Avance científico

Cáncer de mama: estudio indica que las metástasis se forman mientras pacientes duermen

"Cuando la persona afectada está dormida, el tumor despierta", resumió el líder del estudio, Nicola Aceto, profesor de Oncología Molecular de la ETH de Zúrich

Jueves 23 de Junio de 2022

Con el título "Las células cancerosas se propagan agresivamente durante el sueño" un nuevo estudio demuestra que las metástasis del cáncer de mama se forman con mayor eficacia mientras las pacientes duermen. Este hallazgo, en un estudio dirigido por investigadores de la Escuela Politécnica Federal (ETH) de Zúrich, en Suiza, podría cambiar significativamente la forma de diagnosticar y tratar el cáncer en el futuro, según publican en la revista Nature.

"Cuando la persona afectada está dormida, el tumor se despierta", resumió el líder del estudio, Nicola Aceto, profesor de Oncología Molecular de la ETH de Zúrich

El cáncer de mama es una de las formas más comunes de cáncer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Cada año, alrededor de 2,3 millones de personas en todo el mundo contraen la enfermedad. Si los médicos detectan el cáncer de mama a tiempo, las pacientes suelen responder bien al tratamiento. Sin embargo, las cosas se vuelven mucho más difíciles si el cáncer ya ha hecho metástasis.

Un estudio -publicado el miércoles- indicó que que esta expansión por el organismo es más agresiva durante el sueño, un dato sorprendente que puede tener importantes implicaciones para el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.

A lo largo de los años, el cáncer se ha mantenido como una de las mayores amenazas para la salud humana. A pesar de muchos descubrimientos y mucho progreso en las áreas de la atención clínica y de la biología del cáncer, quedan lagunas clave en el conocimiento de esta enfermedad por abordar. Entre los muchos fenómenos que ocurren durante el desarrollo del cáncer, ninguno puede ser más importante de comprender que el proceso, denominado metástasis, mediante el cual el cáncer se disemina desde su tejido de origen para crecer en otras partes del cuerpo. El estudio suizo presenta resultados que muestran cómo la agresividad de la propagación del cáncer puede cambiar durante el sueño.

Desde hace años, el sueño de curar el cáncer pasa por comprender y eliminar la metástasis. Esta capacidad permite que un tumor envíe células a los vasos sanguíneos para que aniden en otros órganos y originen nuevos tumores. Nueve de cada 10 muertes por cáncer se deben a este proceso.

Hasta ahora, se pensaba que los tumores emiten células cancerosas a la sangre de forma constante, sin importar la hora del día. El equipo del oncólogo suizo Nicola Aceto tomó dos muestras de sangre a 30 mujeres con cáncer de mama con y sin metástasis; una a las 10 de la mañana y otra a las cuatro de la madrugada. Los resultados muestran que los niveles de células tumorales en sangre son mucho mayores de noche y que además estas células nocturnas son mucho más agresivas.

Ante la imposibilidad de marcar y seguir el destino de cada una de las células malignas detectadas en las pacientes, los investigadores han recurrido a un conjunto de experimentos en ratones. Estos animales son nocturnos, pero también en estos roedores las células tumorales resultaron mucho más activas de día, durante los periodos de descanso.

Las células tumorales extraídas durante el sueño son capaces de causar metástasis si se inyectan a ratones sanos, algo que no sucede con las obtenidas durante las horas de actividad. Tanto en humanos como en ratones, dichas células malignas tienen activados genes que favorecen la proliferación celular, un mecanismo que alimenta el crecimiento de los tumores. El trabajo se publica este miércoles en Nature, referente de la mejor ciencia mundial.

Este estudio aporta una nueva clave de la relación entre el cáncer y el ritmo circadiano, el reloj interno que dicta los periodos de actividad y descanso físico y mental durante las 24 horas del día. Este ciclo está íntimamente conectado con los periodos de día y noche en la Tierra y su alteración por el trabajo o la luz artificial está relacionada con muchas enfermedades, incluido el riesgo de cáncer de mama, próstata, colon, hígado, páncreas o pulmón. Los empleos con horarios nocturnos que alteran los ritmos circadianos son “probablemente carcinógenos”, la segunda categoría más peligrosa entre cuatro, según las estadísticas de la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, dependiente de la ONU.

cáncer de mama.jpg
Cambio. “Es posible que los oncólogos tengan que ser más conscientes de en qué momento del día administran algunos tratamientos”, explicaron especialistas

Cambio. “Es posible que los oncólogos tengan que ser más conscientes de en qué momento del día administran algunos tratamientos”, explicaron especialistas

El ciclo diario está gobernado por hormonas, como la melatonina, que promueve el sueño, y el cortisol, que nos despierta. En 2014, un equipo del Instituto Weizmann de Israel demostró una conexión entre las hormonas del descanso y la expansión del cáncer. En ratones demostraron que administrar la misma droga oncológica reducía los tumores más o menos dependiendo de si se administraba de día o de noche. El nuevo trabajo también ve una clara conexión entre hormonas y metástasis, de forma que las moléculas de este tipo que inician la fase de actividad diaria parecen reducir la capacidad del cáncer para viajar por el sistema circulatorio.

El diario El País recogió testimonios de especialistas los cuales acordaron en la importancia del hallazgo. Harrison Ball y Sunitha Nagrath, del Centro de Cáncer Rogel en la Universidad de Michigan (Estados Unidos), destacaron que estos resultados tienen “sorprendentes implicaciones” en el tratamiento del cáncer. Ambos investigadores reclaman ensayos clínicos con pacientes a gran escala para confirmar estos resultados. “Es posible que los oncólogos tengan que ser más conscientes de en qué momento del día administran algunos tratamientos”, añaden.

Roger Gomis lidera el grupo de investigación de metástasis en el Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona. “Este trabajo es importante desde un punto de vista conceptual”, resalta. “Va en la línea de otros trabajos que están desvelando un componente sistémico en el cáncer y su expansión. Un ejemplo serían los efectos de la dieta en el éxito de algunos tratamientos oncológicos”, detalla. “Lo difícil”, advierte, “será aplicar este conocimiento básico al tratamiento y diagnóstico, porque es imposible impedir el sueño en los pacientes y tomar biopsias a altas horas de la madrugada plantea grandes retos”, argumenta.

María Casanova, investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas de España, cree que el trabajo tiene un valor “enorme”. “Hace falta extraer mucha sangre para medir las células tumorales circulantes y en estadios muy avanzados es algo delicadísimo. Solo se hace en unas pocas pacientes para analizar qué tal les está funcionando la quimioterapia. Disponer de estos datos de 30 pacientes en realidad es muchísimo”, destaca.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejá tu comentario