Escenario
Miércoles 16 de Mayo de 2018

"Los productores de la tele están abiertos al humor, más si te va bien en las redes"

El humorista y creador de "Préstico" llega junto a Soledad García con "Entre ella y yo", una obra que aborda la paternidad desde el humor

Valeria y Diego se tienen que hacer un test de embarazo por un atraso inesperado. Y mientras aguardan el resultado se pondrán de manifiesto todos sus miedos, dudas, prejuicios, recuerdos y sensaciones que vivirán durante los cinco minutos más largos de sus vidas. En torno a esa tensa situación gira Entre ella y yo, la obra de teatro protagonizada por Sebastián Presta y Soledad García, un espectáculo que cuenta con la dirección Claudio Ferrari, el guión de Pablo Mir y la coordinación actoral de Diego Reinhold.
Luego de convocar a más de 20.000 espectadores en Buenos Aires, y una exitosa temporada en Mar del Plata la obra se presentará el sábado en Paraná, con el auspicio de Diario UNO. La cita será a las 21, en el Teatro 3 de Febrero.
No es la primera vez que Sebastián Presta actúa en Paraná; ya lo hizo en 2016 con Préstico, una serie de sketches cortos que combinan situaciones de la vida cotidiana y personajes bizarros; una fórmula que lo convirtió en un fenómeno tanto a nivel nacional como internacional. Gracias a ese humor corrosivo ganó un Martín Fierro y hoy sus videos en YouTube suman millones de reproducciones. Pero esta vez llega a la capital entrerriana con algo distinto.
"En 2017 iba a seguir con lo mismo, una serie de sketches de humor, de hecho los estábamos escribiendo, pero Pablo Mir, el guionista de Préstico me dijo 'quiero que leas esta obra de teatro que trata sobre la paternidad y la maternidad. Mi cabeza estaba orientada hacia otros planes, pero cuando la leí me encantó, me reí muchísimo y me emocioné. Hasta el día de hoy hay una escena que me sigue emocionando. No dudé, hablé con los productores, todos coincidimos en que esta era la obra, y de ahí en más nos pusimos a armar el equipo", comentó Presta a Escenario.
Se trata de una obra de teatro hilarante, con una visión de la realidad única, que busca hacer reír a partir de cosas cotidianas, pero desde un enfoque humorístico irreverente.
"Es una obra que trata sobre la paternidad; Diego y Valeria, que tienen dos años juntos, se hacen un test de embarazo por un atraso de tres meses. Son cinco minutos que tarda en decirles si es positivo o no, y en esos minutos transcurre la obra. Son los cinco minutos más largos de nuestras vidas. Lo lindo es que la gente lo ve desde distintos ángulos: ve cómo lo vive el hombre, cómo lo vive la mujer y cómo lo vive la pareja. Y en algún momento se sienten identificados, en algún punto te toca, ya sea porque sos padre, porque intentaste serlo, porque son hijo, porque seguramente estuviste o estás en pareja. Estuvimos haciéndola todo el año pasado y en noviembre se incorporó Diego Reinhold a la dirección y la obra, hoy por hoy, quedó genial, a punto caramelo. Así que estoy feliz de hacerla todos los jueves en el Metropolitan y después salimos fin de semana por medio a mostrarla por otros lugares del país".
–¿Hay similitudes o puntos en común con el humor que hacías en Préstico?
—Hay una similitud en el humor picante, lo que tiene es que es una obra que aborda un tema serio como la paternidad o la pareja, pero desde el humor. Tiene muchos puntos de conexión, pero es una obra, mientras que Préstico son sketches. Igualmente, personalmente me encargué de ir mechando chistes bien de Préstico como para que la gente no le extrañe, pero es una obra seria. Con Soledad somos de tocar mucho el guión, hacer devoluciones. Nos encantó la propuesta, la gente se va a encontrar con una buena obra y con Préstico.
—Hace mucho que trabajan juntos ustedes dos.
—Somos una pareja y no lo somos, la gente nos pregunta mucho si somos pareja en la vida real, parecemos un matrimonio. Hace ocho años que trabajamos juntos, yo estaba trabajando en The Presta Show, ella se incorporó al equipo; los guionistas veían la química que teníamos así que empezaron a escribir para nosotros en Préstico. Ya nos hemos peleado, nos hemos amigado. Realmente parecemos un matrimonio.
—Pasaste de hacer un personaje mudo con Sebastián Wainraich en Duro de Domar a protagonizar tus propios sketches y ahora obras de teatro. ¿Cómo se dio ese proceso?
—Se fue dando muy de a poco. La verdad que yo venía estudiando Teatro desde muy joven, después la carrera de productor me fue ganando, de hecho yo había abandonado la actuación. Entonces vino Seba Wainraich, empezamos con Kitsch TV en Duro de Domar. Precisamente, mi personaje era mudo; así estuvimos cuatro años, después Seba se fue y el productor del programa me dijo 'tenés que hacerte cargo vos, vas a empezar a hablar', y así se fue dando. Hacía The Presta Show, que era una sección que no la miraba nadie, aunque a mí me divertía mucho. Cuatro años después llegó la oportunidad de hacer Préstico, cuando yo ya estaba más preparado para disfrutar del proceso. Generalmente soy yo el que se lleva los aplausos, pero Préstico ha sido un trabajo de los guionistas que traían ideas geniales, del equipo de producción también.
—¿Cómo vivís el fenómeno Préstico?
—Me sorprendió cómo se viralizó Préstico, no solamente en el país, sino en países limítrofes y ciudades donde hay mucha habla hispana como Miami o Barcelona. El otro día me paró un italiano para saludarme. Vino a verme un ruso que baila tango y que le encanta Préstico, les muestra los videos a otros rusos y se los explica. Para mí eso es tremendo, era impensado que esto se iba a dar así.
—Hoy por hoy, ¿es difícil llevar una propuesta humorística a la televisión?
—No, es más, tengo alguna que otra propuesta para volver a la tele, aunque nada muy interesante; hace más de un año que no estoy en la tele y ya me está empezando a picar el bichito. Creo que si voy yo con una propuesta, seguramente se podría hacer algo. Los productores están muy abiertos, más si te va bien en las redes sociales. Creo que tranquilamente podría volver.

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