Homicidio
Miércoles 26 de Septiembre de 2018

Un joven asesinado, dos policías detenidos y varias versiones en una causa intrincada

Gabriel Gusmán, de 20 años, murió de un balazo en la cabeza al intervenir un patrullero del 911 por una balacera. Los efectivos dijeron que se defendieron

El barrio Capibá es un infierno desde hace varios días, y la violencia parece que llegó para quedarse. Al enfrentamiento entre dos grupos el domingo a la noche y el posterior incendio de viviendas para expulsar a una familia le siguió una balacera ayer a la mañana y la intervención policial que terminó en el asesinato de un joven. Las versiones del homicidio de Gabriel Gusmán van desde una legítima defensa de los policías que buscaban detenerlo, hasta el gatillo fácil.

La Fiscalía no tiene aún una hipótesis firme, pero avanzó con declaraciones de testigos que relataron un enfrentamiento armado entre integrantes de los dos bandos hasta la llegada del patrullero con los uniformados que mataron al joven de 20 años. Mientras, se aguarda por los informes periciales (autopsia y balístico, principalmente) para consolidar con datos científicos la acusación que se formulará. En tanto, circuló un video que registró una mujer con su celular instantes después al hecho, donde se evidencia la indignación de muchos vecinos ante el fatal desenlace.

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Desde la Policía se informó a UNO que aproximadamente a las 11.20 de ayer los policías fueron alertados sobre una persona armada en Capibá que estaba molestando a vecinos, amenazándolos con un arma de fuego. Al arribar en un patrullero, en la placita del barrio los efectivos individualizaron al muchacho, le dieron la voz de alto, pero disparó a los policías y se inició una persecución. En un momento el joven se frenó, disparó hacia los uniformados y estos repelieron la agresión con sus armas reglamentarias, momento en que el perseguido recibió un balazo en la cabeza y murió. Además, se indicó que Gusmán, con antecedentes por abuso de arma, portaba un revólver calibre 38 con el cual disparó a los policías. La misma fue secuestrada como material de prueba en la causa.
En el lugar del hecho intervino el fiscal Gonzalo Badano, con la colaboración de su par Franco Bongiovanni, ambos de la Unidad Fiscal de Investigación. El personal de la División Homicidios (Dirección Investigaciones) reunió numerosos testimonios de personas que presenciaron el hecho y los momentos previos. La Dirección Criminalística trabajó sobre la escena y levantó rastros de diversa índole para analizar en los laboratorios y elevar luego los informes correspondientes. Se aguarda por el resultado de la autopsia y el dermotest a la víctima y los acusados.
Los dos policías que estaban en la camioneta del 911 quedaron detenidos, alojados en una dependencia policial. No negaron su participación en el hecho y refirieron haberse defendido en un acto de servicio.
Con el correr de las horas comenzó a circular en las redes sociales un video que registró una mujer, poco después del asesinato, cuando aún no estaba ni encintada la escena del crimen. En el mismo se observa el cuerpo de Gusmán con la herida de bala en la parte derecha de la frente, pero no se observa ningún arma a su alrededor.
En particular se escuchan los gritos de un vecino contra los policías que estaban en el lugar. "El Topi Alem vende droga para el policía de anteojos que vive al lado de los chinos, por eso lo mataron al pibe, porque se estaba tiroteando con los que venden droga. Ya estuvieron toda la mañana en el patrullero con ellos, así son las cosas acá", fustigó, y luego, señalando a una uniformada, agregó: "Esta es otra que lo apoya, esta lo cuida al Topi Alem".
Mientras, una mujer pedía a gritos que alguien ayudara para poder trasladar al joven al hospital, con alguna esperanza. "¡Vamos a cargarlo! ¡Ustedes mismos lo hubiesen cargado!", le dijo a los policías que estaban a un par de metros.
Se vivieron minutos de mucha tensión, gritos y corridas hasta que llegaron las autoridades para trabajar en el lugar. Cuando retiraban el cuerpo y finalizaba la tarea pericial llegaron allegados a la víctima y recibieron más disparos de armas de fuego por parte de quienes habían atacado antes a Gusmán. Los fiscales y los policías se fueron del lugar entre los balazos.
Una versión indica que Gusmán estaría relacionado a la familia González, expulsada del barrio el domingo a la noche por otro grupo con quienes protagonizaban infernales enfrentamientos. De ellos habría quedado uno de sus integrantes en el Capibá, y ayer por la mañana hubo un nuevo episodio con el fatal desenlace.
Anoche continuaban las declaraciones testimoniales en la Fiscalía, y se espera que entre hoy y mañana se formulen las imputaciones a los dos policías, mientras estos consiguen sus abogados para que defiendan sus intereses en la causa.


"Él no tenía nada, iba desarmado", dijo la hermana

Maira Gusmán, hermana de la víctima del homicidio, contó a UNO: "Yo estaba en mi casa, me llama una amiga que le había avisado la hija que estaba mi hermano tirado en el piso, que la Policía le había disparado. Me voy para el Capibá y estaba lleno de policías, pregunté quién era el fiscal de guardia y me hicieron pasar. Mi hermano estaba en una chanchería, tapado con un toldo blanco, pregunté a vecinos y me dijeron que venía la Policía y él estaba ahí, le dicen que levante las manos y cuando levanta le disparan en la cabeza".
Sobre el arma que secuestraron, la mujer afirmó: "Él no tenía nada, mucha gente decía que iba desarmado, no tenía ni arma blanca ni de fuego".
Por último, Maira recordó: "Él vivía en la casa de una familia, con dos amigos, la mamá y la hermana. La gente está diciendo muchas cosas porque era un chico de la calle que se fumaba un porro, pero muchos dicen que no se metía con nadie".

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