Parece que 40 años de carrera y una veintena de discos no alcanzan para evitar el pronunciamiento de una frase desubicada en cuestión de segundos. En pleno debate por las investigaciones sobre los supuestos actos de corrupción que involucran al gobierno de Javier Milei, sus vínculos con Fernando Cerimedo (investigado por querer asesinar a su expareja) y sus iniciativas como el Régimen de Inocencia Fiscal o el fallido proyecto de extranjerización de tierras, el cantante Alejandro Lerner realizó una desagradable y desafortunada comparación sobre la Argentina.
La desafortunada e insólita analogía machista de Alejandro Lerner sobre Argentina
El cantante Alejandro Lerner habló sobre corrupción, pidió continuidad para el actual proyecto de gobierno y recurrió a una metáfora que generó rechazo
Durante el programa de Mirtha Legrand, el músico sentenció que Argentina es como una mujer abusada por sus propios dirigentes, una analogía que rápidamente llamó la atención por su particular manera de explicar la situación del país.
Los dichos ocurrieron en una mesa de Mirtha Legrand que tuvo como invitados, además de Lerner, a los actores Marilú Marini y Marcelo de Bellis y a los periodistas simpatizantes del gobierno, Guadalupe Vázquez y Sebastián Perelló Aciar, conocido como “Pampito” (quien llegó a justificar los recortes en la cultura).
El compositor de Todo a Pulmón comenzó su explicación al referirse a la corrupción estructural y sostuvo: “Yo creo que cuando la corrupción es estructural, después es peor porque se vuelve cultural y entonces todo el pueblo incorpora que eso es así. No dicen ni que está bien ni que está mal”.
“En realidad, el país es muy rico. Argentina, si no fuera tan rico como es, creo que ya hubiera explotado hace muchos años. El problema no es cultural, es moral”, continuó.
Luego, Lerner planteó la necesidad de darle tiempo y continuidad al proyecto de país que lleva adelante el Gobierno de Milei. “Y me di cuenta que un país que quiere cambiar, si no le damos un poquito de tiempo, o una continuidad de proyecto de país, que es lo que a mí me gustaría tener claro, qué proyecto de país tenemos para hacer el sacrificio que haya que hacer”, sostuvo.
La defensa de la paciencia llegó en un contexto en el que, según el planteo del propio músico, los argentinos deberían esperar para conocer los resultados del rumbo elegido. Pero fue después cuando llegó la comparación que terminó por convertir su intervención en un episodio difícil de pasar por alto.
“Porque un país que ha sido violado... Argentina es como una mujer abusada por nuestros propios dirigentes, los que nos tendrían que haber dado un servicio a los trabajadores, los que les tendrían que haber generado que los hospitales sean los mejores hospitales del mundo porque tenemos los mejores médicos del mundo”, expresó Lerner.
La cara del actor Marcelo de Bellis, intérprete de Dardo Fuseneco en la exitosa serie Casados con Hijos, lo dijo todo. “O sea, ninguna de las personas que vinieron en los últimos 50 años le pudieron dar al pueblo argentino el servicio que nosotros nos merecemos”, concluyó.
Así, una explicación sobre la situación política y económica del país terminó apoyándose en una metáfora que equipara décadas de gobiernos con una experiencia de violencia sexual. Una elección discursiva que, cuanto menos, resulta desafortunada y cuestionable por su carga machista.
El vínculo de Lerner con la política
Lerner se mantuvo alejado de posiciones políticas o partidarias. Sin embargo, su actual posicionamiento no aparece completamente desconectado de algunos episodios recientes. En noviembre pasado, el cantante fue homenajeado durante el Día de la Música en el ahora renombrado Palacio Libertad (ex centro cultural Kirchner) como Personalidad Emérita de la Cultura.
Mucho tiempo antes, además, Lerner y Cristina Fernández de Kirchner habían protagonizado un recordado momento público. El episodio ocurrió el 10 de diciembre de 2007, durante los festejos por la asunción presidencial de la entonces mandataria en Plaza de Mayo.
Durante el show musical, Lerner se acercó a Cristina, la tomó del brazo y la invitó a acercarse al micrófono. La entonces presidenta cantó tímidamente el estribillo de Himno de mi Corazón junto a Mercedes Sosa, Lerner, Gustavo Santaolalla y otros músicos populares ante la multitud reunida.
Ahora, Lerner pide paciencia y continuidad para no tener que “volver a empezar” con otra gestión. Pero, con su metáfora sobre una Argentina “violada” y “abusada”, quizás el que tenga que volver a empezar de cero (aunque esta vez en educación de género) sea él.

















