El 11 de noviembre de 1951, las mujeres argentinas votaron por primera vez. Esta victoria histórica permitió avanzar en el camino hacia la igualdad de género en materia de derechos civiles y autonomía. El voto femenino en Argentina fue posible.
Voto femenino en Argentina: historia de una lucha
El voto femenino en Argentina implicó años de lucha y organización de las mujeres
Ahora, parece indiscutible, sin embargo, alcanzar el voto femenino en Argentina implicó años de lucha y organización de las mujeres. Fue un proceso largo y desigual en la búsqueda de participación en el ámbito público y político.
¿Cómo fueron los inicios del voto de la mujer en nuestro país? ¿Quiénes bregaron para que sea posible? ¿Qué leyes contribuyeron a ese derecho? En esta nota, te invitamos a conocer la historia y a las protagonistas de esa conquista.
Antecedentes del voto femenino en Argentina
Al pensar en el voto femenino en Argentina, inmediatamente hay que remontarse a 1947, año en que finalmente se promulgó la ley. Tiempo después, en 1951, durante el primer gobierno peronista, las mujeres acudieron masivamente a las urnas.
Sin embargo, esta demanda histórica encuentra sus antecedentes en las luchas feministas de finales del siglo XIX. Fueron las mujeres organizadas en agrupaciones socialistas, anarquistas y radicales quienes batallaron por la obtención de sus derechos cívicos.
Hasta ese momento, la participación en la vida política solo estaba permitida a los hombres argentinos mayores de edad. Las mujeres estaban excluidas de la actividad parlamentaria y de los partidos de masas.
Sin embargo, el movimiento internacional por el voto femenino se hacía cada vez más fuerte. Fue así que, a principios del siglo XX, las mujeres en Argentina crearon organizaciones que buscaban la igualdad de derechos y de oportunidades.

















