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Mauricio Macri

Vidal puso condiciones para volver a aparecer junto al Presidente

La gobernadora tiene un plan que incluye su rol luego de una derrota. Contiene a intendentes que promueven el corte de boleta en las generales

Lunes 23 de Septiembre de 2019

La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, volverá a mostrarse junto al presidente, Mauricio Macri, durante un acto de lanzamiento del metrobús en Florencio Varela, esta semana, cuando el mandatario regrese de Estados Unidos.

La foto de los dos líderes de Juntos por el Cambio, que se dilató tras la derrota de las PASO, se acordó con una condición: no implica sumisión al plan nacional de campaña. No modifica la estrategia de Vidal de una campaña autónoma y de cercanía, en la que la gobernadora ya tomó la delantera caminando sola por las calles de la provincia.

A diferencia de Macri, Vidal admite un futuro como gobernadora o por fuera de la función pública. “Este es mi lugar, más allá de la elección. El 11 de diciembre puede ser que sea una mejor gobernadora o una mejor dirigente”, admitió la última semana. El mensaje denota que escuchó la derrota de las PASO. Y que aun así estará cerca. Justamente esa cercanía es la que busca transmitir Vidal cuando sale a caminar por las calles de los municipios de manera sorpresiva. Ya no se muestra en fotos de políticos encerrados en restaurantes o en la Casa Rosada, explican sus asesores. Se muestra con la gente, lejos de la Casa de Gobierno. Por caso: el fin de semana concluyó una gira por Carmen de Patagones, la ciudad más austral de la provincia, situada a 900 kilómetros de La Plata. El viernes estuvo en Tres Arroyos y Bahía Blanca.

Lejos de la rosca política y del “círculo rojo”, la gobernadora busca volver al lugar donde empezó su carrera política. “María Eugenia quiere mostrarse cerca de los bonaerenses, escucharlos, que la vean”, dijo una colaboradora de la jefa de Estado provincial. También se junta con la militancia. La mayoría de las reuniones son en formato diálogo, donde ella habla poco y escucha”, se informó.

Lejos quedaron los actos 360° junto al presidente Mauricio Macri y los segmentos de público afín citado para aplaudir discursos unidireccionales que se propagaron en la campaña de las primarias, explican sus asesores.

El jueves acordó con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, que habrá actos de inauguración y gestión, pero espaciados. No habrá que esperar una o dos fotos juntos cada semana, como sucedía antes del 11 de agosto. En cambio, el Presidente y la gobernadora se mostrarán ocasionalmente juntos por las calles.

Buenos Aires tendrá al menos tres marchas, posiblemente en Bahía Blanca, La Plata y San Isidro. Pero no serán las primeras: antes el Presidente caminará el interior del país. Y una vez que llegue a Buenos Aires no siempre estará acompañado por Vidal.

Macri tampoco participará del cierre de campaña en Buenos Aires, según se acordó el jueves en el cónclave para limar asperezas que mantuvo la gobernadora con el jefe de Gabinete nacional. Fue después de que ella faltara a la reunión de la mesa política de los lunes y se rodeara, en cambio, de miles de docentes en el Teatro Colón. Allí, a pocos metros del Obelisco y de la Casa Rosada, solo dijo que en Buenos Aires “hay equipo”. Prometió “no rendirse” y seguir cerca: “Desde donde nos toque estar”. Ni una palabra para el gobierno nacional.

En su equipo se informó a La Nación que muchos de los alcaldes que pensaron seriamente en salir a repartir boletas cortadas son los mismos que piden las visitas de Vidal. Uno de estos alcaldes admitió que el mayor corte se dará en el primer tramo, el del candidato presidencial. Macri perdió en 91 distritos de los 135 en agosto. Ninguno de sus socios de Juntos por el Cambio en esta provincia se atará a ese resultado.

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