La Municipalidad de Paraná intimó el jueves a los propietarios del quiosco de diarios y revistas que funciona desde hace 25 años en la esquina de Peatonal San Martín y Uruguay. Les dieron un plazo de pocas horas para retirarse del lugar. Aníbal Mercaich contó a UNO que él y su compañera de vida se sienten parte de la historia de Paraná y a su vez, gran parte de su vida está en ese quiosco. "Con este local nosotros hicimos mejoras a nuestra casa, criamos a nuestros tres hijos, logramos que tengan un estudio universitario. Ahora los dos estamos jubilados, pero no nos alcanza y lo que ganamos acá nos sirve para llegar a fin de mes", contó. Aseguró que no se irán del espacio.
Paraná: jubilados de puesto de diarios resistirán desalojo
Foto UNO/Sebastián Gálligo
Sus dueños, una pareja de jubilados, están en esa esquina de Paraná desde hace 25 años. "Somos parte de la historia, de este lugar. Estamos muy tristes", dijo
Foto UNO/Sebastián Gálligo
Sus dueños, una pareja de jubilados, están en esa esquina de Paraná desde hace 25 años. "Somos parte de la historia, de este lugar. Estamos muy tristes", dijo
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Sus dueños, una pareja de jubilados, están en esa esquina de Paraná desde hace 25 años. "Somos parte de la historia, de este lugar. Estamos muy tristes", dijo
"Hoy abrimos como todos los días pero no sabemos en que momento vendrán a sacarnos a la fuerza. Ayer yo no estaba en el quiosco porque estaba haciendo un trámite y los inspectores amedrentaron a mi compañera de vida, le dijeron que al mediodía tenía que levantar todas las revistas y diarios porque iban a quitar la estructura. Al llegar, me quisieron hacer firmar un acta, pero me negué", indicó a UNO.
"Mi esposa padece Parkinson, es por eso que muchas veces no podemos venir por tantas horas, ella tiene que cuidarse. Lamento el momento que ella tuvo que pasar, más allá de que entiendo que los inspectores sólo cumplen con su trabajo. En tantos años nunca tuvimos problema. La gestión actual es la que quiere que nos vayamos, nos dicen que tendríamos que tener el quiosco abierto 12 horas y nosotros eso no podemos hacerlo. Después de la pandemia nosotros perdimos muchos clientes, sobre todo en el reparto de diarios. Con lo que hacemos acá y la jubilación, la mínima, nos sirve para seguir adelante. Estamos muy tristes por lo que está pasando. Dejamos nuestra salud y nuestra vida acá, este puesto no es cualquier cosa, es un servicio que nosotros brindamos a la ciudad, a los vecinos y turistas. Hoy, ya mayores nos quieren sacar, es doloroso", dijo muy angustiado Aníbal.
Finalmente Aníbal indicó que junto a su compañera resistirán el desalojo: "La estructura y todo es mío. Lo compramos en 2002/2003, cuando era el tiempo de los federales. Hicimos bastante sacrificio para poder pagarlo. No queremos irnos así, queremos trabajar hasta que tengamos fuerza y ganas. La gente nos reconoce. Chicos y grandes que pasan por acá nos saludan. Es nuestro espacio”.


















