ama.
—¿Cómo surgió la campaña solidaria y qué respuesta están teniendo por parte de la comunidad de Concordia y la región?
—La campaña solidaria surgió por idea de las familias de la Categoría 2015 del Club Defensores del Barrio Nebel. Luego, la mamá de uno de sus compañeros nos propuso hacer una rifa diaria con pocos números. Así empezamos, aunque al principio no teníamos premios y todo fue a través de donaciones y transferencias. La respuesta ha sido enorme. Todavía no alcanzamos el monto necesario, aunque valoramos cada gesto, ya sea compartir, donar o comprar un número. También estamos buscando patrocinadores que puedan colaborar con alimentos, indumentaria, calzado o dinero.
—Como mamá, ¿qué sentís al ver que tu hija tan chica ya está dando pasos tan importantes en el fútbol femenino argentino?
—Siento un orgullo enorme. Sé la clase de hija que tengo, responsable, disciplinada y solidaria. En la escuela le va bien, colabora en casa y entiende que las cosas no son regaladas, que hay que esforzarse. También siento agradecimiento hacia ella por asumir semejante responsabilidad y por permitirse disfrutar este gran paso. Por su parte, su papá siente orgullo por su esfuerzo y por su capacidad de levantarse y volverlo a intentar. Cree que esta experiencia también puede servir para que otras chicas de Concordia y la región se animen a soñar y a creer que el fútbol femenino también es una posibilidad.















