Lo nuevo es lo viejo. Si el gobierno de Mauricio Macri fue un regreso a la década del 90 en lo ideológico, un hipotético triunfo de Javier Milei en las próximas elecciones sería un retorno material a aquella época. Una vuelta al pasado, literal. Esto es lo que indican los nombres que rodean al candidato y sus planes, que de novedosos no tienen nada.
Javier Milei: un museo de grandes novedades
Por Alfredo Hoffman
A las personas jóvenes que no habían nacido o no lo recuerdan porque eran muy pequeñas, y además no les contaron la historia o no se enteraron, conviene decirles que el menemismo instauró un modelo económico que es idéntico al que pretende volver Javier Milei y sus no tan jóvenes libertarios. Es historia pura y no mera interpretación que Carlos Menem llevó adelante una reforma del Estado que implicó un aluvión de privatizaciones. Empresas y servicios públicos pasaron a manos privadas: Aerolíneas Argentinas, YPF, hasta las jubilaciones con la adopción del sistema de las AFJP. A través de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones, grandes empresas podían hacer negocios con los aportes jubilatorios de los trabajadores. Ahí sí era “con la nuestra”.
Las por entonces llamadas “joyas de la abuela” que Carlos Menem vendió con el cuento de buscar la eficiencia y la modernidad y entrar al primer mundo, incluyeron a Entel, la empresa de teléfonos; a gran parte de la red ferroviaria y a canales de televisión, a excepción de Argentina Televisora Color (ATC). En Entre Ríos, los gobiernos peronistas de la época siguieron la ola privatizadora y así se vendieron el Banco de Entre Ríos y la empresa provincial de energía (EPER). Mientras los pueblos que vivían a la vera de las vías del tren se iban extinguiendo poco a poco, cerraba el frigorífico Santa Elena y casi todo el pueblo se quedaba sin trabajo. El Canal 9 TVER, propiedad del Estado provincial, quedó para el empresario porteño Alejandro Romay y su familia. Y así sucesivamente.
LEER MÁS: Menem, la era de las privatizaciones
Sería muy tedioso enumerar aquí todo el paquete del que el Estado se desprendió durante aquella década de gobierno justicialista en su versión menemista y neoliberal. Lo que no hay que obviar es que las consecuencias fueron un aluvión de despidos y un crecimiento exponencial de la desocupación. El achique del Estado no trajo eficiencia y mucho menos bienestar.
Hoy Javier Milei propone la misma receta y lo asesoran economistas que fueron funcionarios de altísimo nivel del gobierno de Menem, como Carlos Rodríguez y Roque Fernández. Rodríguez fue jefe del Gabinete de Asesores del Ministerio de Economía y Secretario de Política Económica. Fernández fue presidente del Banco Central y ministro de Economía. Milei y Menem se parecen en mucho más que las patillas y las historias de alcoba. La diferencia es que el riojano hizo campaña prometiendo revolución productiva y salariazo, para después hacer todo lo contrario. “Si decía lo que iba a hacer, no me votaba nadie”, confesó una vez. En cambio, el supuesto libertario hace campaña con esas banderas. Y así y todo ganó las PASO. Bueno, en realidad, a Menem lo reeligieron en el 95, cuando ya había ejecutado su plan.
Mauricio Macri, que representó el regreso del neoliberalismo al poder, inició un achicamiento del Estado que no llegó a los niveles de los 90. No supo, no pudo o no le dio el tiempo. Seguramente quiso. Hoy su presunta candidata, Patricia Bullrich, no sabe cómo hacer para parecer más de derecha, más neoliberal y más antiderechos que Milei.
Ahora la inflación depreda los salarios. Aunque no en los niveles de la hiper de 1989, cuando ganó Menem, es el principal problema de quienes viven de sus sueldos de sus varios trabajos para intentar pagar las cuentas. Es esperable y lógico que el ministro de Economía actual no cautive al electorado que, con absoluta justificación, vota con el bolsillo. Es cierto: con la convertibilidad la inflación quedó en el olvido durante una década, pero el costo fue el hambre y la miseria que estallaron en diciembre de 2001. Ahora hablan de dolarizar. Las novedades son piezas de museo.


















