La XVI edición de la Fiesta Popular de Teatro llegó a su fin en Crespo después de cuatro jornadas que reunieron a artistas, compañías y espectadores en torno al teatro independiente. Del 1 al 4 de octubre, la ciudad volvió a convertirse en un punto de encuentro para propuestas provenientes de distintas localidades entrerrianas, otras provincias y diferentes regiones de Latinoamérica.
Finalizó la XVI Fiesta Popular de Teatro en Crespo
La Fiesta Popular de Teatro se realizó del 1 al 4 de octubre y reunió a artistas de distintas localidades de Entre Ríos, otras provincias y Latinoamérica
XVI Fiesta Popular de Teatro en Crespo
La celebración es impulsada por los artistas independientes de la Compañía Teatro “Del Pueblo” y se sostiene a partir del trabajo conjunto con empresas y comercios privados, la Municipalidad de Crespo y la Municipalidad de Ramírez, como subsede, instituciones educativas, el ConTIER, gremios locales y distintas organizaciones que acompañan la propuesta.
Con una sala repleta de público, el domingo se realizó el acto de cierre y se entregaron los premios y menciones definidos por el jurado integrado por Haydee Chocca, Franco Fontoura, Gustavo Morales y Mona Gastiasoro. La jornada puso el broche a una edición que volvió a destacar el valor del teatro como espacio de encuentro, intercambio y participación comunitaria.
Entre las menciones otorgadas se reconoció a Silvia Di Franco, de Crespo, por su actuación; a Andrea Medrano, de Nogoyá, como personaje destacado; y a “Valga la redundancia, manso desconcierto”, de Paraná, por su lenguaje visual. También fueron distinguidos José Prinsich, de General Ramírez, por la composición de personaje; “Epifanía”, de Santa Fe, por la transformación del espacio y uso de objetos; y “Onírico”, también de Santa Fe, por la construcción del gag cómico.
“Las Corvalán”, de Viale, recibió una mención a la dupla actoral, mientras que “Desterrada”, de Concepción del Uruguay, fue reconocida por su búsqueda interpretativa. En las categorías vinculadas a las propuestas callejeras y de características particulares, fueron distinguidos “Puro Circo”, de Colón; “Cadencia de Zamba”, de Córdoba; y “Algo grave va a pasar en este pueblo”, de Crespo.
También hubo reconocimientos para Enzo Schmidt, de General Ramírez, por la construcción de elemento títere; “Donde nace la crueldad”, de Gualeguaychú, por su estética y caracterización escénica; “Zombilandia”, de Buenos Aires, como obra de humor para infancias; y el Grupo de Teatro “Del Guarán”, de Corrientes, que recibió la Mención de Honor del Festival.
La fiesta también tuvo un espacio especial para reconocer la trayectoria y la historia del teatro local. Claudia Schira y Gisela Stieben fueron distinguidas como actrices revelación por “Sala de espera y desespera”, mientras que Claudia Kemerer recibió el reconocimiento como actriz de reparto por la misma obra. Graciela Weimer fue reconocida por su trayectoria local y Mercedes Haidar por su trayectoria artística.
Además, se otorgaron reconocimientos especiales por los 30 años del taller de teatro de la Escuela Técnica N° 35 “Gral. Don José de San Martín” y por los 30 años del estreno de “Hormigón y cielo”, del grupo joven de Imefaa. También fueron homenajeados Gastón Gertsner, Graciela Goette, Darío Caballero y Gabriel Carrasco.
En los premios generales, Maximiliano Cejas, de General Ramírez, recibió el reconocimiento como actor revelación; Silvia Chemez, de Diamante, como actriz revelación; y Juan Domé, de Gualeguaychú, como revelación en dirección. Jorge Soto, de Corrientes, fue elegido mejor actor y Micaela Gauna, de Gualeguaychú, mejor actriz.
“Viatrix, un payaso en la luna”, de Necochea, recibió el premio al mejor espectáculo clown; “Vetusta orquesta”, de La Plata, fue distinguida como mejor espectáculo de humor; y “Donde nace la crueldad”, de Gualeguaychú, obtuvo el premio al mejor unipersonal. Amelia Uzín, de Viale, fue reconocida por su dirección.
El premio a Mejor Obra quedó en manos de “Las Corvalán”, de Viale, cerrando así una edición que volvió a poner en primer plano el trabajo de los artistas independientes y la capacidad de una comunidad para sostener una propuesta cultural que crece año tras año.
Desde la organización destacaron el acompañamiento de instituciones, comercios, empresas, organismos y, especialmente, del público que participó de las distintas jornadas. Así, Crespo volvió a convertirse durante cuatro días en un espacio de encuentro donde el teatro funcionó como puente entre artistas y espectadores, y donde compartir, aprender y disfrutar fueron parte central de la celebración.


















