Sobrevivientes de República Cromañón, el boliche del barrio porteño de Balvanera donde murieron 194 personas y más de 1.000 resultaron heridas por un incendio desatado al comienzo de un recital en 2004, imaginan que se convertirá en un lugar donde la vida le gane a la muerte, tras la reglamentación de la ley Nº 27.695, decretada el viernes 1º por el Gobierno nacional, que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación al inmueble, medida que consideraron “una etapa importante y necesaria para la construcción de un espacio de memoria”expresaron familiares.
Cromañón fue expropiado y será un espacio de memoria
Cromañón fue expropiado y será un espacio de memoria.
Nicolás Pappolla, sobreviviente y miembro de la organización Elcamino es cultural agregó: “Hoy se cierra una etapa importantísima y necesaria. El Estado Nacional decidió honrar la voluntad del pueblo y las provincias comprometiéndose con la historia”.
La reglamentación se estableció a través del Decreto Nº 652/2023, publicado en el Boletín Oficial, que cuenta con las firmas del presidente Alberto Fernández; el jefe de Gabinete, Agustín Rossi, y el ministro de Cultura, Tristán Bauer.
La ley sancionada en octubre de 2022, declaró “de utilidad pública y sujeto a expropiación” los inmuebles ubicados en Bartolomé Mitre 3038/78 y Jean Jaures donde funcionó el boliche República Cromañón. Desde el 2004, el inmueble no volvió a abrir sus puertas, con excepción de las pericias judiciales que se hicieron en su momento.
La norma también establece que la propiedad estará destinada a albergar un espacio dedicado a la memoria de lo ocurrido, para lo cual se creará una muestra permanente que relatará esa historia y se organizarán actividades culturales e informativas.
Por otro lado, “la edificación existente en los inmuebles expropiados deberá conservar los elementos testimoniales de la masacre” y se deberá garantizar la conservación preventiva, curativa y de restauración del local, “por lo que gozarán de protección por parte del Estado”, según el texto.
Celeste Oyola, sobreviviente, también mencionó que buscan desarmar mitos instalados en la sociedad sobre Cromañón, que “cada uno que visite Cromañón se lleve un relato más humano y que las generaciones que vienen puedan entrar a Cromañón y salir con esperanza”. “La ley tardó muchísimo en reglamentarse”, lamentó, y explicó que esperaban “una igualdad de voces en la Comisión Administradora”, pero familiares y víctimas quedaron con menos cantidad, ya que su conformación estará integrada por tres personas de este colectivo, frente a cuatro de parte del Estado.
Tras la reglamentación también se constituyó el Consejo de las Víctimas Sobrevivientes y de Familiares de las Víctimas Fatales, que tendrá las funciones de elegir a los representantes que formarán parte de la Comisión y de participar en los lineamientos generales de los usos específicos de los espacios, entre otras.















