No hay un escenario alto que me separe de la gente. Estamos muy cerquita y puedo mirarlos a los ojos, hablar, hacer chistes, recibir pedidos de canciones. Siento que es como una juntada con amigos más que un recital". Así imagina Mery Granados la noche del próximo viernes 31 de julio, cuando suba al escenario de The Pizza Club, en Santa Fe, para presentar un concierto en formato piano y voz junto a Fran Cirimele, el músico que la acompaña desde hace años. Será la primera vez que la artista realice un show propio en la capital santafesina. Después de haber participado como invitada en festivales y de presentarse en distintas ciudades del país, ahora llegará con una propuesta pensada para compartir de cerca con el público, sin grandes distancias y con espacio para que cada concierto sea diferente. Por entradas y reservas, comunicarse al 342 423-0551.
Mery Granados llega a Santa Fe: "Vamos a cantar de todo"
La cantante y compositora Mery Granados se presentará el viernes 31 de julio en The Pizza Club con un concierto en formato piano y voz
Por Fernanda Rivero
Mery Granados: "Me gusta mirar al público a los ojos y que el show sea cercano"
En diálogo con UNO, Granados contó que atraviesa un año de mucha actividad y que la gira no se detiene.
"Venimos tocando en un montón de lugares. Empezamos el año adentro del Planetario de Buenos Aires haciendo una Mary Jam, que es un formato con banda y muchos amigos invitados. Arrancar ahí, con todas las estrellas alrededor, fue hermoso. Después seguimos recorriendo el país: estuvimos en Paraná, Corrientes, Rosario y ahora volvemos a Santa Fe, que es una ciudad a la que siempre me gusta venir", relató.
La cantante también reveló que The Pizza Club tiene un significado especial para ella.
"Es un lugar que conozco porque cuando vamos a visitar a la familia de mi novio siempre terminamos ahí. Vi un show de jazz y me encantó el clima. Es una terraza hermosa y muy cálida. Cuando surgió la posibilidad de tocar ahí me puse muy contenta porque siento que es el espacio ideal para este formato", explicó.
Canciones propias, clásicos y alguna sorpresa
Aunque el recital estará centrado en las composiciones de sus tres discos, Mery adelantó que el repertorio será mucho más amplio.
"Vamos a hacer canciones de mis tres discos originales, pero también muchos covers. Es viernes a la noche, vamos a estar ahí tomándonos unos lisos, así que seguramente aparezca alguna cumbia y varias canciones que todos conocen. La idea es que el clima vaya creciendo y que terminemos cantando entre todos", anticipó.
Para eso será clave la complicidad con Fran Cirimele, el pianista que la acompaña en escena y al que define con humor.
"Fran es una rocola humana. Vos le pedís cualquier canción y la toca enseguida. Nos pasó varias veces que alguien del público gritó un tema y él ya lo estaba sacando en el piano. Eso hace que cada show sea distinto porque nunca sabemos qué puede pasar", contó entre risas.
Un recital donde el público también participa
Si hay algo que distingue este formato es la cercanía. A diferencia de los conciertos con banda, donde el escenario marca una distancia con el público, en esta propuesta la interacción ocupa un lugar central.
"Puedo mirarlos a los ojos, charlar entre canción y canción, que me pidan temas o hagan chistes. Eso me encanta porque el recital deja de ser algo solemne y se transforma en un encuentro mucho más natural", aseguró.
Granados reconoce que disfruta tanto de los shows eléctricos como de los acústicos, aunque cada uno despierta sensaciones distintas.
"Con banda todo es más rockero, hay otra energía. Acá es distinto: estamos todos mucho más cerca. Me gustan muchísimo los dos formatos, pero estos conciertos tienen algo muy especial porque siento que realmente puedo conectar con cada persona que vino a escucharme", dijo.
La pasión por reinterpretar canciones
Además de sus composiciones, Mery se convirtió en una artista muy seguida por las versiones que comparte en redes sociales. Los covers, asegura, forman parte de su identidad musical.
"Me gusta interpretar canciones que siento que son unos temones, esas que pienso: 'cómo me hubiera gustado escribirlas yo'", confesó.
Entre esas influencias aparecen nombres que marcaron su adolescencia.
"Era muy fan de Ashlee Simpson, Avril Lavigne y Evanescence. Siempre me gustaron las artistas más rebeldes, las que rompían un poco con lo establecido. Son músicas que todavía sigo escuchando y que de alguna manera me acompañan hasta hoy", recordó.
Ese gusto por reinterpretar canciones ya se transformó en un nuevo proyecto. "La idea es invitar a distintos artistas y grabar un álbum de dúos con canciones que nos encantan. Estamos trabajando en eso y me tiene muy entusiasmada", adelantó.
"Sigo creyendo en los discos"
Mientras gran parte de la industria apuesta por publicar sencillos de manera constante, Mery prefiere ir a otro ritmo.
"Siempre hay canciones nuevas guardadas. A mí me gusta hacer discos, pensar un concepto, decidir el orden de las canciones y que todas tengan algo que las una. Me gusta ese proceso más largo. No soy de sacar un tema por mes; disfruto mucho más construir un álbum completo", explicó.
Por eso confirmó que ya trabaja en nuevas composiciones, aunque sin apresurarse con las fechas.
"Este año seguramente salgan canciones nuevas, pero me gusta que cada lanzamiento tenga su tiempo. Siento que todavía el disco sigue siendo una manera muy linda de contar una historia", sostuvo.
Una invitación para disfrutar
Para cerrar, la cantante dejó en claro que el concierto del viernes tendrá un espíritu festivo y que incluso quienes no conocen su repertorio podrán disfrutar de la propuesta.
"Yo tengo muchas baladas para llorar, pero este viernes las vamos a dejar un poco de lado. Va a ser un show bien arriba, para cantar, reírse y pasarla bien. Es un plan para venir con quien quieras: con tu pareja, con amigos o con la familia. Vamos a hacer canciones que todos conocemos y la idea es que sea una noche divertida. Ojalá nos acompañen porque la vamos a pasar bárbaro", concluyó.
Con esa premisa, Mery Granados desembarcará en Santa Fe con un concierto pensado para acortar las distancias entre el escenario y el público, donde las canciones propias convivirán con grandes clásicos y la improvisación tendrá tanto espacio como la música. Una noche íntima, pero también festiva, para compartir entre amigos.
















