Guillermo Reynoso, cocinero con casi tres años de servicio, cumple nueve días de protesta frente a la Departamental de Escuelas de Gualeguay. Denuncia que fue despedido tras reportar falta de alimentos, plagas y mal manejo de fondos en las instituciones donde trabajó.
Gualeguay: cocinero escolar lleva nueve días encadenado tras ser despedido
Guillermo Reynoso denuncia que fue despedido por reportar falta de alimentos, plagas y mal manejo de fondos en las instituciones donde trabajó.
Guillermo Reynoso cumple nueve días de protesta en Gualeguay. Denuncia que fue despedido por reportar falta de alimentos, plagas y mal manejo de fondos en las instituciones donde trabajó.
Guillermo Reynoso cumple nueve días de protesta en Gualeguay. Denuncia que fue despedido por reportar falta de alimentos, plagas y mal manejo de fondos en las instituciones donde trabajó.
UNO dialogó con Reynoso, quien es cocinero profesional y permanece encadenado frente a la sede de la Dirección Departamental de Escuelas, en la calle Irigoyen 910 de Gualeguay. La medida de fuerza busca la reincorporación a su puesto en la Escuela Agrotécnica N° 9 Juan Bautista Ambrosetti, luego de un cese de funciones que el trabajador califica como una represalia por denunciar las condiciones de los comedores.
Notificación
Según relató el trabajador, el conflicto se precipitó el 6 de mayo, durante una reunión con la coordinadora departamental de comedores escolares, María de la Paz Campos. Reynoso afirmó que acudió a la cita para dar cuenta de falencias en el servicio, pero en su lugar fue notificado del fin de su suplencia. El empleado se negó a firmar el acta de cese, argumentando que el documento no contenía explicaciones formales ni justificativos reales.
Según las autoridades, la decisión de desvincularlo surgió a raíz de situaciones de mal comportamiento del trabajador. El 30 de abril la rectora Julieta Sosa puso en conocimiento del supervisor zonal Adán Vela acerca de “la situación que se presenta en la institución con el auxiliar de comedor” Reynoso”. “A pesar de haber mantenido instancias de diálogo y de haber formalizado mediante acta N°02/2026 los acuerdos sobre la organización del trabajo (limpieza, orden y distribución de alimentos), el agente presenta un incumplimiento sistemático de las directivas impartidas por la Secretaría y Rectoría”, planteó. Y enumeró las faltas del trabajador: “desobediencia en las tareas de cocina, negativa a la elaboración de menús específico, conductas disruptivas, como enviar a los alumnos a solicitar pan a la rectoría fuera del horario corespondiente. Este comportamiento dificulta la gestión institucional”.
María de la Paz Campos, coordinadora departamental de Comedores en Gualeguay, aseguró que debido a distintas presentaciones y actas firmadas en las que se asentó mal comportamiento del trabajador se tomó la decisión de dar de baja la suplencia. “Tengo actas acá firmadas por él. Está al tanto de todo. No ignora los motivos por los cuales se dio de baja la suplencia”, apuntó.
Denuncias por falta de higiene y desidia
En total, el empleado prestó servicios durante 2 años y 10 meses en diversas instituciones, y describió un panorama alarmante en la provisión de alimentos: "Había cucarachas, heces de ratón y hasta murciélagos", denunció respecto al estado de las cocinas en las que trabajó. En cuanto a la alimentación de los alumnos, señaló que los insumos eran insuficientes: aseguró que para más de 260 alumnos solo se disponía de 120 galletas, las cuales debían ser partidas en cuatro pedazos para que alcanzaran para todos. Además, criticó la falta de herramientas básicas, señalando que debían pesar la mercadería sin balanzas y que él mismo debía llevar sus propios utensilios de cocina desde su hogar.
Reynoso indicó que decidió permanecer encadenado hasta recibir respuestas por parte de las autoridades provinciales y afirmó que, hasta el momento, “nadie” de la Departamental o de la coordinación de comedores se acercó a dialogar con él.
El trabajador rechazó las acusaciones realizadas en su contra por la coordinación departamental, donde se mencionaron supuestos conflictos con docentes, desobediencia y malos tratos. "Me quitaron el plato de comida de mi hija. No tengo con qué darle de comer", denunció Guillermo Reynoso al referirse al impacto directo de su despido en su economía familiar.
A la Justicia
En las últimas horas el conflicto tomó un giro judicial tras la presentación de una denuncia penal por parte de la coordinadora de Comedores, María de la Paz Campos, ante el Ministerio Público Fiscal. La funcionaria fundamentó esta acción legal en el hostigamiento constante que asegura recibir a través de las redes sociales y situaciones de violencia que se habrían producido en la sede de la repartición desde el inicio de la protesta.
Campos detalló que la situación traspasó los límites laborales, denunciando agresiones dirigidas a su familia y la difusión no autorizada de fotografías de su hija menor de edad. Asimismo, reportó un incidente con la madre de Reynoso, quien habría ingresado a las oficinas de la Departamental de forma "desafiante y amenazante".
Por su parte, Guillermo Reynoso confirmó haber sido notificado de una denuncia por supuestas amenazas, aunque desestimó los cargos de forma tajante. El cocinero aseguró que se trata de otra "acusación" sin fundamento, argumentando que es imposible que haya amenazado a la funcionaria mientras permanece encadenado en la vía pública. "Yo estoy tranquilo porque no hice nada; el tiempo sacará todo a la luz", sentenció el trabajador


















