Secciones
Escenario

Mauricio Dayub obtuvo la Estrella de Mar de Oro por "El Equilibrista"

El actor, director y dramaturgo paranaense fue el gran ganador en Mar del Plata por su unipersonal aclamado por la crítica

Martes 04 de Febrero de 2020

El Equilibrista, el unipersonal del actor paranaense, Mauricio Dayub, fue el gran ganador de los premios Estrella de Mar. La obra obtuvo los galardones al mejor unipersonal, iluminación, actuación protagónica masculina de drama y el galardón especial de oro.

Fue en el marco de la entrega de los premios que organiza el Ente Municipal de Turismo de Mar del Plata, en reconocimiento de los espectáculos y a toda la colonia artística que se presenta en la ciudad balnearia durante la temporada de verano.

La esperada ceremonia se realizó la noche del lunes en el emblemático Centro Cultural Estación Terminal Sur del Paseo Aldrey y contó con la conducción de Teté Coustarot y Andrés Cosmai. Además del anuncio de los ganadores de cada rubro y categoría, el público pudo disfrutar de la voz de la soprano crossover Ana Magiar, de la música de Jairo y del humor de Roberto Moldavsky.

El Premio Estrella de Mar de Oro lo recibió Mauricio Dayub por su espectáculo El Equilibrista, que fue la obra más premiada de la noche: también ganó los rubros Espectáculo Unipersonal, Actuación Protagónica Masculina de Drama y/o Comedia Dramática e Iluminación.

El actor se mostró emocionado por el galardón al subir al escenario para recibir la estatuilla. “He trabajado mucho pero nunca imaginé algo así, quiero agradecer a todos los que me ayudaron a crecer, a desarrollarme... fui más allá de lo que me imaginaba como actor y espero poder hacerlo de ahora en más como persona”, sostuvo.

“En mi primera función en Mardel hace muchos años vinieron dos personas y le dije al productor de la obra que no me pague mi cachet. He ido más allá de lo que imaginaba como actor y espero hacerlo de ahora en más como persona. Gracias”, destacó tras recibir el galardón de manos del intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro.

Luego de superar las 100 funciones a sala llena en Buenos Aires, la obra que conjuga elementos biográficos, ficción, poesía y humor, fue una de las primeras en estrenarse en La Feliz, ciudad a la que Dayub llegó por primera vez hace 20 años y a la que suele visitar en invierno.

Vale recordar que en septiembre pasado, Dayub también visitó Paraná y presentó El Equilibrista en el Teatro 3 de Febrero. En esa ocasión, Escenario dialogó con él, que manifestó: “Siempre sentí que llevar un espectáculo a Paraná era como aprobar definitivamente el examen. En este caso, el espectáculo ha tenido una repercusión tan buena en Buenos Aires que no lo siento tan así. Siento más vale que voy a compartir algo que estoy seguro que les va a gustar y no siento esa responsabilidad de aprobar. Diría que es la primera vez que me siento así”, dijo el actor paranaense.

Sobre El Equilibrista, contó: “Es para mí un espectáculo esencial, porque en sí está inmersa la historia de mi familia. Hay algo muy potente que me sucedió en un viaje, cuando fui a rodar una película a Yugoslavia. Cuando llegué estaba lloviendo, teníamos que filmar exteriores y me dieron dos días libres. Así que decidí cruzarme a Italia, al pueblo en el que había nacido mi abuela. La llamé a ella y me dijo que no fuera, que no quedaba nadie, ningún familiar; pero yo quise ir igual. Empecé a consultar con el apellido en una zona cercana al puerto y la iglesia. Y así entré a varias casas donde me recibían pensando que era pariente suyo y después de estar media hora en el living, charlando con gente que no conocía, descubríamos que no éramos familiares. Y se me hacía la noche, y me quería ir para seguir buscando y conocer a mi familia antes de tener que volver a rodar. Y en una peluquería de barrio alguien me dijo que conocía a mi familia, que me iba a buscar en un auto y me iba a llevar. Cuando llegué me estaban esperando algunos familiares que esperaban ansiosos que llegara la hermana de mi abuela. Mi nona se había ido hacía 55 años y no se había contactado nunca más con ellos. Llegó mi tía abuela y me empezó a mirar los ojos y la piel, reconociendo rasgos y a su vez yo empecé a ver rasgos similares en esas personas, fue algo muy fuerte. Cuando terminó la gran cena, en la que me pedían que oyera y contara a la vez, mientras todos se presentaban, me llevaron a la casita donde había crecido mi abuela y me contaron la verdadera historia de por qué mi abuela me dijo que no quedaba nadie en ese pueblo y por qué no escribía ni los llamaba por teléfono. Esa historia cambió muchas cosas dentro de la familia, cambió todo. Y esa historia es parte del espectáculo”.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario