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Papa Francisco

En su primera misa del año, Francisco condenó la violencia contra las mujeres

En su primera misa del año tuvo un mensaje claro contra el machista. Además pidió disculpas por haber "perdido la paciencia" con una fiel.

Miércoles 01 de Enero de 2020

El Vaticano.- El papa Francisco consideró ayer una “profanación de Dios” la violencia contra las mujeres, al tiempo que reclamó que sean incorporadas “completamente” en los procesos de toma de decisiones, al celebrar en la Basílica de San Pedro su primera misa del año.

“Si queremos tejer con humanidad las tramas de nuestro tiempo, debemos partir de nuevo de la mujer”, planteó el pontífice durante la celebración en el Vaticano.

“El renacer de la humanidad comenzó con la mujer. Las mujeres son fuente de vida. Sin embargo, son continuamente ofendidas, golpeadas, violadas, inducidas a prostituirse y a eliminar la vida que llevan en el vientre”, lamentó luego Jorge Bergoglio.

“Toda violencia infligida a la mujer es una profanación de Dios, nacido de una mujer”, condenó en su homilía, en el día en que se celebra la 53ª Jornada Mundial de la Paz.

“La salvación para la humanidad vino del cuerpo de una mujer: de cómo tratamos el cuerpo de la mujer comprendemos nuestro nivel de humanidad. Cuántas veces el cuerpo de la mujer se sacrifica en los altares profanos de la publicidad, del lucro, de la pornografía, explotado como un terreno para utilizar”, continuó el pontífice.

Según el Papa argentino, el cuerpo femenino “debe ser liberado del consumismo, debe ser respetado y honrado. Es la carne más noble del mundo, pues concibió y dio a luz al Amor que nos ha salvado. Hoy, la maternidad también es humillada, porque el único crecimiento que interesa es el económico”.

“Hay madres que se arriesgan a emprender viajes penosos para tratar de forma desespera dar un futuro mejor al fruto de sus entrañas, y que son consideradas como números que sobreexceden el cupo por personas que tienen el estómago lleno, pero de cosas, y el corazón vacío de amor”, criticó al referirse al drama de las migraciones. “Y si queremos un mundo mejor, que sea una casa de paz y no un patio de batalla, que nos importe la dignidad de toda mujer”, enfatizó Francisco.

“De una mujer nació el Príncipe de la paz. La mujer es donante y mediadora de paz y debe ser completamente involucrada en los procesos de toma de decisiones”, reclamó el Papa, que durante su pontificado ha promovido a mujeres a cargos de relevancia de la curia como la directora de los Museos del Vaticano, Barbara Jatta, o la directora teológico-pastoral del Dicasterio para la Comunicación, Natasha Govekar.

“Porque cuando las mujeres pueden transmitir sus dones, el mundo se encuentra más unido y más en paz. Por lo tanto, una conquista para la mujer es una conquista para toda la humanidad”, planteó el Papa. Además de su reivindicación de la figura de la mujer, el Papa también se refirió a los peligros que enfrenta la Iglesia, en un marco de resistencias de sectores conservadores a algunas líneas de su pontificado.

“El enemigo de la naturaleza humana, el diablo, trata de dividirla, poniendo en primer plano las diferencias, las ideologías, los pensamientos partidistas y los bandos”, advirtió. “Pero no podemos entender a la Iglesia si la miramos a partir de sus estructuras, programas y tendencias: percibiremos algo de ella, pero no su corazón”, finalizó.

Pedido de disculpas

El papa Francisco se disculpó ayer, antes de la tradicional oración del Angelus, por haber “perdido la paciencia” ayer cuando una fiel lo forzó a darle la mano y él le dio un golpe en el antebrazo.

“Tantas veces perdemos la paciencia. A mí también me ocurre. Me disculpo por el mal ejemplo dado ayer”, declaró el pontífice desde una ventana del palacio apostólico de la plaza de San Pedro del Vaticano.

El martes, mientras Francisco saludaba a los miles de fieles que se habían acercado hasta la Plaza de San Pedro, vivió un momento tenso con una mujer que lo tironeó de un brazo y lo atrajo hacia ella.

El gesto brusco pareció causarle dolor y Francisco rápidamente se acercó, le dio un pequeño golpe sobre la mano y le exigió que lo soltara. Una vez que lo logró, se alejó visiblemente enojado de la escena, según quedó registrado en una transmisión.

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