La manifestación se realizaba en el marco del último "martes verde" antes de la votación en la Cámara de Senadores que aprobará o rechazará el proyecto la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) que busca sacar terminar con la clandestinidad del aborto en Argentina. En el lugar también había algunos jóvenes convocados por la Campaña a sumarse al "Estudiantazo" que se dio en todo el país, en reclamo de la efectiva implementación de la ESI en las escuelas secundarias entrerrianas.
Anoche, fuente policiales aseguraban a UNO que la agente municipal había sido "rociada con nafta y agredida físicamente", aunque las imágenes ampliamente difundidas, contradicen esa versión. Horas después la mujer identificada como Mónica Lorena Hereñú hizo su descargo en la red social Facebook donde justificó su violento accionar. Es de destacar que Hereñú no hace referencia alguna a la versión que dio la policía que la ubicaba como víctima de agresiones de las manifestantes. "No me molesta decirlo, defiendo la vida a costa de mi propia vida y lo que me ocurrió hoy (este martes) a la salida del trabajo con las enfermas que piden la ley del aborto, es mi forma de defender mi opinión, repito si tengo que morir defendiendo la vida de inocentes así lo haré, que Dios lo bendiga y viva la vida que Dios me prestó", en una segunda publicación, ratificó los dichos anteriores.
También contradicen las versiones policiales los dichos de Nadia Burgos, referente de la Campaña y de Juntas y a la Izquierda del Movimiento Socialista de los Trabajadores, que describe lo que también se puede constatar en los videos: "Cuando tratamos de descomprimir, la mujer comenzó a propiciar golpes, empujones y a tirarnos los pelos. Ahí intervino la Policía que está en la Catedral pero no hizo nada y después llegaron más móviles pero los efectivos no hicieron nada".
Ciertamente, llama la atención la pasividad de los efectivos policiales a la hora de contener una situación violenta como la que se vivió este martes en la plaza principal de la capital entrerriana; sobre todo si se tiene en cuenta la política de mano dura que muestran las fuerzas policiales locales; que la actividad se desarrollaba con total tranquilidad y que de la actividad participaban mujeres jóvenes, en su mayoría, menores de edad, que sí fueron agredidas por la mujer que vestía el uniforme de la Municipalidad de Paraná.
Quién es la agresora
Mónica Lorena Hereñú tiene 41 años. En 2015 fue intensamente buscada tras ausentarse de su casa. Afortunadamente, la mujer volvió a su hogar, donde había la esperaban sus hijos, uno de ellos, de 5 años. Había dejado una nota explicando que estaba cansada.
La familia de Hereñú indicó en aquél momento que la mujer es atendida en el Hospital Escuela de Salud Mental y que necesita estar medicada.













