Investigaciones publicadas en los últimos días relacionaron a las cabinas de secado, que se utilizan para realizar la manicura, con posibles casos de cáncer en los dedos. Seguidamente se encendieron las alarmas que pusieron el foco de atención en las uñas semipermanentes y la importancia de su salud.
Uñas: el foco de atención puesto en las cabinas de secado
Por Dina Puntín
Imagen ilustrativa
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La acumulación de rayos UV producto de las lámparas que se usan para algunos tratamientos estéticos en las uñas, por ejemplo, el esmaltado semipermanente, el kapping, son materia de estudio científico pero aún sin demasiadas precisiones al respecto.
El último estudio sobre esta temática fue publicado por la revista Nature y hace referencia a un grupo de investigadores de la Universidad de San Diego e indicó "que una exposición prolongada a la fuente de radiación provocada por los secadores de esmalte para la manicura podría dañar el ADN de las manos y significar un riesgo de desarrollar cáncer".
Los especialistas advirtieron que, aunque los resultados muestran los efectos nocivos del uso repetido de estos aparatos en células humanas, sería necesario un estudio epidemiológico a largo plazo antes de afirmar de forma concluyente que el uso de estas máquinas conlleva un mayor riesgo de cáncer de piel. Sin embargo, los resultados del estudio fueron claros: el uso crónico de estas máquinas de secado de esmalte de uñas es perjudicial para las células humanas.
Al respecto, UNO consultó al dermatólogo Diego Navajas quien lleva adelante campañas de concientización sobre el cáncer de piel en la sede de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec) de Basavilbaso.
"Los estudios no son concluyentes al respecto todavía. Algunos dicen que el riesgo de desarrollar cancer de piel a través del secado de las uñas con esas lámparas tendría que ser a través de una exposición muy prolongada, de muchos años o realizarse las uñas diariamente por un importante lapso de tiempo", sostuvo.
Además, destacó la falta de datos para conocer la incidencia. "Otros dicen que el riesgo no sería tan raro. Hay 4 o 5 estudios pero como no comparten datos y son cosas distintas no se puede corroborar. También las máquinas de secado utilizan las lámparas con distintos tipos de luz, unas son Led y otras rayos UVA, no se pueden comparar los estudios".
De todas formas, realizó claras recomendaciones al respecto. "Igualmente, en base a todos los estudios se recomienda utilizar protector solar en la zona que no se va a realizar manicura, en el resto de las manos, sobre todo si es habitual".
Sobre la falta información para generar conciencia, no dudo en recordar el daño que provocan las camas solares. "Lo que sí es concluyente de estos estudios es que el bronceado a través de las camas solares son más riesgosas que la manicura, pero hablamos de otras lámparas e intensidad. El uso de las máquinas de secado es algo que deberá evaluarse en el futuor para ver el riesgo. Lo que se recomienda es que el secado de las uñas sea aislado y no habitual".
Para finalizar, el especialista destacó los casos que llegan al consultorio para la atención.
"Por otro lado, lo que veo en el consultorio es que la pintura que se utiliza para el esmaltado genera un daño severo en las uñas, tanto en la matriz ungueal (lugar donde comienza el proceso de formación de las uñas, allí se encuentran las células encargadas de la construcción de la placa principal de las uñas), como en lecho ungueal (es la continuación de la matriz y está formada por un tejido epidérmico que sirve de estructura para la base principal de la uña) por el esmalte que se usa, más allá de la luz de secado".
Es que el proceso de colocación de los esmaltes permanentes implica el limado de la superficie de la uña y la colocación del producto para la posterior aplicación de lámparas de rayos UVA o de luz LED. Posteriormente, el uso de disolventes para retirar el esmalte viejo y colocar un nuevo químico, el ejercicio continuo de la manicura puede provocar importantes alergias.


















