La jornada electoral en Colombia para elegir al nuevo presidente y vicepresidente para el período 2026-2030 dio inicio este domingo a las 8 hora local (13:00 GMT) con la apertura de más de 13.000 puestos de votación en todo el territorio nacional.
Elecciones en Colombia: Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda se enfrentan en el balotaje
Jornada electoral en Colombia: el abogado derechista y el filósofo oficialista se enfrentan en una segunda vuelta marcada por una profunda polarización.
Según el Ministerio de Defensa, la jornada de esta segunda vuelta, que terminará a las 16 hora local (21 GMT), será custodiada por más de 400.000 integrantes de las Fuerzas Armadas bajo el Plan Democracia, que busca garantizar la seguridad antes, durante y después de las votaciones.
Regiones como el Cauca (suroeste), Catatumbo (noreste), Nariño (suroeste), Valle del Cauca (suroeste), Chocó (noroeste) y Bolívar (norte), así como la ciudad de Bogotá, tienen un refuerzo especial en inteligencia militar durante este período, según explicó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez.
El proceso electoral cuenta con 2.600 miembros de la Misión de Observación Electoral (MOE) y el acompañamiento de 1.500 delegados internacionales de 26 organizaciones y misiones técnicas que buscan verificar el transcurso normal de los comicios.
De igual forma, un total de 400.000 testigos acreditados por las dos campañas harán presencia en las 122.000 mesas instaladas en diferentes regiones del país, según el registrador nacional Hernán Penagos.
Habilitados
Un total de 41.287.084 colombianos están habilitados para votar este domingo en una reñida segunda vuelta presidencial que definirá el rumbo del país para el período 2026-2030, en un escenario marcado por una profunda polarización y una preocupante escalada de violencia.
La contienda electoral enfrenta a Abelardo de la Espriella, un abogado antisistema de 47 años apodado "El Tigre", respaldado por el mandatario estadounidense Donald Trump y admirador de figuras como Nayib Bukele y Javier Milei, contra Iván Cepeda, un filósofo de 63 años, reconocido defensor de los derechos humanos y aliado clave del presidente saliente de izquierda, Gustavo Petro.
De la Espriella llega con una leve ventaja al balotaje tras haber obtenido 10,3 millones de votos (43,74%) en la primera vuelta del 31 de mayo, frente a los 9,7 millones (40,90%) alcanzados por Cepeda, reflejando una sociedad fragmentada que debate si dar continuidad al proyecto progresista o regresar a una política de mano dura.
Violencia y el balance de la era Petro
Los comicios se desarrollan en medio de un complejo panorama de seguridad. Mientras que en las últimas horas unos 99 integrantes de la disidencia de las extintas FARC, autodenominada “Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano”, iniciaron la entrega de armas en Putumayo bajo el amparo de los diálogos oficiales, otra mitad del país responsabiliza a la gestión actual por la peor ola de violencia en una década, caracterizada por ataques con coches bomba, drones y el asesinato de un candidato presidencial.
Sin posibilidad de reelección, Petro concluye su mandato con una alta popularidad en los sectores bajos gracias a mejoras en el empleo, salarios y reducción de la pobreza. No obstante, el descontento por la inseguridad y el estancamiento de las negociaciones de paz con las guerrillas que siguieron en armas tras el acuerdo de 2016 han alimentado el deseo de un cambio drástico en amplios sectores de la población.
De la Espriella, un millonario sin experiencia política previa que realiza sus actos bajo chaleco antibalas, promete combatir sin tregua al narcotráfico con el apoyo de Washington e Israel. Entre sus propuestas destacan la dolarización de la economía, el impulso al fracking, un recorte estatal del 40% y la construcción de megacárceles subterráneas. "A Colombia la voy a defender por la razón o por la fuerza", advirtió el polémico candidato, quien también acumula denuncias por comentarios machistas y homófobos.
Por su parte, Cepeda representa la continuidad de la agenda social y ambiental del oficialismo, aunque se ha mostrado dispuesto a revisar las estrategias de seguridad de la actual administración para captar al votante moderado. El candidato izquierdista, hijo de un líder comunista asesinado, mantiene un discurso firme de soberanía frente a Estados Unidos, calificando a Trump como un "magnate convicto".
El resultado de este domingo determinará si el gobierno de Petro significó apenas un paréntesis en la historia de una nación gobernada por élites conservadoras durante más de dos siglos, o si el modelo de izquierda logra consolidar su espacio en el tablero geopolítico de la región.


















