Cristian Ledesma es un cantante paranaense de cumbia, es solista, tiene 48 años y lo apodan El dueño del amor. Hace covers de Leo Mattioli, Uriel Lozano y Grupo Trinidad, entre otros. Desde hace dos años, forja su destino e intenta poder hacer lo que le gusta: cantar. “Mis hijos a veces se ríen”, dijo con gracia a UNO. Sin embargo, durante la entrevista, Ledesma se mostró seguro y convincente, él quiere vivir de la música.
Cristian Ledesma: "La cumbia tropical es mi gran pasión"
La cumbia romántica tiene un nuevo representante: "El dueño del amor". Con Leo Mattioli como referente, Cristian Ledesma está cumpliendo su sueño
“Siempre canté, pero nunca lo hice profesionalmente. Y no es que ahora sí me lo crea, lo hago porque me gusta”, aseguró. El cantante tuvo la oportunidad de iniciarse en el mundo de la música gracias a un amigo que trabajaba en un medio de comunicación..
“Iba siempre a la radio y conversábamos mucho, él sabía que yo cantaba en mi barrio. Por aquel entonces, agarraba un tarrito, como de plástico, y hacía música. Antes no contábamos con la tecnología que tenemos hoy. La cuestión es que empecé a conducir el programa con mi amigo y después empezaron los karaokes. La gente llamaba y participaba también, me decían que cantaba lindo. Así fue como se fue dando todo”.
Como a los oyentes empezó a gustarles, Ledesma, gracias a la insistencia de su amigo, comenzó a grabar covers de las canciones que hacía y allí nació El dueño del amor.
“La gente todo el tiempo me decía ‘vos sos el dueño del amor’, y tanto insistieron que quedó el apodo. A los meses de empezar a cantar en el programa radial, surgió mi primer contrato como cantante y animador. Empecé cantando en los barrios, para la fiesta del niño, el día de la madre, y para fechas especiales. Después, cuando fui juntando unos pesos, pude grabar. Yo canto cumbias viejas adaptadas a mi estilo, hago canciones de los 80 y 90”.
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Ledesma contó que, si bien ama y disfruta de su profesión de cantante, es prácticamente imposible poder vivir de ella: “Canto porque lo disfruto, porque es lo que me gusta, no lo hago por plata. Yo tengo una despensa, de eso vivo. Y soy padre de cuatro y abuelo”, dijo emocionado y agregó: “Cuando era chico me probé en diferentes grupos, pero por una cosa o por otra se diluyó. Hoy trabajo solo y eso quiere decir que yo hago todo, canto, bailo, animo a la gente y soy el productor. Me contrata mucha gente grande, por ejemplo, hace poco, el sábado pasado, estuve oficiando de animador en un comedor de la localidad de Pueblo Brugo. Primero empecé con los lentos clásicos, Bailar pegados, Los Iracundos, y así vamos entrando en clima, pero siempre suelo hacer los shows para personas grandes, de mi generación para arriba”.
Como todo artista, su sueño es lograr trascender fronteras y llegar a la mayor cantidad de público posible, sin embargo, a pesar del entusiasmo transmitido, Ledesma aseguró que para algunas actividades o sueños ya era tarde: “Hace poco tuve una gran oportunidad, algunos integrantes del Grupo Trinidad se fueron de la banda y andaban buscando cantante. Mi amigo, el de la radio, les comentó que él conocía a alguien que calzaría perfecto con el estilo del grupo, y esa persona era yo. La cuestión es que fui a probarme, viajé a Santa Fe y quedé. Pero me llegó tarde, la verdad es que la oportunidad me llegó tarde” dijo a UNO con un aire de nostalgia. “Les dije que no, que no podía hacerlo. Ellos son profesionales, yo soy amateur. Ellos ensayan y tocan todos los fines de semana, son otra cosa. Yo tengo una familia, mi señora, mis hijos, mi nieta, la despensa, mi vida tiene otro ritmo”, sostuvo.
Si pudiera formar su grupo, Ledesma remarcó que, sin dudas, sus integrantes serían Sergio Torres, Leo Mattioli y Uriel Lozano. “Ellos fueron los pioneros, y yo tengo mucho del estilo de Leo”, cerró.

















