Escenario
Sábado 24 de Febrero de 2018

Haydee Dabusti: "No hay techo para el cantante lírico"

Desde mañana y hasta el miércoles ofrecerá masterclasses en la Asociación Verdiana. En mayo interpretará a Aída en el Teatro Colón

Mañana, el martes y el miércoles, la soprano lírica internacionalmente reconocida, Haydee Dabusti, dará masterclasses abiertas a todos aquellos que quieren perfeccionar su técnica y desempeño a la hora de abordar el canto lírico. Al igual que con sus visitas anteriores, nuevamente llegará a la capital entrerriana de la mano de la Asociación Verdiana de Paraná.
Dabusti es uno de los nombres más resonantes de la lírica argentina, con varios roles principales en el Teatro Colón, también se destaca en el exterior, especialmente en Italia, la cuna de la ópera. Este año volverá a interpretar a Aída, la princesa etíope de la ópera de Giuseppe Verdi.
En el ambiente lírico es conocida como el "Ave Fénix", ya que resurgió con más ímpetu que nunca, tras haberse alejado del canto y los escenarios durante 16 años. Formada en el Instituto del Teatro Colón, a la edad de 23 años quedó viuda por primera vez. El trágico y repentino suceso acalló sus cuerdas vocales. La joven promesa de la ópera decidió refugiarse en la jardinería y el paisajismo. Su regreso musical fue gradual. Al principio fue en un coro; en esta ocasión el de su primo, el padre José Dabusti, párroco de Nuestra Señora de la Rábida. A su vez, comenzó a entrenar –vocal y físicamente– para ganar terreno nuevamente. Cuando consideró que estaba preparada, se contactó con el director musical Dante Ranieri; de su mano, haría su regreso triunfal con La Traviata.
"Esta es la tercera vez que vengo a Paraná, me invitaron la primera vez a dar una masterclass a alumnos que venían de distintos conservatorios, y se hizo un concierto dentro de la Verdiana, con el coro dirigido por el maestro Otti Gómez. Creo que fue para el 78° aniversario de la institución fundada por el maestro Lorenzo Anselmi. Luego hicimos una gala en el Teatro 3 de Febrero, donde tuve el honor de cantar con el coro de la Verdiana y solistas de Paraná, como Mariela Barzola y Claudio Rotella", señaló la intérprete a Escenario.
–¿Qué temas abordará en estas masterclasses?
–Voy a abordar varios temas; ya que yo estudie dos años medicina voy a empezar por el cuerpo humano, que es lo que avala la voz, e iré tocando otros temas hasta llegar a cómo estudiar una ópera. Serán tres días de trabajo a full, pero realmente placenteros. Me siento como en mi casa cada vez que voy a Paraná.
–¿Qué pasos se deben seguir para poder adentrarse en el mundo del canto lírico?
–Hay que poner mucho empeño a la hora de estudiar, porque la carrera del cantante lírico es muy sacrificada; si hablamos de ópera en sí es como un sacerdocio. Hay que cuidar la alimentación, hay que hacer gimnasia, hay que trabajar la técnica. Son pocos los que han hecho carreras longevas, porque también hay que cuidar cómo se va avanzando en el repertorio, de acuerdo a la madurez vocal y el tipo de voz. Son factores determinantes en una carrera.
–Su caso es realmente excepcional, ya que estuvo más de 15 años sin cantar ¿Cómo fue retomar el canto?
–El mío es un caso atípico y son dos casos en el mundo. Mi caso y el de la soprano italiana Magda Olivero; ella estuvo 10 años sin cantar y yo 16. A fines del año pasado cumplí 18 años de carrera ininterrumpida, por eso me llaman el ave fénix. Retomar me tomó dos años de entrenamiento. El primer año entrené mi físico, haciendo todo tipo de gimnasia, también caminata y natación. Estuve todo un año haciendo gimnasia porque 16 años son toda una vida para un cantante lírico. Eso fue en 1998, ya en 1999 me dediqué de lleno a la vocalización para volver a tener la voz en el lugar que correspondía. Fueron dos años consecutivos de trabajo previo antes de empezar a abordar un repertorio. Y ya en el año 2000 me presenté a dar audiciones y ya el maestro Dante Ranieri, que me conocía desde las épocas en que yo estudiaba en el instituto me escuchó y me dijo que mi voz ya estaba para volver a las tablas. Pasaron seis meses y me dijo que me llevaba a Colombia a cantar La Traviata y después la canté aquí en el 2001. Ya entonces empecé a audicionar para Aída, que iba a ser una producción muy grande, y al año siguiente ya canté Norma, que hacía años que no se interpretaba en Buenos Aires. En 2003 hicimos una producción integral en el Teatro Colón con un elenco completo de Argentina. Después recorrimos Latinoamérica y después ya fui a Europa, a Kuwait. Y en mayo de este año en el Teatro Colón haremos la función 60 de Aída.
–¿Qué roles le han dado las mayores satisfacciones?
–He cantado uno cuantos, tengo 28 títulos cantados todos en más de una oportunidad. Norma es la que más me ha dado satisfacciones, me ha hecho ganar dos veces el premio a la Mejor Cantante Argentina y la interpreté en 39 ocasiones, estoy esperando a ver cuándo puedo hacer la función número 40. No sólo la destaco por la tesitura, sino porque me da mucho margen para la interpretación, que para mí es muy importante. Pero también puedo nombrarte a Tosca, Andrea Chenier, La Giocconda, Il Trovatore, Don Carlo.
–¿Qué consejos les daría a quienes están iniciándose en la lírica?
–Lo primero es que ame la carrera, que ame la música y ame estudiar. Permanentemente se puede mejorar, nunca hay que quedarse conforme con lo que se logra a diario, porque en esta carrera la perfección no existe, sí se puede buscar. No hay nada que esté muy bien y que al otro día no se pueda mejorar. No existe techo para el cantante lírico, no es como el caballo de salto, que tiene una altura máxima límite para saltar. El cantante lírico no tiene ese límite, porque además la voz va cambiando, una puede pasar de una soprano lírica spinto a una mezzo y así las diferentes voces. Sobre todo, lo fundamental, hay que cuidar mucho el repertorio que se elige, cómo se va manejando. No hay que quemar etapas, hay que prepararse vocal, física y psíquicamente.

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