Pionera como alguna vez lo fuera la doctora Teresa Ratto, que abrió un camino en la medicina entrerriana y se transformó en la primera mujer en portar este título en la provincia y la segunda del país; Siomara Van Gaez llegó a ser la primera egresada de la Facultad de Ciencias de la Salud, de la Universidad Nacional de Entre Ríos. Con su título de médica bajo el brazo hoy desarrolla su actividad en dos hospitales de la provincia, el Sagrado Corazón de Jesús de Basavilbaso y el hospital Andrés Zaninetti de Villa Mantero, además es docente en la facultad que la formó.
Siomara Van Gaez, parte importante de la historia de la salud pública
Por Dina Puntín
Oriunda de Concordia, es la menor de tres hermanos y la única universitaria de la familia. Vive en Concepción del Uruguay la ciudad donde estudió y alcanzó el primero de sus objetivos, ahora va por la especialización en cirugía. En diálogo con UNO habló de pandemia, guardias y afectos, esos que desde las videollamadas la ayudan a sostener sus convicciones a pesar de la lejanía, la cuarentena y la exigencia del trabajo.
—¿Cuándo empezaste a trabajar?
-— Me recibí el 14 de diciembre del año pasado; comencé a trabajar en el hospital de Basavilbaso a principios de febrero. También estoy en el hospital Andrés Zaninetti de Villa Mantero.
—¿Estás en la guardia?¿En qué consiste tu trabajo?
—Sí, trabajo en la guardia de los dos hospitales actualmente. El trabajo consiste en la atención de todos los pacientes que acuden allí, desde los casos más banales hasta los más graves. Además, tenemos a cargo a los pacientes que están hospitalizados. En mi caso cuento con el apoyo permanente de los demás médicos que trabajan en estos hospitales, no solo para despejar dudas, sino también para manejar situaciones complejas.
—¿Cuántas horas trabajas? ¿Y qué hacés en tu tiempo libre?
— Las guardias que realizo en los hospitales son en su gran mayoría de 24 horas, he hecho también de 12 horas. Actualmente estoy trabajando en dos hospitales dos días seguidos, por lo que mis guardias son de 48 horas. La mayoría de los médicos tienen esos horarios, incluso peores; muchas veces es necesario trabajar en distintos lugares, viajar, salir de una guardia y comenzar otra. En general, y más aún estando en esta situación en la cual debemos respetar la cuarentena, mi tiempo libre lo utilizo para descansar, estudiar, dispersarme con series, películas o libros. Me encanta pasar tiempo con mi familia y amigos, cosa que intento reemplazar a través de las videollamadas (así fue como festejó su cumpleaños). Lo que más disfrutaba hacer con mi tiempo libre los fines de semana era ir a la cancha de mi equipo de fútbol (Independiente de Avellaneda), era mi cable a tierra.
—¿Por qué elegiste Medicina?
—Cuando aún estaba en la primaria, encontré un libro en mi casa que trataba sobre el cuerpo humano. Me fascinó la perfección de la anatomía y la fisiología, de qué manera el cuerpo estaba constituido y que trabajara como una máquina perfecta. A partir de ahí surgió mi pasión por la cirugía; considero que es la manera más increíble de resolver los problemas médicos. A medida que fui comprendiendo realmente lo que implicaba esta profesión, me pareció algo extraordinario tener la capacidad para poder ayudar a las personas con un tema tan significativo como lo es la salud. Todos los que estudiamos esta carrera nunca dejamos de hacerlo, somos estudiantes eternos. Permanentemente se actualizan y cambian muchas de las cosas que creíamos saber, es fascinante.
—¿Qué fue lo más difícil y qué lo mejor de la carrera?
—Lo más difícil para mí siempre fue tener que dejar de lado a mi familia, con la cual mantengo una relación muy cercana. Es una carrera que exige mucho del alumno, uno termina sacrificando muchas cosas, cumpleaños, reuniones, viajes, vacaciones, descanso. Pero puedo asegurar que la recompensa, que es poder ejercer esta hermosa profesión, lo vale. Una de las mejores cosas fueron los docentes que transmitían no solo conocimientos, sino también la pasión que tenían por la medicina. Como docente siempre intento hacer lo mismo a pesar de mi poca experiencia. Medicina es una carrera larga, donde el objetivo muchas veces parece lejano, por lo que la motivación de los médicos es fundamental.
—¿En qué rama te gustaría especializarte?
— Tomé la decisión de estudiar medicina para convertirme en cirujana. Ya pasaron más de diez años de esa decisión y cada día estoy más segura. La cirugía es lo que más me apasiona, no me imagino haciendo otra cosa.
—¿Te gustaría desarrollar tu labor médica en algún lugar en especial?
—Este año me inscribí para rendir el examen de residencias con el fin de realizarla en la provincia, pero no es algo que dependa exclusivamente de mí. Realmente no tengo ningún lugar como objetivo, solo ansío poder iniciar la especialidad y de ser posible, por supuesto, conocer otros lugares y sus realidades.
—Siempre tuviste apoyo de becas para desarrollar tu educación. ¿Te presentarías para una beca de investigación por ejemplo en otro país? ¿Lo pensás?
—Por supuesto. Sin embargo, la especialidad la quiero realizar en mi país y si tuviera que elegir, en un hospital público. Estudié toda mi carrera en una universidad pública, sólo me puedo imaginar continuando mi formación en una institución pública.
—¿Te imaginabas empezar a trabajar en un escenario sanitario como el actual?
—No, en absoluto. Mi plan siempre fue comenzar la especialidad apenas me recibiera. Es una situación totalmente extraordinaria; me alegra haber podido recibirme y ayudar en lo que pueda desde mi lugar.
—¿La cuarentena la pasas lejos de la familia?
—Sí, soy de Concordia y actualmente vivo en Concepción del Uruguay, en la ciudad donde estudié. Desde febrero que no vuelvo a mi casa, es una situación muy difícil para mi y para mi familia, pero entendemos los riesgos. Además, en Concepción vivo sola, poder trabajar me ayuda también a sobrellevar todo esto.
—¿Qué sensaciones tenés como médico ante la pandemia?
—Jamás imaginé la posibilidad de vivir una situación así, mucho menos a las pocas semanas de haberme recibido. Es un escenario totalmente nuevo e incierto, no solo para mí sino para todos los profesionales de la salud, los que recientemente comenzamos a ejercer y los que lo hacen hace años. Considero que existe un ambiente de solidaridad entre los profesionales, todos nos estamos preparando juntos para enfrentar esta situación; cada uno colabora desde su lugar como puede. Solo necesitamos la ayuda del resto de la sociedad, entre todos es más fácil.
—Seguramente al hospital de Basavilbaso van a darse pocos casos. ¿Tienen insumos? ¿Hay protocolo de atención?
—En nuestro país tenemos una relativamente baja incidencia de casos; es de esperar que en las localidades con poca cantidad de habitantes no ocurran muchos casos y como muestran las estadísticas, la mayoría son casos leves. El Ministerio de Salud de nuestra provincia, a través de la creación del COES (Comité de Organización de Emergencia de Salud), está afrontando de manera muy eficiente esta situación sanitaria. Constantemente se actualizan las definiciones, los protocolos y la información sobre los casos en Entre Ríos. Se trabaja de manera interdisciplinaria, aunando los esfuerzos de todos los profesionales de la salud. Contamos con los insumos necesarios en caso de tener que activar un protocolo por un caso sospechoso, además, permanentemente se instruye sobre las medidas de protección necesarias.
—¿También existe la posibilidad que te trasladen para ayudar en otro lugar?
—Como médica estoy a disposición para ayudar en mis lugares de trabajo y donde sea necesario.
—¿Hablan entre colegas de este tipo de situaciones? ¿Hay miedo? ¿O tienen confianza?
—Por supuesto, más allá de compartir entre nosotros información específica sobre esta pandemia, cada uno la atraviesa de manera particular. Muchos lamentablemente tenemos que estar lejos de nuestras familias, pero encontramos en nuestros colegas un sostén fundamental. Personalmente siento incertidumbre, es una situación única; sin embargo, conozco los posibles escenarios epidemiológicos, la respuesta frente a las medidas de prevención tomadas y considero que todos estamos realizando nuestro mayor esfuerzo para que el impacto sea el menor posible.
—¿Te ha tocado intervenir en situaciones difíciles, como accidentes u otro tipo de urgencias?
—Sí, en mi corta experiencia he tenido que enfrentarme a situaciones difíciles. En nuestra facultad afortunadamente nos preparan para intentar manejar y sobrellevar estos escenarios, pero ponerlo en práctica resulta mucho más complejo. Quiero volver a resaltar el apoyo de mis colegas, de los cuales aprendo todos los días. Uno se prepara muchos años para tener las herramientas necesarias para ejercer esta profesión, pero nunca es suficiente.
—¿Qué le dirías a una joven que quiere empezar medicina?
—Medicina es una carrera compleja, extensa, muy demandante; pero si es lo que les apasiona la van a disfrutar. Nunca duden en buscar ayuda en otros compañeros, en alumnos que estén más avanzados, en profesionales. Si es lo que aman, si su objetivo está centrado en poder ayudar, no bajen los brazos, van a poder superar todos los obstáculos que se les presenten. Nunca se olviden por qué decidieron estudiar esta hermosa carrera.
SiomaraxSiomara
Siomara Van Gaez tiene 25 años y es hincha fanática de Independiente y de ir al estadio LIbertadores de América.
Su familia está integrada por su mamá Liliana; Carlo y sus hermanos Mauro, Eugenia y Matías. “Además tengo cinco hermosos sobrinos Ludmila (mi ahijada), Santiago, Valentina, Martina y Daira. Y una hermosa perra llamada Huma”, señaló.
—¿Cómo es un día tuyo?
—Sino estoy de guardia, intento hacer distintas cosas. Leer sobre lo que me gusta, volver a estudiar ciertos temas, mirar alguna serie que trate sobre medicina, hacer algún curso online. En general por la tarde tomamos mates mientras miramos tele con mi mamá y a veces mi hermana, por videollamadas por supuesto. Dos veces a la semana doy clases de Semiología a los alumnos de tercer año de la facultad, así que en la semana también me dedico a preparar las clases y corregir sus trabajos.
—Sueños.
— Ser feliz haciendo lo que amo: poder pasar el resto de mi vida trabajando como cirujana.















