En el marco del paro nacional resuelto en contra de las medidas de ajuste del gobierno nacional, además de Paraná, también en Concordia y Concepción del Uruguay hubo movilizaciones convocadas por los sindicatos. La multisectorial convocante en Entre Ríos se expresó contra el Decreto de Necesidad de Urgencia (DNU) y de la Ley Ómnibus, que se consideraron instrumentos "para concentrar poder, vulnerar los derechos más básicos y profundizar las desigualdades para empobrecer aún más a los sectores populares".
En Concordia y Concepción también rechazaron el DNU y la ley
Foto: Agmer
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En Concordia, los manifestantes se movilizaron por las calles de la ciudad y concentraron en la plaza 25 de Mayo. Carteles y banderas pusieron color y firmeza a lo que organizaciones sociales y sindicales, jubilados y jubiladas, representantes de la cultura y la población en general repudia de las medidas del gobierno nacional.
Desde Agmer informaron que participaron junto a trabajadoras y trabajadores de distintas actividades, también preocupados por la situación. La nutrida columna recorrió por calle Urquiza el trayecto desde plaza del mismo nombre hasta reunirse en la plaza 25 de Mayo. Silvia Delaloye, Ludmila Fernández y Pedro Pérez leyeron el documento realizado por los organizadores, luego de cantar el himno.
La plaza principal de la ciudad estuvo repleta de consignas diversas, pero todas dirigidas hacia un mismo sentido: "Exigiendo una Argentina con más derechos, más igualdad y más democracia. Por salario y jubilaciones dignas, por la defensa de nuestra soberanía, de nuestros bienes comunes, de nuestra tierra, por los derechos de las mujeres y disidencias, por más educación y salud, en contra de las privatizaciones, por más debate institucional para resolver nuestros problemas como país, en contra de la represión y la persecución, por más cultura y arte, entre tantas otras consignas que pudieron leerse en los miles de carteles que dieron color al calor del mediodía en Concordia".
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"El mensaje fue claro, contundente y es un mensaje que crece. La movilización dijo 'Basta', dijo 'La Patria no se vende', hizo público así un reclamo histórico que hoy es amenazado por políticas nacionales autoritarias, empobrecedoras y persecutorias. Aquí, como en todo el país, el pueblo se manifestó y se seguirá manifestando mientras nuestros derechos estén siendo amenazados", agregaron desde el sindicato docente mediante un comunicado.
En La Histórica
En Concepción del Uruguay la movilización fue convocada por las organizaciones nucleadas en el Movimiento Obrero y Social Uruguayense (MOSU) en conjunto con vecinas y vecinos autoconvocados en defensa de la democracia. "Pese a los intentos patronales y gubernamentales por amedrentarnos, la marcha contó con la presencia activa de miles de trabajadoras y trabajadores tanto del sector privado como de las diferentes reparticiones del Estado, de la economía popular y cuentapropistas, así como desocupados, jubilados, estudiantes, representantes del mundo de la cultura y ciudadanos comprometidos con los intereses genuinos de nuestro pueblo", informaron desde Agmer.
Luego de recorrer las calles del centro de la ciudad y tras arribar a la explanada del Centro Cívico frente a la Plaza Ramírez, tuvo lugar allí el acto central donde se dio lectura al documento único consensuado por todas las organizaciones convocantes. En el texto hicieron hincapié en el carácter inconstitucional del proyecto de la denominada Ley Ómnibus, así como su carácter "profundamente regresivo", dado que deroga o modifica cientos de leyes que sirven de contención contra el "avance feroz del individualismo, la desregulación económica, la renuncia a nuestra soberanía, la destrucción del Estado y el aparato productivo nacional y un avasallamiento inédito a los derechos de la población".
De manera puntual se señaló que “el Estado neoliberal que busca consolidarse no es un Estado ausente, por el contrario, es un Estado atento a la realización de la rentabilidad esperada por los privilegiados de siempre y sus negocios, que tiene entre sus principales funciones no sólo desmontar las regulaciones, sino frenar el avance de la comunidad, neutralizar las instancias de participación, atacar las condiciones de existencia para evitar todo grado de autonomía de la reproducción social, garantizar la concentración de la propiedad privada, al tiempo de sostener un plan de disciplinamiento y represión a toda insurrección que emerge”.
También se insistió con que “el proyecto desplegado en el DNU, en la Ley Ómnibus y también en las medidas económicas de los primeros días ataca definitivamente a trabajadores y trabajadoras, a pequeñas y medianas empresas y a los miles de trabajadores de la economía popular o independientes que actualmente son monotributistas, genera situaciones de expulsión del sistema productivo, pero además destruye toda la red de contención de los dramas sociales al quitar los recursos para sostener comedores comunitarios o programas sociales que brindan contención ante la falta de puestos laborales, nos sumerge en la pobreza y a la vez quita la posibilidad de sostener proyectos solidarios de contención social a quienes lo necesiten”.


















