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Cerró otra sala cultural y los espacios independientes piden respuestas

La Sala Saltimbanquis, de Paraná cerró tras 20 años, sumándose así a la lista de espacios barridos por la pandemia. Piden que el Estado actúe.

Viernes 31 de Julio de 2020

Luego de 10 años formando a generaciones de jóvenes actores y actrices, de dar espacio e incentivar la imaginación de las infancias, la Sala Saltimbanquis tuvo que cerrar sus puertas. El apagón cultural causado por la pandemia le dio el golpe de gracia a este espacio independiente que –como el resto de las salas autogestivas– ya venía vapuleado. No pudo resistir el fuerte embate y el lunes anunció que cerraría sus puertas, tal como reflejó UNO en la edición digital.

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Horas después del revuelo que el cierre generó en los medios locales –dado que son teatristas muy queridos en la comunidad– la Municipalidad de Paraná anunció la habilitación de estudios de grabación, salas de ensayo, actividades formativas, talleres, ensayos de distintas disciplinas, el teatro, la música, la danza, museos y archivos, entre otros espacios, siguiendo un protocolo sanitario. Pero la medida llega tarde para Saltimbanquis, al igual que para decenas de otras salas y espacios de toda la provincia que no lograron sobrevivir a meses de total inactividad.

El grupo Saltimbanquis, encabezado por Carlos Vicente Vicentín y Jimena González, tiene 20 años de trayectoria. Hace 10 lograron abrir las puertas de su propio espacio, donde realizaban talleres de teatro especialmente destinado a niños y adolescentes. Pero dadas las circunstancias, se despidieron, con la esperanza de poder reabrir si llegan tiempos mejores.

“Cerramos por una cuestión económica que se estaba haciendo demasiado extensa y a la que no le podíamos dar solución, pero también hay otras variables que consideramos, como lo saludable y lo pedagógico, aspectos que no podemos desplegar cabalmente con los protocolos que se proponen. Además, tenemos a 10 talleristas que también daban clases en nuestro espacio y una persona encargada de la limpieza. Finalmente, lo consensuamos y llegamos a la conclusión de que lo mejor era cerrar. Para este año teníamos planificado un taller de improvisación teatral, otro de juego musical, juego artístico, teatro para niños pequeños; y después nuestros tradicionales talleres de teatro para jóvenes y adultos. Fue algo muy difícil, sobre todo teniendo en cuenta que en mi caso es mi única fuente de ingreso, junto con los espectáculos, algo que tampoco se puede hacer ahora”, destacó Vicente a Escenario.

Para quienes gestionan espacios independientes siempre se hizo cuesta arriba pagar alquileres, servicios y otros gastos que conllevan el mantener una sala. Pero la actual situación es inaudita.

“No queremos ponernos en el rol de víctimas, por eso aclaramos que esta es una decisión fuerte y difícil, pero también es la realidad que le toca vivir a la mayoría de quienes viven del arte. Nosotros tenemos la suerte de que este espacio es propio, pero hay muchos otros que se endeudaron con el alquiler. Y más allá de la buena noticia que se dio hoy (por el miércoles) de habilitar paulatinamente la actividad de espacios culturales, creo que no es suficiente, ya que no se pueden hacer funciones y los protocolos para los talleres son demasiado exigentes e inviables. En nuestro caso, que nos abocamos al teatro como juego, ¿cómo podemos tener a niños confinados a quedarse quietos en cuadrados de un metro por un metro? Es imposible”, explicó.

Para él, si algo bueno tuvo la pandemia, es el hecho de que unió a los artistas y visibilizó a precariedad en la que siempre desempeñaron su actividad: “Ahora nos juntamos todos los artistas de Entre Ríos y estamos en contacto estrecho; se realizaron campañas para recolectar alimentos para aquellos artistas que estaban atravesando momentos muy duros y que no tienen ningún otro ingreso, actualmente se está haciendo el bono del sorteo de Artistas x Artistas, con el mismo objetivo y hemos conformado la red de espacios artísticos Oté Danán. Ahí nos hemos reunido a compartir angustias, a aunar los reclamos y poner de manifiesto el peligro que corren estos espacios”.

Por último, destacó: “Tenemos la esperanza de volver algún día, pero en buenas condiciones, porque no es nuestro interés enseñar cualquier cosa ni de cualquier manera, valoro la labor de quienes se han podido adaptar a esta nueva situación, pero nosotros no podemos. Volveremos cuando el contexto sea propicio y sea acorde”.

En pie de lucha

Los espacios culturales autogestivos de toda la provincia se unieron en una red para poder seguir sosteniendo la cultura en Entre Ríos tras cuatro meses de inactividad. Oté Danán - Red de Espacios Culturales Autogestivos de Entre Ríos es el nombre bajo el que se congregaron 22 salas independientes de distintos puntos del territorio provincial.

Días atrás, y tras reunirse con autoridades de Cultura de la Provincia, destacaron la necesidad de declarar la Emergencia Cultural ante el cierre de espacios independientes que posibilitan el acceso de la ciudadanía a la cultura. Pero no recibieron una respuesta favorable.

“Vemos con preocupación la escasez de espacios aptos para la realización de la gran cantidad de actividades y espectáculos que se producen en territorio. De hecho, el Estado provincial sólo gestiona y administra tres espacios de nuestras características. Es decir, que la mayor cantidad de actividades relacionadas a las artes escénicas pueden realizarse en Entre Ríos porque los colectivos teatrales, de danza, de música, las asociaciones civiles, fundaciones y cooperativas hacemos un aporte de recursos que la Provincia no sólo no realiza, sino que invisibiliza”, manifestaron.

Además, solicitan tener participación activa en el Consejo Provincial de Cultura para discutir las políticas culturales de la Provincia a corto, mediano y largo plazo, por ser actores indispensables de la Cultura Provincial. Si bien la Secretaria de Cultura, Francisca D’Agostino, señaló la imposibilidad de que los espacios culturales puedan participar en el mencionado Consejo, ya que su propósito principal es la formación de los directores de cultura de las localidades provinciales, se comprometió a ofrecer un espacio alternativo.

Por último, solicitaron que se diseñe un Programa de Subsidios de alcance universal –que no esté supeditado a concursos– que ayude a paliar las necesidades del sector e impida que se sigan cerrando espacios.

De todas maneras, Oté Danán consideró insuficientes estas respuestas: “Para seguir existiendo, debemos seguir cubriendo los costos fijos del mantenimiento de los espacios, sin poder abrir las puertas en la mayoría de las localidades entrerrianas desde hace más de cuatro meses, y, en los casos autorizados, retomando las actividades con exhaustivos protocolos que no permiten generar los ingresos necesarios para hacer frente a los gastos ordinarios”, manifestaron.

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