La salud del Papa Francisco registró una mejoría ayer, luego de sufrir el viernes “un ataque aislado de broncoespasmo que determinó un episodio de vómitos con inhalación y empeoramiento repentino del cuadro respiratorio”. No obstante, los médicos no consideran que ya esté fuera de peligro, manteniendo el pronóstico reservado. En este marco, el Sumo Pontífice, de 88 años y al que le extirparon anteriormente una parte del pulmón, sigue en observación para evaluar la evolución de la neumonía bilateral por la que fue internado hace dos semanas.
Neumonía bilateral, la grave enfermedad que afecta al Papa, explicada por un especialista
El Sumo Pontífice tuvo una mejoría, pero sigue en estado reservado. El neumonólogo Sebastián Calí explicó cómo suele tratarse una neumonía bilateral
Por Vanesa Erbes
El Sumo Pontífice tuvo una mejoría, pero sigue en estado reservado. El neumonólogo Sebastián Calí explicó cómo suele tratarse una neumonía bilateral
El Sumo Pontífice tuvo una mejoría, pero sigue en estado reservado. El neumonólogo Sebastián Calí explicó cómo suele tratarse una neumonía bilateral
¿Qué es la neumonía bilateral?
Para conocer más sobre esta enfermedad, UNO consultó al médico neumonólogo de Paraná Sebastián Calí, quien sostuvo que “las neumonías son frecuentes”, y recordó que en Europa es invierno, una época del año en la que generalmente se presentan más situaciones de contagio por una mayor circulación viral, y además porque se suele estar en lugares más cerrados, con menos ventilación. Y explicó: “Si se ve afectado más de un lóbulo aumenta su severidad o su gravedad, y si afecta los dos pulmones se la llama bilateral. Por supuesto que cuanto más extenso es el compromiso, mayor gravedad expresa la enfermedad”.
“Dentro de estas situaciones hay diferentes etiologías: están las virales, las bacterianas, y algunas otras atípicas o raras dentro de esas opciones, pero las más frecuentes estarían en ese grupo”, dijo, y precisó: “Cuando uno tiene un paciente de edad avanzada, con algunas comorbilidades, que las más frecuentes son las cardiovasculares, las metabólicas como la diabetes, las renales, o con afectaciones respiratorias crónicas, como por ejemplo puede ser el EPOC o el paciente tabaquista, eso agrega ciertos puntos de riesgo para que quizás una neumonía necesite una internación. En el caso del Papa tenemos una persona de edad avanzada con algunas comorbilidades respiratorias y con una afectación extensa a nivel del pulmón, lo cual generó preocupación y la internación”.
Valoración del paciente
El especialista comentó que “lo que habitualmente se hace en estos casos es valorar al paciente”, y señaló: “A algunos se lo puede tratar en forma ambulatoria, más allá de que tienen un riesgo latente, que puede ser incluso de mortalidad hasta el 1%; la atención es en consultorio, con medicación oral. Si esto va empeorando en los controles y aumenta el riesgo, tenemos internaciones en sala. Y después una internación en terapia intensiva cuando el riesgo por supuesto es mucho más alto: a veces puede llegar arriba de un 30% y el 40% la posibilidad de mortalidad”.
Sobre este punto, Calí remarcó: “Es una enfermedad grave que necesita una atención temprana, ya que influye mucho en su evolución que rápidamente se coloquen en los tratamientos, y cuando son endovenosos por la internación, las dosis correctas. Todo eso ya está estipulado y en todo el mundo se hace más o menos lo mismo. Siempre se los controla a los pacientes con imágenes, habitualmente se hace primero una radiografía, también es común hacer tomografías cuando es muy extenso, para ver si no hay otras complicaciones, y después se trata de generar o tener cultivos de las secreciones respiratorias, a veces por expectoración espontáneas y a veces se hacen endoscopias pulmonares, para tener mayor rescate; pueden ser bacterias que nos ayuden a direccionar el tratamiento en caso que se les coloque antibióticos. También se puede cultivar la sangre, se hace todo el laboratorio completo para controlar que las funciones renales sean correctas, al igual que los glóbulos blancos, los glóbulos rojos, y todo el metabolismo. Hay varios controles que se van realizando, porque a veces en esos momentos de internación es donde el cuerpo se estresa y sufre mucho, y pueden empezar a fallar algunos órganos, producto de antecedentes previos o de la edad avanzada”.
Prevención
En cuanto a las acciones que pueden ayudar a prevenir la neumonía, o contribuir a que no se presente de manera grave, el doctor Calí remarcó que existen vacunas: “Las vacunas que tenemos son la anual antigripal, que reduce las complicaciones por supuesto de gripe y la insuficiencia respiratoria; y también, al tener menos circulación de gripe, genera menos predisposición a las neumonías. Después la de bacterias para neumococo, que lo que hace es reducir la gravedad de la expresión de la neumonía por neumococo, que sería una de las bacterias más frecuentes en generar esta enfermedad”, subrayó, y aclaró: “No es la única y no es que va a salvar todas las situaciones de neumonía por neumococo, pero sí va a evitar las complicaciones o las formas de presentación más graves, por lo cual es una vacuna que está en el calendario para mayores de 65 años y bebés menores de un año, y para todas las personas que tienen comorbilidades con enfermedades crónicas, que son la diabetes, las cardiovasculares, renales o respiratorias crónicas, o hematológicas, que son inmunosupresoras y demás. Todo eso está bien expresado como recomendación de vacunación anual de la gripe y de neumococo; y ahora hay unas nuevas vacunas que se colocan una sola vez en la vida”.
LEER MÁS: Desde el Vaticano informaron que el Papa Francisco permanece "estable"
También la calidad de vida en general va de la mano de los hábitos saludables, y al respecto subrayó que “contribuyen para evitar estas afectaciones graves, no solamente para procesos agudos infecciosos de neumonía, sino para cualquier otro proceso infeccioso o evento agudo”. “Aquellos pacientes que tienen los antecedentes de tabaquismo, sobrepeso, sedentarismo, consumo de alcohol, van a tener puntos en contra para los momentos en los cuales sufren estos eventos, como es en el caso de una neumonía, en el que el paciente va a revestir mayor gravedad seguramente que aquel que ha tenido una conducta más saludable y que no ha tenido estos consumos tanto de tabaco como de alcohol, o que no tiene sobrepeso. La obesidad también es un problema importante, que condiciona mucho para estos momentos en los cuales al pulmón se le ve reducida su capacidad respiratoria, y la oxigenación que permite es menor”, concluyó el experto.























